miércoles, 14 de febrero de 2018

Bundt cake con corazón rojo de San Valentín


Os lo prometí esta mañana, hoy os traigo esta maravilla de bundt cake, muy especial para San Valentín...
No puede ser más amoroso, está llenito de corazones y de rosa y rojo.

Sí, soy así de ñoña y lo asumo...
No puedo remediarlo, cualquier ocasión especial me vale para hacer el tonto...
*_*

Ya esta receta para hoy no os da tiempo a hacerla pero para el fin de semana, ¡llegáis de sobra!


Tal cal sin decoración ma parece precioso ya, pero ya que hay algo que celebrar, pues le daremos a tope a las ñoñerías, ¿no?

¿Y si le ponemos un corazón rojo dentro?
Mola la idea, ¿eh?

Pues ¡eso está hecho!
Para el corazón rojo del centro, usé esta receta de La Receta de la Felicidad, que es un red velvet totalmente natural.
Por supuesto, si tenéis otra receta de red velvet que os guste más, se puede sustituir perfectamente, no hay problema.
A mí personalmente me ha encantado el color rojo intenso y el hecho de que sea natural pero voy a darle más vueltas porque el sabor y la textura no me han convencido... Me parece que se nota bastante el sabor a remolacha, de modo que cuando tenga una mejor opción, os la daré también.
;-)

También se podría hacer un corazón de chocolate negro u otro color/sabor que os guste más...
Eso sí, en este bizcocho, el rojo pega genial, ¿no os parece lo más mono del mundo?


Ya he podido añadir el paso a paso completo así que ya podéis seguir la receta en cada etapa.
;-)

Espero que os guste...



Ingredientes:
Para el bizcocho rojo (reproducida de esta receta de La Receta de la Felicidad):
200 g de remolacha cruda (1 remolacha grande)
el zumo de un limón
2 c.soperas de vinagre de sidra
125 g de yogur griego sin azúcar
125 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
200 g azúcar (rubio)
2 huevos camperos
250 g de harina corriente
1 c.sopera de cacao puro en polvo (Valor)
2 c.café rasas de levadura química (tipo Royal)

Para el bizcocho blanco:
180 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
240 g de azúcar (rubio)
3 huevos camperos
315 g de harina corriente
4 g de levadura química (tipo Royal)
4 g de bicarbonato sódico
1 pizca de sal fina
225 ml de buttermilk (o leche semidesnatada con 7 gotas de vinagre o zumo de limón)
100 g de yogur griego natural sin azúcar (o de fresa)

Para la crema:
200 g de queso de untar
50 g de azúcar glace
60 g de mermelada de frambuesas
150 ml de nata para montar (35% m.g.) muy fría

Para decorar:
perlitas de azúcar rosas y sprinkles de azúcar en forma de corazones

Receta:
Primero, empieza por el bizcocho rojo.
Asegúrate de tener todos los ingredientes preparados (pesados y a temperatura ambiente) y pon el horno a precalentar a 150 ºC, calor arriba y abajo.
Prepara un molde alargado para plum cakes forrándolo con papel de horno.
Pela la remolacha, córtala a trozos y tritúrala con tu picadora o robot de cocina.
Añade el zumo de limón y el vinagre y bate hasta obtener un puré de remolacha lo más fino posible.

Agrega el yogur griego y bate hasta obtener una mezcla más o menos homogénea.

Mezcla la harina junto con el cacao y la levadura y asegúrate de que no haya pegotes. Si no, tamiza la mezcla.
En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces baja la velocidad y añade los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).

Añade la mezcla de remolacha (puede que la masa parezca cortada, no pasa nada, es normal).
Agrega la mezcla de harina/cacao/levadura y mezcla hasta que quede todo integrado.
Vierte la mezcla en el molde y reparte (es una masa densa y necesita "ayuda").
Hornea 30-40 minutos a 150º C.
Saca del horno y deja enfriar en una rejilla primero en el molde unos 5 minutos y luego, desmoldado y con el papel de horno despegado hasta que esté bien frío.
Con una lira, corta tres pisos iguales de bizcocho y ve recortando corazones con un cortador de galletas.
Reserva bien envuelto en film.

Ahora, prepara el bizcocho blanco.
Asegúrate de tener todos los ingredientes preparados (pesados y a temperatura ambiente) y pon el horno a precalentar a 180 ºC, calor arriba y abajo.
Si no tienes buttermilk, prepáralo mezclando la leche con el vinagre o zumo de limón (verás que al cabo de unos minutos adquiere otra textura, se forma el suero de leche o "buttermilk").
En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces baja la velocidad y añade los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).
Cuando estén incorporados, añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega el buttermilk (o la leche).
Cuando esté incorporado, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega el yogur griego.
Cuando esté incorporado, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y comprueba que todo esté bien repartido mezclando un poco a mano con una espátula o cuchara. La masa es bastante espesa pero muy lisa.

Ahora, engrasa tu molde con spray desmoldante (o aceite o mantequilla fundida con la ayuda de un pincel) y vierte la mitad de la masa en el molde.
La técnica para moldes tipo bundt cakes es verter sólo por un lado y dejar que sea la masa la que busca su sitio. Sin embargo, hay ciertos moldes que tienen muchas hendiduras y requieren "un poco de ayuda". Este molde de Nordic Ware tiene muchos recovecos, de modo que aconsejo verter la masa sobre todo el fondo del molde, en cada recoveco, hasta llenar todos los huecos.
Alisa la superficie con una cuchara si lo ves necesario, para repartir la masa de manera uniforme.
Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire dentro del bizcocho.
Ve repartiendo los corazones de bizcocho rojo en el centro, del revés para que al darle la vuelta al bizcocho queden derechos.
Como el círculo de corazones es redondo y los corazones planos, puede que queden espaciados en algunos sitios. Puedes tapar estos huecos con "medio corazones" de bizcocho rojo.
Vierte la otra mitad de masa blanca encima, procurando tapar bien los corazones.
Llena el molde hasta las 3/4 partes de su capacidad. No lo llenes más o se te desbordará (no debería sobrarte ni faltarte masa blanca).
Alisa la superficie con una cuchara si lo ves necesario, para repartir la masa de manera uniforme.
Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire dentro del bizcocho.
Hornea el bizcocho a 180 ºC durante unos 50 minutos (recomiendo comprobar la cocción a los 50 minutos y si te parece poco hecho, déjalo unos 10 minutos más).
Al cabo de este tiempo, saca el molde del horno y deja enfriar unos 15 minutos (más si hace calor) sobre una rejilla antes de desmoldar.
Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega de las paredes del molde, está listo para darle la vuelta. En todo caso, verás cómo encoge el bizcocho y se despega él solo del molde.
Desmóldalo sobre la rejilla y déjalo enfriar totalmente.
Una vez frío, envuélvelo con film o ponlo en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta la hora de servir (los bundt cakes siempre están más ricos a las 48h).

Mientras el bizcocho esté en el horno, puedes preparar la crema.
Para ello, con la batidora de varillas, bate primero el queso junto con el azúcar glace y la mermelada hasta que se forme una crema homogénea.

Vierte la nata muy fría y bate hasta montar (debería tardar un par de minutos).
Pasa a una manga pastelera, ciérrala bien herméticamente y deja en el frigo para que se ponga más firme.

A la hora de servir (no antes para que no se ponga mala la crema estando a temperatura ambiente), decora el bizcocho con corazones de crema por arriba y con puntas de crema en todo el filito.
En el filo, esparce perlitas de azúcar rosas y sprinkles de corazones ¡y listo!


Sólo queda verle la cara a todos cuando partas las porciones y vean la sorpresa del medio...


Que el amor os acompañe...
¡Feliz San Valentín a tod@s!

xoxoxo