martes, 25 de abril de 2017

Jalea de arándano rojo con corazón de leche


Hoy vengo con una receta que me ha costado lo suyo, pero que sin duda ha merecido la pena.
Esta jalea o gelatina con corazón de leche ha requerido 4 intentos para ver la luz en el blog,
¡cuatro intentos!

Los que me conocen saben que soy muy perseverante y cuando se me mete algo entre ceja y ceja, no abandono hasta encontrar una solución.
El caso es que esta receta es una receta que ya existe y que es bastante extendida en América, lo llaman "flotatina" o "milk jell-o cake".
Cuando la vi en el blog LSL Cooking, enseguida me enamoré y quise probarla.
¡¡Me pareció taaaaan bonita!!

El problema es que los ingredientes tenían varios preparados con sustancias químicas (tipo preparado de gelatina con colorantes, aromas artificiales, etc.) y yo no quería usar nada de eso, quería algo lo más natural posible.
De modo que busqué alternativas, y aún así, descubrí que incluso en productos tan sencillos como el queso de untar o la nata (sí, na-ta), hay ingredientes añadidos que no son nada naturales...
Ojo, no todas las natas o la leche condensada los contienen, sólo tenéis que fijaros en la lista de ingredientes.

Pero bueno, no me iba a dejar vencer por ello, no, tenía que haber algo que sí era natural y funcionase para esta receta.
Y al final encontré la fórmula, la mezcla lo más "sana" posible para obtener este resultado tan vistoso.
¡¡Yupiii!!


Por supuesto, prepararla en un molde así de bonito ayuda, claro.

Aunque el tema del molde es un poco complicado...
Éste, el Stained Glass de Nordic Ware, tiene muchas hendiduras y eso aumenta las probabilidades de que se pegue el corazón de leche al fondo y que suelte trocitos dentro de la gelatina roja.
Mi recomendación es usar un molde con dibujos más lisos, os resultará más fácil.

Eso sí, tened en cuenta el tamaño del molde.
Éste es de 9 cups, pero muchos moldes de Nordic son de 10 cups, en cuyo caso habría que aumentar un poco las cantidades.


Si os digo la verdad, mis 4 intentos me han enseñado unas cuantas cosillas, y me han dado ideas para otras elaboraciones, que sé que os van a encantar...
;-)
De modo que me veréis por aquí con más recetas de este estilo, ¡tenedlo por seguro!

Y ahora, sin más dilación, os cuento cómo preparar esta rica jalea con corazón de leche...

Ingredientes (para un molde 9 cups, 2,13 L):
Para el corazón de leche:
300 g de leche condensada
340 g de leche evaporada
200 g de leche semidesnatada
100 g de nata para cocina (18% m.g.)
10 hojas de gelatina

Para la jalea:
1 L de zumo de arándano (en mi caso, Don Simón)
50 g de miel
12 hojas de gelatina

Receta:
Primero, prepara el corazón de leche.
Para ello, pon las hojas de gelatina a hidratarse en agua fría.
En un cazo, pon a calentar los 200 g de leche semidesnatada con 140 g de la leche evaporada.
Cuando veas que empieza a hervir, apaga el fuego y echa las hojas de gelatina escurridas, en varias veces, removiendo para mezclar bien.

En la batidora de vaso (o en una jarra con la batidora de mano), bate la leche condensada, los 200 g restantes de leche evaporada y la nata hasta que esté bien mezclado. Ve echando la mezcla caliente en 2 o 3 veces, batiendo entre cada incorporación, lo justo para mezclar.
Verás que se forma espumita en la superficie, es normal y necesario para que luego el corazón de leche se ubique en su sitio.
Es muy importante batir con batidora, no mezclar con cuchara, para que se forme esta espumita.
Engrasa ligeramente el molde con spray desmoldante o con aceite de girasol y un pincel, teniendo cuidado de engrasar bien las hendiduras.
Vierte la mezcla en el molde con cuidado y lleva al frigorífico. Deja que cuaje 2 horas como mínimo.

Tras estas dos horas, ponte con la jalea.
Para ello, pon las hojas de gelatina a hidratarse en agua fría.
En un cazo, pon a calentar en un cazo 1/3 parte del zumo de arándano junto con la miel.
Remueve para asegurarte de que se mezcle bien.
Cuando hierva, apaga el fuego y echa las hojas de gelatina escurridas, en varias veces, removiendo para mezclar bien.
Vierte esta mezcla en el resto de zumo de arándano y deja templar un poco.
Ahora, saca el molde del frigorífico. Con la ayuda de un palillo de dientes, despega la gelatina de leche por el filito (no olvides el filo del tubo central).
Inclina y sacude suavemente el molde para despegar la gelatina.
Girando e inclinando el molde, verás cómo se despega completamente.

Comprueba que el zumo de arándano con gelatina no está caliente (debe estar templado) y empieza a verter por el filo del molde, separando un poco la gelatina del leche del filo con la ayuda del palillo si fuese necesario.
Es importante ir vertiendo por todo el filo, no siempre en el mismo lado, para que la gelatina de leche vaya subiendo y flotando por igual y no se hunda.
Verás cómo, poco a poco, va flotando y quedándose en la superficie.
Una vez hayas echado todo el zumo, lleva al frigorífico y deja que cuaje otras 2 horas como mínimo.

Para desmoldar, procede como con la gelatina de leche: pasa un palillo de dientes por los filos del molde para despegarlos e inclina poco a poco el molde, girándolo como un volante y sacudiendolo un poco el molde horizontalmente para ir despegando la gelatina.
Pon el plato encima y dale la vuelta como si fuese una tortilla. Oirás como hace "plof" al despegarse y desmoldarse en el plato.
Si tienes que manejar la gelatina, por ejemplo para centrarla en el plato porque no haya quedado bien al desmoldar, puedes hacerlo empujándola con las manos, pero tendrás que humedecerlas con agua fría antes. Es imprescindible para que no se te quede pegada a las manos.

¡Y tacháaaan!


La he decorado con margaritas blancas pero tal cual ya queda precioso.
En cuanto al sabor, sabe dulce pero nada empalagoso.
Por supuesto, si no os gusta el zumo de arándano rojo, os valdría cualquier otro zumo colado.


A la hora de partirlo, estad preparados para oír un "¡¡wahhh!!" o ver que os hacen la ola, porque ¡queda muy bonito!
*_*


Espero que os haya gustado y que os animéis, es mucho más fácil de lo que parece.
Siguiendo los consejos que os doy, no puede fallar.

Desde luego, a mí me parece una opción ideal como postre de verano, ahora que vienen los días buenos.
Ya tenía una jalea de cava de este estilo publicada pero pienso repetir con otras ideas, estad preparados...