La entrada de hoy es muy especial para mí, y os voy a contar por qué...
Hace 8 años, estaba yo de Erasmus en Sevilla, mi primer año en España, y ya se acercaba el fin del curso. Un día como hoy, soleado y con mucho calor, a eso de la 15h, iba yo dando un paseo por la Feria de Alternativas (el 13º Encuentro en Sevilla, para ser concreta) con mi mejor amigo, cuando vimos un puesto en el que vendían una especie de albóndigas "raras", que nos picaron la curiosidad...
Con hambre y sed, nos acercamos a preguntar lo que era eso, y fue entonces cuando probé los falafels por primera vez. :-)
¡Era la cosa vegetal y frita más deliciosa que había probado nunca!
La jugosidad, el sabor de las especias, junto con las verduras y el pan de pita, ummmm...
Todavía recuerdo este día como si fuera ayer.
Para acompañar la pita, nos pedimos un refresco en un vaso de plástico con consigna, que todavía conservo como oro en paño, ¡jeje!
Si os digo la verdad, no cocino nunca nada frito, aparte de croquetas y muy muy de vez en cuando.
No era costumbre comer fritos en mi casa y es una cosa que he heredado (y que debo agradecerles a mis padres...).
Pero esta ocasión bien merece una excepción y si encima, preparamos pan de pita y tzatziki casero, entonces, ¡tenemos el cielo ganado!
Ahora veréis, parece complicado de hacer pero no lo es para nada.
Son muchos pasos, porque son tres recetas y se tarda pero no es nada difícil.
Y os digo otra cosa, que los falafels se comen solos mojados en salsa de tomate también, y saben igual de rico!!
El pan de pita y el tzatziki son puros caprichos míos :-)))
Ingredientes (4-5 raciones):
Para el tzatziki (1 cuenco bien lleno):
1 pepino
2 yogures griegos
1 cs de eneldo fresco picado
1 diente de ajo
sal/pimienta
Para el pan de pita (5 unidades):
250 g de harina de fuerza (panificable)
5 g de sal
140 ml de agua
3 g de levadura fresca (en mi caso, 1/2 sobre de levadura seca).
Para los falafels (18 piezas):
125 g de garbanzos
125 g de habas secas (en su defecto, 250 g de habas fescas o guisantes)
2 dientes de ajo
1/2 cebolla
2 cs de perejil fresco picado
2 cs de cilantro fresco picado (en su defecto, 2 cc de cilantro molido)
1/2 cc de bicarbonato
1 cs de sésamo tostado (ajonjolí)
1 cc de cominos molidos
1 cc de chile molido (u otra especia picante molida)
sal/pimienta
Para acompañar:
2 tomates
(Se puede poner lechuga, zanahoria rallada, col...)
Receta:
Primero, el día anterior, prepara el tzatziki.
Para ello, pela y ralla el pepino y déjalo en un escurridor unas 2 h que vaya perdiendo líquido (con el calor que hace ahora, mejor si lo dejas escurrir en el frigo encima de un plato).
Mezcla el pepino con el resto de ingredientes y conserva el tzatziki en el frigo hasta que lo vayas a usar.
Pon también las legumbres en remojo en agua caliente el día anterior (yo las tuve como 20 h en total).
Hay que cambiarles el agua una vez (siempre con agua caliente).
El "día D", empieza con las pitas.
(La receta es del libro "PAN" de Xavier Barriga).
Forma un volcán con la harina en una fuente, agrega la sal y 1/3 parte del agua.
Amasa con la mano, quedará seca.
Añade la mitad del agua que queda, amasa de nuevo.
Añade el resto de agua y amasa hasta integrar todo.
Enharina la encimera y amasa como 5 minutos.
Envuelve en un paño húmedo.
Tras 10 minutos, vuelve a amasar y vuelve a envolver en el paño húmedo.
Repite eso 4 veces (es para que coja mucho aire y que las pitas estén huecas por dentro).
Entonces diluye la levadura en un fondo de agua y viértela en el centro del pan (habrás formado como un hueco en el centro antes).
La masa se volverá pegajosa pero si añades harina en la encimera, conforme vayas amasando, se irá secando (cada vez que se pega, echas un poco de harina en la encimera).
Cuando esté seca y elástica, divídela en porciones de unos 80 g (a mí me salieron 5 pitas).
Forma bolitas apretadas con las porciones de masa, tápalas con el paño húmedo y deja reposar unos 45 minutos (o cuando han doblado su volumen).
Tras este tiempo, pon el horno a precalentar al máximo de temperatura, con una placa de gres o de mármol y un recipiente con agua dentro.
Sin volver a amasar, estira las bolas con un rodillo hasta formas círculos del tamaño de una pita.
Ve apilándolas separándolas con un paño limpio.
Cuando el horno esté muy caliente, ve horneando las pitas sobre la placa de mármol de una en una.
En tres minutos están hechas.
Ves que están hechas porque están infladas así:
Una vez frías, se mantienen huecas.
Para mantenerlas tiernas, cúbrelas con un paño seco.
Ahora, prepara los falafels.
Primero, pela las habas (hay que quitarle el pellejo de fuera).
Júntalas con los garbanzos escurridos.
En la picadora, tritúralas hasta formar casi una pasta .
Agrega las especias, el sésamo, bicarbonato, las hierbas picadas y la cebolla y el ajo picados.
Mezcla hasta incorporar perfectamente.
Para formar los falafels, yo use un cortapastas del tamaño que uso para los mantecados y polvorones, dejando una forma abombada por encima.
Así me salieron 18 falafels.
Pon una cazuela con abundante aceite a calentar.
Mientras, lava y corta el tomate en daditos, y recorta una apertura en el pan de pita (deja un lado cerrado).
Fríe los falafels y escúrelos bien encima de una reja (como veis, yo uso mi wok y va genial).
Cuando estén dorados, están hechos.
Un bocadito delicioso, en el pan de pita o mojados en tzatziki solamente, lo dejo a vuestra elección...
Y aquí mi vaso, recuerdo de aquel momento inolvidable...
Juanita linda, espero que te haya gustado mi propuesta y que me acompañes con ella, en la calle o en casa... ;-)
¡Un beso a tod@s!