lunes, 3 de octubre de 2016

Bundt cake de castañas y chispas de chocolate


Os lo adelantaba en las redes sociales hace una semana, he preparado un nuevo bundt cake realmente impresionante que tenía que compartir con vosotros...
Aunque el tiempo no nos lo deje ver de momento, ya llevamos más de una semana de otoño y ya apetecen recetas con castañas, boniato y calabaza, al menos a mí.
:-P

Es más, este año, he visto como el Instagram ya iba llenándose de calabazas y de ideas para Halloween ¡desde mediados de agosto!
Yo no soy tan previsora pero sí debo reconocer que, al final del invierno pasado, compré rebajadas dos latas de castañas en previsión de las recetas que estaba maquinando para este otoño: unas en almíbar y otras glaseadas.
Sí, lo sé, soy lo peor, pero me da lo mismo, lo seguiré haciendo, al igual que con el turrón después de las Navidades. :-)

Total, que con castañas y chocolate en el armario, y muchas ganas de hornear un bonito bundt cake otoñal en mi precioso molde Leaves de Nordic Ware, me puse manos a la obra el finde pasado.
Ya conocéis mi receta básica, así que simplemente la adapté a las cantidades de castañas y la idea que tenía en mente.

¿El resultado?
Una presentación de diez, un sabor increíble, una textura esponjosa y sedosa a más no poder, y un millón de calorías por quemar, ¡jeje!
Pero ¿qué importan las calorías cuando el pecado está tan rico, verdad?


La idea inicial era cubrirlo con una salsa de chocolate caliente y, si os soy sincera, le iría como anillo al dedo, pero me daba mucha pereza preparar una salsa así que simplemente le espolvoreé cacao encima.
En mi opinión, la salsa habría sido mejor opción pero bueno, incluso sin cobertura ¡está bueníiiiisimo!

La mezcla de castañas con chocolate es muy acertada y encima con los tropezones de marrons glacés y las chispas de chocolate negro, se vuelve irresistible.
Veréis, tenéis que probarlo, os va a encantar...
¡Es tan tierno, húmedo y sabroso!
Y si os da tiempo a preparar una salsita de chocolate, ni me quiero imaginar...


Si andáis buscando otra versión otoñal de bundt cake con castañas, también podéis probar éste de calabaza y castañas que ¡está de rechupete!
Y para más ideas, os recuerdo la nueva sección "Les bundt cakes d'Aurélie", encontraréis uno a vuestro gusto seguro ;-)

Ahora, vayamos con la receta...

Ingredientes (para un molde 10 cups*):
240 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
200 g de azúcar blanco
4 huevos camperos
200 g de harina corriente
235 g de castañas en almíbar escurridas (un bote de 390 g peso bruto, almíbar incluido)
50 ml/g almíbar de castañas
5 g de levadura química (tipo Royal)
5 g de bicarbonato sódico
1 buena pizca de sal fina
120 ml de buttermilk (o leche semidesnatada con 15 gotas de vinagre o zumo de limón)
200 ml de nata para montar (35% m.g.)
12 marrons glacés (1 bote de 200 g)
un poco de harina
150 g chispas de chocolate negro
cacao puro en polvo o salsa de chocolate para acompañar

*Este molde es de 9 cups así que hice otro bizcochito aparte con lo que sobró de masa, al microondas.

Receta:
Antes que nada, os recuerdo la entrada en la que explico todos los pasos básicos e importantes para elaborar un bundt cake.

Primero, empieza por preparar todos los ingredientes:

  • Pésalos todos y deja que se atemperen (sobre todo la mantequilla y los huevos).
  • Tritura las castañas en almíbar escurridas junto con los 50 ml/g del almíbar del bote hasta que se forme una crema.
  • Trocea todos los marrons glacés y pásalos por un poco de harina (evitará que caigan al fondo del molde y se mantengas repartidos en la masa durante la cocción).
  • Si no tienes buttermilk, prepáralo mezclando la leche con el vinagre o zumo de limón (verás que al cabo de unos minutos adquiere otra textura, se forma el suero de leche o "buttermilk").
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el bicarbonato y la sal.

Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC, calor arriba y abajo.
En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces baja la velocidad y añade los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).
Añade toda la crema de castañas.
Cuando esté incorporada, añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega el buttermilk (o la leche).
Cuando esté incorporado, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega la nata para montar.
Cuando esté incorporado, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y comprueba que todo esté bien repartido mezclando un poco a mano con una espátula o cuchara.
Agrega los trozos de marrons glacés y las chispas de chocolate y mezcla suavemente para repartirlos por toda la masa.
Ahora, engrasa tu molde con spray desmoldante (o aceite o mantequilla fundida con la ayuda de un pincel) y vierte la masa en el molde.
La técnica para moldes tipo bundt cakes es verter sólo por un lado y dejar que sea la masa la que busca su sitio. Llena el molde hasta las 3/4 partes de su capacidad. No lo llenes más o se te desbordará.
Alisa la superficie con una cuchara si lo ves necesario, para repartir la masa de manera uniforme.
Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire dentro del bizcocho.
Tapa con papel de aluminio, recogiendo bien los bordes exteriores y dejando el agujero de la chimenea central del molde abierta. Hornea el bizcocho a 180 ºC durante unos 50-60 minutos.
Al cabo de este tiempo, saca el molde del horno, verás que la masa ha subido y que toca el papel de aluminio.
Quítale inmediatamente el papel de aluminio y deja enfriar unos 15 minutos (más si hace calor) sobre una rejilla antes de desmoldar.
Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega de las paredes del molde, está listo para darle la vuelta.
Desmóldalo sobre la rejilla y déjalo enfriar totalmente antes de servir.

Como os decía, yo le espolvoreé cacao puro encima y estaba delicioso, pero seguro que con una salsa de chocolate (poco dulce), sería lo más.
Como veis, difícilmente se puede conseguir un bizcocho más esponjoso...


La próxima receta, salada y francesa, no digo más...
:-P

Os dejo con esta torre de bizcocho, como para atravesar la pantalla...


¡Que tengáis una buena semana!