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miércoles, 31 de marzo de 2021

Bundt cakes de zanahoria "nidos de Pascua"


Este año, con la pequeña correteando por casa, intento celebrar cada ocasión especial con distintos elementos que me permitan enseñarle cada una de ellas de forma concreta y divertida.

Ya sea con libros, juegos, pinturas y dibujos, canciones, decoración o comida, cualquier excusa es buena para descubrir y aprender jugando.

La Pascua es una fiesta que se presta mucho a ello. Simboliza el fin del frío, la llegada de los días buenos y largos, y es una explosión de colores, flores, animales, que da mucho juego.
Por supuesto, la caza de huevos y figuras de chocolate es un incentivo indiscutible, no hay duda de ello.
Y mi ratoncita es una adicta total al chocolate, como sus papás...


Hace un par de días, puse la decoración de Pascua en casa, con mimosa fresca, conejitos, pollitos y huevos, y ahora tocaba ponerle el toque dulce.
Por supuesto, no podían faltar los bundt cakes, y su forma de nido es perfecta para ello.

Puesto que el carrot cake es uno de mis bizcochos favoritos, y que llevaba tiempo buscando LA receta perfecta (para mí) en formato bundt cake, me he puesto manos a la obra y hoy os traigo la versión definitiva.
Curiosamente, yo que soy pro mantequilla en los bundt cakes, porque les confiere una textura y un sabor muy característicos (que no se consigue con aceite), en esta ocasión, por cuestiones de densidad de masa, el aceite es la grasa que mejores resultados me ha dado.


Y ya que no usé mantequilla, pues ya decidí hacerlos sin lácteos, a prueba de intolerantes y alérgicos a la lactosa.
Mi veredicto ha sido ¡un sí rotundo!

Si sois fans como yo del carrot cake, probad esta versión de bundt cake, porque os va a encantar...


Ah, y si os gusta esta forma, el modelo de molde es el Bundlette Heritage de Nordic Ware, ideal para la forma de nido.
Y si os gustan estos moldes, aquí tenéis mi sección de recetas con fotos de (casi) todos los modelos que tengo, que me quedan unos cuantos por fotografiar...

Mirad qué ternura...
Me comía la media docena de una sentada...




Ingredientes (para un molde 5 cups):

Para el/los bizcocho/itos:
150 g de aceite de girasol (u otro aceite vegetal suave)
80 g de azúcar moreno (yo prefiero moscavado pero es al gusto)
2 huevos camperos
150 g de harina corriente
1 c.café (5 g) de levadura química (tipo Royal)
1/2 c.café de sal fina
1 c.café de canela molida
1/2 c.café de jengibre molido
1/4 c.café de nuez moscada molida
1/4 c.café de clavo molido
30 g de agua
1/2 c.café de extracto de vainilla
150 g (aprox. 2 hermosas) de zanahoria pelada y picada muy fino*
50 g de nueces pecanas tostadas y picadas (o nueces normales)

Para la cobertura:
80 g de queso de untar (preferiblemente Philadelphia normal)
25 g de azúcar glace
3 c.café (unos 10 g) de leche (puede ser vegetal, o incluso agua o ron, si os va la marcha...)
15 g de nueces pecanas tostadas y picadas
Huevos de chocolate al gusto


*Yo prefiero picar la zanahoria finita con la picadora que rallarla, me resulta mucho más agradable al comer el bizcocho.


Receta:

Primero, empieza por preparar todos los ingredientes:
  • Pésalos todos y deja que se atemperen (sobre todo los huevos).
  • Mezcla los ingredientes secos en un bol: harina, levadura, sal, y especias.
  • Pela y pica la zanahoria y las nueces.

Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC, calor arriba y abajo y engrasa y enharina tu molde (o echa el spray desmoldante - en caso del spray desmoldante, se puede echar justo antes de verter la masa en el molde).

En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate el aceite con el azúcar y los huevos, empezando bajito hasta incorporar y luego subiendo a velocidad más alta hasta que espume, tardará unos 3 minutos.


Baja la velocidad la mitad de la mezcla de ingredientes secos.

Cuando esté incorporada, agrega el agua y el extracto de vainilla.

Cuando estén incorporados, añade el resto de la mezcla de ingredientes secos.

Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y comprueba que todo esté bien repartido mezclando un poco a mano con una espátula o cuchara.

Agrega la zanahoria y las nueces picadas y mezcla para repartir bien.

Vierte la masa en el molde engrasado. Cuando se trata de bundlettes, yo uso una cuchara medidora, de las para hacer bolas de helados. Son aproximadamente 3 cucharadas por cavidad.

Pon un trapo doblado en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire dentro del bizcocho.

Hornea el/los bizcocho/itos a 180 ºC durante unos 25 minutos (comprueba la cocción pinchando con un palito).

Al cabo de este tiempo, saca el molde del horno y deja enfriar unos 15 minutos sobre una rejilla antes de desmoldar.

Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega de las paredes del molde, está listo para darle la vuelta. En todo caso, verás cómo encoge el bizcocho y se despega él solo del molde.

Tras estos 15 minutos, desmóldalo sobre la rejilla.

Deja el/los bizcocho/itos enfriar totalmente antes de ponerles la cobertura. Si no la vas a poner enseguida, cubre el/los bizcocho/itos con film bien herméticamente hasta la hora de decorar/servir.

Para la cobertura, en un cuenco, mezcla con una cucharita el queso de untar con el azúcar glace, y una vez bien integrado, añade las cucharaditas de leche poco a poco hasta integrar. Si te gusta más líquido, puedes añadir más cucharaditas de líquido.
Puedes repartir la cobertura sobre los bizcochitos con una cucharita y extenderla (aspecto más "rústico"), o ayudarte de una manga pastelera (aspecto más "perfecto").
Finalmente, reparte las nueces pecanas encima de la cobertura de queso.
Si no los vais a comer ya, tenéis que conservarlos (con la cobertura) en el frigo, dentro de una caja hermética, dado que la crema de queso y leche no puede estar a temperatura ambiente mucho tiempo. Sólo tenéis que sacarlos del frigo 15 minutos antes para atemperar antes de comer.
Los huevos de chocolate, recomiendo ponerlos a la hora de servir, porque el chocolate no es muy amigo del frigorífico. No se ponen malos, pero blanquean y algunos huevos de chocolate tienen un lustre conservante que se puede reblandecer con la humedad del frigo.

Espero que os animéis estos días de fiesta, y si lo hacéis, ¡contadme qué os han parecido!

¡Felices Pascuas!


















sábado, 14 de julio de 2018

Bundt cake tricolor "14 de julio"


Lo prometido es deuda, y ayer cuando publiqué estas preciosas gelatinas "cocardes", os dije que tendría otra sorpresa... ¡Pues aquí la tenéis!
¡Un bundt cake tricolor para celebrar el 14 de julio, día nacional de Francia!

Aunque con estos colores, también podría valer para muchos países, incluido el Reino Unido o los Estados Unidos, la verdad...
Llevo tiempo viendo unas ideas muy monas de bundt cakes de rayas aprovechando las hendiduras del molde Heritage, de Nordic Ware, y teniendo yo éste en formato mediano (6 cups), pensé que el 14 de julio sería la ocasión perfecta para probar un diseño con rayas de colores a modo de bandera.
Y el resultado quedó perfecto, ¿verdad?


Bueno, quedó perfecto pero estuvo a punto de ser un fracaso, con el lío de averiguar cómo formar las rayas sin que se mezclasen los colores, eso sin contar con los problemas que tengo con mi horno, que es muy malo y se apaga cuando sobrecalienta (cosa que ahora, en verano, tiende a pasar a menudo...).

Pero al final, todo salió muy bien y estoy muy contenta con el resultado.
El truco es usar mangas pasteleras, y más que un truco es una necesidad. Os lo digo en serio, os valen bolsas de congelados pero tenéis que tener las tres masas preparadas y en mangas para pasarlas al molde y seguir las hendiduras sin que se mezclen.
Os lo digo con conocimiento de causa, que tuve que parar, recoger la masa y volver a engrasar el molde para empezar de nuevo.
:-)

Pero cuando miro este bizcocho tan bonito, se me olvida todo y sé que mereció la pena...


En cuanto a cantidades, usé un molde de tamaño 6 cups pero no se llenó hasta las 3/4 partes, así que diría que la receta vale para 5 cups, que en este molde da igual porque no se nota el filo.

Aunque tiene tres colores, sólo es de un sabor, porque ya habrían sido demasiadas complicaciones con el poco tiempo que tenía.
Lo aromaticé con limón pero se puede hacer natural o con una cucharadita de extracto del sabor que os guste. En este caso, sólo hay que sustituir la mezcla lima/limón/leche por leche con unas gotas de zumo de limón o vinagre y la cucharadita de extracto que veáis conveniente.
Incluso se me ocurre que podéis echar el aroma junto con el colorante y hacer de cada color un sabor diferente.


Eso sí, quería encontrar la forma de hacer los colores con ingredientes naturales pero se me echaba el tiempo encima, así que opté por colorantes en gel, y ya en otra ocasión os cuento mis experimentos con la "química natural"...


Veréis que la receta sólo lleva parte de paso a paso con fotos, porque el resto son los mismos pasos que siempre, que explico en este post con mi receta básica de bundt cake.

Y con eso y un bizcocho, os cuento cómo se hace este bundt cake maravilloso...

Para un molde 5 cups (1,2 L):
120 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
120 g de azúcar blanco (en este caso no podemos usar moreno porque cambiaría los colores)
2 huevos camperos
210 g de harina corriente
3 g de levadura química (tipo Royal)
3 g de bicarbonato sódico
1 g de sal fina
1 lima y 1 limón (zumo y corteza): entre ralladura y zumo, sacar 50 g y añadir 20 g de leche (se cortará con la acidez)
65 g de yogur natural sin azúcar (1/2 bote)

Para decorar:
6 c.sop. rasas de azúcar glace
el zumo de 1/2 limón (sustituible por agua)
las migas de recorte del "copete" del bizcocho

Es imprescindible usar mangas pasteleras (valen bolsas de congelados) para llenar el molde, se hace imposible con una cuchara, no quedarían bien las rayas de colores.


Receta:
Primero, empieza por preparar todos los ingredientes:

  • Pésalos todos y deja que se atemperen (sobre todo la mantequilla y los huevos).
  • Ralla la cáscara del limón y de la lima y mezcla con sus zumos, y luego con la leche.
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el bicarbonato y la sal.

Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC, calor arriba y abajo.

En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Añade los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).

Cuando estén incorporados, baja la velocidad de la batidora y añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega el yogur.
Cuando esté incorporado, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega la mezcla de zumos con leche.
Cuando esté incorporada, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.

Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y pesa la masa.
Divide esta cantidad en tres (a mí me salió justo 675 g, o sea 3 veces 225 g).
Añade en una de las porciones 1/4 de c.café de colorante en gel rojo, lo mismo de colorante azul en otra porción, y deja la tercera sin colorear.
  

Asegúrate de mezclar bien, no queremos manchas de colorante más oscuras en la masa.
Pon cada masa en una manga pastelera.

Ahora, engrasa tu molde con spray desmoldante (o aceite o mantequilla fundida extendiendo con la ayuda de un pincel).
Con esta forma de molde, para que saliera más bonito en tricolor, tuve que intercalar siempre una fila blanca entre rojo y azul, es decir: azul / blanco / rojo / blanco / azul, blanco, etc.
Ojo, tienes que estar preparado y trabajar de forma organizada en este momento porque si no, las masas pueden salirse de las hendiduras cayendo por su propio peso y las filas no quedarían tan bien definidas. No es una cuestión de segundos, porque es una masa espesa, pero recomiendo estar preparado para poder llenar el molde sin agobios.

La idea es ir alternando con las mangas, primero poniendo un "churro" de masa en cada hendidura en el fondo del molde, siguiendo el patrón que os acabo de decir (azul / banco / rojo / blanco...), y luego, seguir haciendo lo mismo, poco a poco, echando más masa encima de cada raya del mismo color, hasta acabar con las masas. Es decir, que tienes que ir cogiendo y soltando las mangas pasteleras, repasando cada línea, subiendo el nivel de masa poco a poco, siempre con el mismo patrón.


Una vez listo, pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se queden atrapadas burbujas de aire dentro del bizcocho.

Ahora, hornea a 180 ºC durante unos 40 minutos (recomiendo empezar a comprobar a los 30-35 minutos, pinchando el bizcocho hasta el centro con un palillo o un cuchillo).

Al cabo de este tiempo, saca el molde del horno y deja enfriar unos 10 minutos (más si hace calor) sobre una rejilla antes de desmoldar.
Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega de las paredes del molde, está listo para darle la vuelta. En todo caso, verás cómo encoge el bizcocho y se despega él solo del molde.


Desmóldalo sobre la rejilla y déjalo enfriar totalmente antes de decorar...


Cuando ya esté frío, lo más normal es que le haya salido algo de "copete" en la cocción.
Lo que haremos es cortar este copete cuando aún esté sobre la rejilla (pero ya frío), con la ayuda de un cuchillo bien afilado (o un hilo de cortar bizcochos).


Este recorte nos servirá para decorar: sólo hay que coger una pequeña porción de la miga (sin corteza) y deshacerla para formar un polvo tricolor.

A continuación, mezcla el azúcar glace con el zumo de limón (puede que necesites menos del zumo de 1/2 limón, o más, la idea es que quede como una pasta de dientes espesa).


Con la ayuda de una cuchara, vierte esta glasa por las hendiduras del bizcocho y enseguida espolvorea con las migas tricolores.
También puedes utilizar sprinkles de éstas chulas que usan en Estados Unidos pero yo no las encontré y me parecía mucho más sencillo y barato utilizar las migas del mismo bizcocho.

Finalmente, si te apetece, puede añadir banderines o piruletas de colores, o incluso flores, cualquier decoración puede valer.
Yo me divertí haciendo el banderín en un momento, fijándolo sobre un palo de brochetas cortado por la mitad, pero no es para nada necesario, es opcional ¡pero queda muy mono! :-)


A la hora de partirlo, en función de cómo lo cortes, podrán verse los 3 colores o solo dos, pero queda realmente bonito de todas las maneras.



Espero que os haya gustado esta celebración dulce del 14 de julio.
Intentaré publicar pronto las recetas que tengo pendientes, por si os animáis a cocinar en las vacaciones.

Besos a tod@s y... 
Joyeux 14 juillet !

jueves, 15 de marzo de 2018

Bundt cake de chocolate y whisky


San Patricio es dentro de dos días y, como soy muy buena *_*, os traigo una receta de bundt cake ideal para que podáis celebrar este día al estilo irlandés, y con suficiente antelación para prepararlo y dejarlo reposar sus 24 horitas. ;-)

No es que tenga raíces irlandesas (que yo sepa, porque cualquiera diría que sí), pero cualquier excusa es buena para tomarse un trozo de bizcocho de chocolate, ¿no creéis?
Y si le añadimos un poco de whisky al asunto, no pinta nada mal, ¿verdad?

Ya publiqué el año pasado la receta de este riquísimo bundt cake de cerveza Guinness y cacao, años antes, la de este bundt cake de cacao y Baileys, y este año he decidido optar por otro licor muy común en Irlanda, el whisky.

Cualquiera de estas tres recetas merece la pena, elijáis la que elijáis, os va a encantar, podéis confiar en mí. Ahora, si sois muy de chocolate negro, la receta de hoy os va a encantar. Tiene este sabor intenso a chocolate, con un toquecito de whisky que le da un matiz muy interesante. Por supuesto, el sabor del whisky es fundamental, porque se nota, aunque se evapore el alcohol en la cocción, la mezcla con chocolate intensifica su sabor, de modo que elegid un whisky que os guste.


La cobertura también tiene whisky, pero podéis prescindir de ella sin duda, o cambiarla por nata montada, chocolate blanco, azúcar glace... ¡Las opciones son muchas!

Y para darle más gracia, decoré el bizcocho acorde con la temática de San Patricio, como si fuera un caldero lleno de monedas.
Con un poco de purpurina negra, unas sprinkles de bolitas verdes y monedas de chocolate (fáciles de encontrar ahora que estamos en Pascua), tenemos el caldero mágico.


¿Pero por qué un caldero con monedas?
Pues encontré en este blog las explicaciones sobre esta leyenda, y otros datos curiosos sobre San Patricio, así que os recomiendo leerlo, pero en resumen muy resumido, digamos que el caldero es donde los duendes de la mitología irlandesa guardaban las monedas de oro que iban ganando trabajando.

En esta ocasión, usé unos de mis nuevos moldes de NordicWare de tamaño 5 cups, de modo que las cantidades son la mitad de lo que suelo poner en las recetas. Para un molde estándar de 10 cups, sólo tenéis que usar el doble de ingredientes.


Y si no os convence el chocolate, siempre podéis tomaros el whisky solo para celebrar el día de San Patricio, o una cerveza Guinness, que un día es un día...
;-P

Ingredientes (para un molde 5 cups):
Para el bizcocho:
120 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
150 g de azúcar moreno (o panela)
2 huevos camperos
160 g de harina
50 g de cacao puro
1/2 c.café de bicarbonato (2 g)
1/2 c.café de levadura química (tipo Royal) (2 g)
1 pizca de sal fina
30 ml de whisky
150 ml de buttermilk (o lo mismo de leche con una c.café de zumo de limón)
60 g de yogur natural
1 c.café de extracto de vainilla

Para la cobertura:
150 g de chocolate negro para postres
40 g de nata para montar (35% m.g.)
5 g de whisky
monedas doradas de chocolate (LIDL)
purpurina comestible negra
sprinkles de bolitas verdes, tréboles...

Receta:
Primero, empieza por preparar los ingredientes del bizcocho:

  • Tamiza la harina junto con el cacao, la levadura, el bicarbonato y la sal.
  • Prueba los huevos en agua y sécalos.
  • Pesa todo.

Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC.
En una fuente grande, bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Añade los huevos, de uno en uno, ligeramente batidos (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).
Entonces baja la velocidad y añade 1/3 parte de la mezcla de harina/cacao/levadura/bicarbonato/sal.
Cuando esté incorporada, agrega el whisky, el extracto de vainilla y el yogur.
Cuando estén incorporados, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/cacao/levadura/bicarbonato/sal.
Cuando esté incorporada, agrega el buttermilk.
Cuando esté incorporada, añade el resto de la mezcla de harina/cacao/levadura/bicarbonato/sal.
Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y mezcla con una cuchara/espátula para asegurarte de que todo esté bien repartido.
Ahora, engrasa tu molde con spray desmoldante (o aceite o mantequilla fundida con la ayuda de un pincel) y vierte la masa en el molde.
(Técnica bundt cakes: vierte sólo por un lado y deja que sea la masa la que busca su sitio. Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra la encimera para repartir la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire. Alisa la superficie con una cuchara si lo ves necesario).

Hornea durante unos 45 minutos a 180 ºC (si hacéis un bizcocho doble, deben de ser 60 minutos).
Al cabo de este tiempo, saca el molde del horno y deja enfriar unos 10 minutos (15 minutos si el bizcocho es doble) sobre una rejilla.
Desmóldalo sobre la rejilla y déjalo enfríar totalmente.
(Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega del molde, está listo. En todo caso, verás cómo encoge el bizcocho y se despega él solo del molde).

Cuando el bizcocho esté frío, prepara la cobertura.
En un cuenco, funde el chocolate troceado junto con la nata y el whisky al microondas (en dos tandas de 30 segundos, mezclando entre tanda y tanda). Cuando esté todo mezclado y bien integrado, vierte sobre el bizcocho. Esparce un poco de purpurina negra encima y decora con unas bolitas verdes.
En el hueco central, pon las monedas de chocolate ¡y listo!


Como veis, es muy tierno y sedoso, ideal para los amantes del chocolate...



Espero que os animéis y que probéis algunos de estos bundt cakes al estilo irlandés.
Y si no, siempre podéis preparar cualquier otro, aquí tenéis muuuuchas opciones...

¡Un beso para tod@s!





miércoles, 14 de febrero de 2018

Bundt cake con corazón rojo de San Valentín


Os lo prometí esta mañana, hoy os traigo esta maravilla de bundt cake, muy especial para San Valentín...
No puede ser más amoroso, está llenito de corazones y de rosa y rojo.

Sí, soy así de ñoña y lo asumo...
No puedo remediarlo, cualquier ocasión especial me vale para hacer el tonto...
*_*

Ya esta receta para hoy no os da tiempo a hacerla pero para el fin de semana, ¡llegáis de sobra!


Tal cal sin decoración ma parece precioso ya, pero ya que hay algo que celebrar, pues le daremos a tope a las ñoñerías, ¿no?

¿Y si le ponemos un corazón rojo dentro?
Mola la idea, ¿eh?

Pues ¡eso está hecho!
Para el corazón rojo del centro, usé esta receta de La Receta de la Felicidad, que es un red velvet totalmente natural.
Por supuesto, si tenéis otra receta de red velvet que os guste más, se puede sustituir perfectamente, no hay problema.
A mí personalmente me ha encantado el color rojo intenso y el hecho de que sea natural pero voy a darle más vueltas porque el sabor y la textura no me han convencido... Me parece que se nota bastante el sabor a remolacha, de modo que cuando tenga una mejor opción, os la daré también.
;-)

También se podría hacer un corazón de chocolate negro u otro color/sabor que os guste más...
Eso sí, en este bizcocho, el rojo pega genial, ¿no os parece lo más mono del mundo?


Ya he podido añadir el paso a paso completo así que ya podéis seguir la receta en cada etapa.
;-)

Espero que os guste...



Ingredientes:
Para el bizcocho rojo (reproducida de esta receta de La Receta de la Felicidad):
200 g de remolacha cruda (1 remolacha grande)
el zumo de un limón
2 c.soperas de vinagre de sidra
125 g de yogur griego sin azúcar
125 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
200 g azúcar (rubio)
2 huevos camperos
250 g de harina corriente
1 c.sopera de cacao puro en polvo (Valor)
2 c.café rasas de levadura química (tipo Royal)

Para el bizcocho blanco:
180 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
240 g de azúcar (rubio)
3 huevos camperos
315 g de harina corriente
4 g de levadura química (tipo Royal)
4 g de bicarbonato sódico
1 pizca de sal fina
225 ml de buttermilk (o leche semidesnatada con 7 gotas de vinagre o zumo de limón)
100 g de yogur griego natural sin azúcar (o de fresa)

Para la crema:
200 g de queso de untar
50 g de azúcar glace
60 g de mermelada de frambuesas
150 ml de nata para montar (35% m.g.) muy fría

Para decorar:
perlitas de azúcar rosas y sprinkles de azúcar en forma de corazones

Receta:
Primero, empieza por el bizcocho rojo.
Asegúrate de tener todos los ingredientes preparados (pesados y a temperatura ambiente) y pon el horno a precalentar a 150 ºC, calor arriba y abajo.
Prepara un molde alargado para plum cakes forrándolo con papel de horno.
Pela la remolacha, córtala a trozos y tritúrala con tu picadora o robot de cocina.
Añade el zumo de limón y el vinagre y bate hasta obtener un puré de remolacha lo más fino posible.

Agrega el yogur griego y bate hasta obtener una mezcla más o menos homogénea.

Mezcla la harina junto con el cacao y la levadura y asegúrate de que no haya pegotes. Si no, tamiza la mezcla.
En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces baja la velocidad y añade los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).

Añade la mezcla de remolacha (puede que la masa parezca cortada, no pasa nada, es normal).
Agrega la mezcla de harina/cacao/levadura y mezcla hasta que quede todo integrado.
Vierte la mezcla en el molde y reparte (es una masa densa y necesita "ayuda").
Hornea 30-40 minutos a 150º C.
Saca del horno y deja enfriar en una rejilla primero en el molde unos 5 minutos y luego, desmoldado y con el papel de horno despegado hasta que esté bien frío.
Con una lira, corta tres pisos iguales de bizcocho y ve recortando corazones con un cortador de galletas.
Reserva bien envuelto en film.

Ahora, prepara el bizcocho blanco.
Asegúrate de tener todos los ingredientes preparados (pesados y a temperatura ambiente) y pon el horno a precalentar a 180 ºC, calor arriba y abajo.
Si no tienes buttermilk, prepáralo mezclando la leche con el vinagre o zumo de limón (verás que al cabo de unos minutos adquiere otra textura, se forma el suero de leche o "buttermilk").
En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces baja la velocidad y añade los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).
Cuando estén incorporados, añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega el buttermilk (o la leche).
Cuando esté incorporado, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega el yogur griego.
Cuando esté incorporado, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y comprueba que todo esté bien repartido mezclando un poco a mano con una espátula o cuchara. La masa es bastante espesa pero muy lisa.

Ahora, engrasa tu molde con spray desmoldante (o aceite o mantequilla fundida con la ayuda de un pincel) y vierte la mitad de la masa en el molde.
La técnica para moldes tipo bundt cakes es verter sólo por un lado y dejar que sea la masa la que busca su sitio. Sin embargo, hay ciertos moldes que tienen muchas hendiduras y requieren "un poco de ayuda". Este molde de Nordic Ware tiene muchos recovecos, de modo que aconsejo verter la masa sobre todo el fondo del molde, en cada recoveco, hasta llenar todos los huecos.
Alisa la superficie con una cuchara si lo ves necesario, para repartir la masa de manera uniforme.
Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire dentro del bizcocho.
Ve repartiendo los corazones de bizcocho rojo en el centro, del revés para que al darle la vuelta al bizcocho queden derechos.
Como el círculo de corazones es redondo y los corazones planos, puede que queden espaciados en algunos sitios. Puedes tapar estos huecos con "medio corazones" de bizcocho rojo.
Vierte la otra mitad de masa blanca encima, procurando tapar bien los corazones.
Llena el molde hasta las 3/4 partes de su capacidad. No lo llenes más o se te desbordará (no debería sobrarte ni faltarte masa blanca).
Alisa la superficie con una cuchara si lo ves necesario, para repartir la masa de manera uniforme.
Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire dentro del bizcocho.
Hornea el bizcocho a 180 ºC durante unos 50 minutos (recomiendo comprobar la cocción a los 50 minutos y si te parece poco hecho, déjalo unos 10 minutos más).
Al cabo de este tiempo, saca el molde del horno y deja enfriar unos 15 minutos (más si hace calor) sobre una rejilla antes de desmoldar.
Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega de las paredes del molde, está listo para darle la vuelta. En todo caso, verás cómo encoge el bizcocho y se despega él solo del molde.
Desmóldalo sobre la rejilla y déjalo enfriar totalmente.
Una vez frío, envuélvelo con film o ponlo en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta la hora de servir (los bundt cakes siempre están más ricos a las 48h).

Mientras el bizcocho esté en el horno, puedes preparar la crema.
Para ello, con la batidora de varillas, bate primero el queso junto con el azúcar glace y la mermelada hasta que se forme una crema homogénea.

Vierte la nata muy fría y bate hasta montar (debería tardar un par de minutos).
Pasa a una manga pastelera, ciérrala bien herméticamente y deja en el frigo para que se ponga más firme.

A la hora de servir (no antes para que no se ponga mala la crema estando a temperatura ambiente), decora el bizcocho con corazones de crema por arriba y con puntas de crema en todo el filito.
En el filo, esparce perlitas de azúcar rosas y sprinkles de corazones ¡y listo!


Sólo queda verle la cara a todos cuando partas las porciones y vean la sorpresa del medio...


Que el amor os acompañe...
¡Feliz San Valentín a tod@s!

xoxoxo