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viernes, 24 de agosto de 2018

Bundt cake de moras, arándanos y lavanda


La receta de hoy ha sido una novedad y una prueba que ha resultado deliciosa...
Invitada por Sofía (blog Sobrillas), decidí apuntarme al reto #en_a_mora, que nos anima a publicar recetas con moras hasta finales de agosto.
Por supuesto, como no, mi idea era elaborar un bundt cake de moras, y se me ocurrió que la mezcla con arándanos y lavanda sería ideal.

Pero cuando hago bundt cakes de frutos del bosque o frutos rojos, los suelo echar enteros a la masa, salvo con este bundt cake red velvet de fresa, que se hace con puré de fresa natural.
Así que esta vez decidí cambiar y usar la fruta triturada con la lavanda en la masa.
El resultado ha sido buenísimo, le da mucha jugosidad a la masa, ¡el bizcocho queda tiernísimo!


Además, toma un color morado muy bonito.

Si a esto se le añade una combinación de salsas de chocolate blanco, ¡a mí se me hace irresistible!
La decoración con fruta fresca es opcional, en cambio, las salsas están tan ricas que yo no dejaría de prepararlas. Siempre se pueden servir aparte y quien quiera tomarlas, puede hacerlo a su gusto.

A nosotros nos gustó tanto que lamenté haberlo preparado en un molde mediano (6 tazas), porque ni tuve que repartirlo, ¡nos lo zampamos entre los dos en un abrir y cerrar de ojos!


Espero que esta propuesta le guste a Sofía y a vosotros tanto como a nosotros, y que os animéis a preparar este bizcocho, antes de que desaparezcan las últimas moras en las fruterías.
Si lo preferís, se puede preparar sólo de moras o sólo de arándanos, quedaría igual de rico.

Y si queréis probar otra opción de bundt cake con lavanda, éste de pomelo rosa y lavanda también está de muerte...


De momento, os cuento cómo se elabora esta nueva receta...


Ingredientes (para un molde 6 cups):
Para el bizcocho:
125 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
125 g de azúcar (preferiblemente blanco)
2 huevos camperos
210 g de harina corriente
3 g de levadura química (tipo Royal)
3 g de bicarbonato sódico
1 g de sal fina (1 buena pizca)
125 ml de leche
75 g de nata para montar (35% m.g.)
70 g de puré de moras, arándanos y lavanda*

Para la cobertura:
1 c.café de puré de moras, arándanos y lavanda*
1 c.café de miel
100 g de nata para montar (35% m.g.)
100 g chocolate blanco

*Para el puré de moras, arándanos y lavanda:
1 c.sopera de lavanda comestible
100 g de moras
100 g de arándanos


Receta:
Primero, prepara todos los ingredientes:

  • Pésalos todos y deja que se atemperen (sobre todo la mantequilla y los huevos).
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el bicarbonato y la sal.
  • Prepara el puré de moras, arándanos y lavanda. Para ello, lava la fruta y sécala sobre un trozo de papel absorbente. Tritura junto con la lavanda con la ayuda de la batidora.

Pon el horno a precalentar a 180 ºC, calor arriba y abajo.

En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.

Añade los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).

Cuando estén incorporados, baja la velocidad y añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega la leche.
Cuando esté incorporada, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega la nata junto con los 70 g de puré de moras, arándanos y lavanda.
Cuando esté incorporado, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.

Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y comprueba que todo esté bien repartido mezclando un poco a mano con una espátula o cuchara.

Ahora, engrasa tu molde con spray desmoldante (o aceite o mantequilla fundida con la ayuda de un pincel) y vierte masa en el molde hasta las 3/4 partes de su capacidad.
Alisa la superficie con una cuchara si lo ves necesario, para repartir la masa de manera uniforme.
Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire dentro del bizcocho.

Ondea el molde horizontalmente para que la masa vaya formando una capita en los filos exteriores e interiores para que, al subir en el horno, el bizcocho lo haga de forma más lisa y se quede luego más plano.
Hornea el bizcocho a 180 ºC durante unos 30 minutos (si hicieras el doble de cantidad en un molde más grande, serían 60 minutos).

Mientras tanto, prepara las salsas de cobertura.
Para ello, pon un cazo con un fondo de agua al fuego. Pon encima una fuente (más ancha que el cazo) con el chocolate troceado y la nata para que se vaya fundiendo al baño maría y se forme una ganache. Cuando esté todo fundido, divide en dos, deja una ganache tal cual (de chocolate blanco) y mezcla la otra mitad con la c.café de miel y la c.café de puré de fruta y lavanda para formar una ganache morada con sabor a arándano, mora y lavanda.
Deja enfriar ambas salsas.

Cuando el bizcocho esté frío, tapa con film de forma hermética hasta la hora de servir.


Cuando sirvas, decora por un lado con salsa "blanca" y encima salsa de "frutas" y añade fruta fresca y lavanda a tu gusto. O si no, sirve tal cual y acompaña con las salsas en jarritas y la fruta aparte.




Como véis, queda tierno y esponjoso, ¡con un sabor rico rico!
Espero que os animéis este finde, aunque el calor no anime a encender el horno...

Y si no, siempre podéis publicar otra receta con moras para el reto #en_a_mora ;-)

¡Besos a tod@s y buen finde!



viernes, 22 de junio de 2018

Bundt cake de moras y flor de saúco con cobertura de chocolate blanco


Hoy os traigo un bundt cake muy primaveral, de moras y flor de saúco, con una cobertura de chocolate blanco totalmente opcional pero realmente ideal.
Me gusta hacer bundt cakes de flores en primavera, es el momento perfecto para aprovecharlas y dan mucho juego, existen muchas combinaciones posibles.

Sé que acabamos de entrar en el verano, pero esta primavera ha sido tan horrible en Madrid que no tenía mucha inspiración para preparar bizcochos nuevos.
Ahora que ha llegado el solecito, me he animado y os propongo esta versión con flor de saúco, que es unos de mis sabores favoritos...
También es buen momento para las moras, así que no veo ninguna razón por la que no probar esta deliciosa receta.
;-)

Por supuesto, tratándose de flores, he usado mi molde Blossom de Nordic Ware, aunque creo que el Kugelhopf hubiera sido ideal también.
Esta forma es preciosa, ¿verdad?
*_*


Así desnudo no necesita nada más...
Peeeeero con esta cobertura de chocolate blanco, yogur y flor de saúco, ¡está aún más rico si cabe!
Además, los pétalos escalonados de esta forma de flor también permiten jugar con la caída de la cobertura y lo vuelven irresistible...


Si no os gustase el chocolate blanco, otra opción es servir el bizcocho y poner la salsa de chocolate blanco en una jarrita aparte para que cada uno se sirva a su gusto.
A mí, personalmente, me encanta, y más con yogur.

Este bizcocho está tiernísimo y esponjoso, con o sin salsa, así que os animo a probarlo, seguro que os quedáis encantados...

Ingredientes (para un molde 10 cups):
250 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
225 g de azúcar (en mi caso, de caña)
4 huevos camperos
390 g de harina corriente (+ 1 poco más para las moras)
5 g de levadura química (tipo Royal)
5 g de bicarbonato sódico
2 g de sal fina
250 g de yogur natural
125 g de bebida de flor de sauco (del Tiger, en su defecto, 2 c.café de extracto diluido en 120 g de agua)
250 g de moras

Para la cobertura:
100 g de chocolate blanco
50 g de yogur natural
50 g de bebida de flor de sauco (del Tiger, en su defecto, 1/2 c.café de extracto diluido en 50 g de agua)

Receta:
Primero, empieza por preparar los ingredientes:

  • Pesa todo, prueba los huevos en agua fría (si flotan, están malos) y sécalos con papel de cocina para quitar la posible suciedad de la cáscara.
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el bicarbonato y la sal.
  • Pasa los frutos rojos por agua y déjalos secar en un papel de cocina.


Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC.
En una fuente grande, bate la mantequilla junto con el azúcar a velocidad primero baja y luego alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces añade los huevos, de uno en uno, ligeramente batidos (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).

Baja la velocidad de la batidora y añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal.
Cuando esté incorporada, agrega el yogur natural.
Cuando esté incorporado, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal.
Cuando esté incorporada, agrega la bebida de flor de sauco.
Cuando esté incorporada, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal.

Una vez todo bien integrado, pon las moras en un bol, espolvoréalas con un poco de harina (sólo un poco, que no haya pegotes), añade 2-3 c.soperas de masa y mezcla para integrar (eso permitirá repartir bien las moras por la masa de bizcocho y que no caigan al fondo del molde en la cocción).
Vuelca esta preparación en el resto de masa y mezcla en movimientos envolventes teniendo cuidado de no machacar las moras.

Engrasa tu molde para bundt cakes con spray desmoldante (o un poco de aceite de girasol o de oliva, o mantequilla fundida y extiende bien  con la ayuda de un pincel para cubrir cada huequecito).
Ahora, vierte la masa en el molde.
(Técnica para bundt cakes: verter la masa, poner un trapo en la encimera y golpear el molde contra la encimera para repartirla y evitar que se cuelen burbujas de aire).
Alisa la masa en la superficie con una cuchara o espátula.

Hornea durante unos 60 minutos a 180 ºC.
Cuando lo saques, espera unos 15 minutos (más si hace calor) y desmóldalo sobre una rejilla hasta que se enfríe totalmente.
(Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega del molde, está listo.)

Cuando esté frío, envuélvelo bien en film hasta la hora de servir.
Mientras, puedes preparar la cobertura.
Para ello, calienta al baño maría el chocolate troceado, el yogur y la bebida de flor de sauco. Ve mezclando con una espátula y cuando esté bien integrado, aparta en una jarrita.
Tienes que dejar enfriar la cobertura, o al menos templar, antes de echarla sobre el bizcocho, o si no, puede que se empape y quede demasiado blando.

Como todos los bundt cakes, está más rico aún tras 24-48 h.
Dado que estamos en primavera/verano, no recomiendo conservarlo a temperatura ambiente, aunque sería lo ideal. Al llevar fruta, se podría estropear incluso antes. Puede estar unas 24 h a temperatura ambiente pero luego, siempre bien envuelto de forma hermética, podéis conservarlo en el frigo y sacarlo unos 15-30 minutos antes de consumir para que se temple y vuelva a tener su textura y aroma.



Si podéis resistiros a este trocito, entonces ya no sé, ¡jeje!

Espero que os animéis este fin de semana.
Si lo hacéis, ¡contadme!

¡Feliz finde a tod@s!


domingo, 10 de junio de 2018

Cheesecake de aguacate, lima y té matcha



Tras mucho tiempo sin publicar, hoy os traigo una receta que os va a encantar...
Esta tartita ha sido todo un descubrimiento, una adaptación de esta magnífica receta de Belén (Cupcakes a Gogó), que pienso repetir y volver a versionar muchas veces.
Al prepararse sin horno, resulta muy cómoda y me ha parecido muy fácil de adaptar como receta base con otros sabores.
Lo que más me ha gustado, de hecho, es que se nota el aguacate pero de forma suave y equilibrada, y no tapa los demás sabores que se le pueda echar, que en mi caso, han sido lima, té matcha, cardamomo y un poco de chocolate negro.
Además, es de lo más cremosa...


Y aparte de tener un sabor y una textura increíbles, lo bueno que tiene esta tarta es que es sin huevo, de modo que los alérgicos pueden estar tranquilos, esta cheesecake la pueden comer sin miedo.
Para la decoración, he usado más té matcha en el borde y cacao puro en el centro, puesto con un stencil de pavo real, que me encanta, aunque la idea de Belén de decorar con flores y hojas queda también preciosa.
A mí me gustó el toque del cacao recordando las chispas de chocolate negro que introduje en la base de galletas, y le va de maravilla.


 La base de galletas de las cheesecakes es, desde mi punto de vista, tan importante como el relleno en sí.
Mis galletas favoritas son las speculoos y las galletas de avena.
Las galletas María no me convencen, tanto por su sabor (demasiado suave) ni por su textura (se humedecen demasiado rápido y no le dan el toque crujiente).
Por supuesto, la elección es muy personal y, en ocasiones, enriquecer la mezcla de galletas con algún fruto seco (avellanas, nueces o almendras) o trozos de chocolate, o incluso caramelo, pueden ser todo un acierto.
En este caso, como veis, he usado galletas de avena con chocolate y el resultado nos ha parecido muy acertado.


 Así que os dejo probar ideas y os doy mi versión ligeramente adaptada de esta cheesecake, esperando que os animéis...

Ingredientes (para un molde desmontable de 16 cm):
Para la base:
80 g de galletas de avena con chispas de chocolate negro (u de otro tipo, naturales, con naranja...)
25 g de mantequilla sin sal

Para el relleno:
160 g de aguacate (aprox. un aguacate grande o 2 pequeños)
190 g de queso de untar light
200 ml de nata para montar (35% m.g.) (bien fría)
4 hojas de gelatina
70 g de azúcar (en mi caso moreno)
1 c.café generosa de té matcha
3 semillas de cardamomo
1 lima

Para decorar:
té matcha
cacao puro en polvo

Receta:
En la picadora, tritura las galletas junto con la mantequilla hasta que se integren.
Cubre el fondo del molde desmontable con la mezcla (aplanando bien) y reserva en el frigorífico.
Pon las hojas de gelatina a hidratar en agua fría.
En la batidora de vaso (o en un bol hondo con la batidora de pie), tritura la carne del aguacate junto con al queso de untar, la nata y el azúcar hasta que quede todo bien integrado. Debería montar ya que la nata estará bien fría.
Coge parte de esta mezcla y ponla en un cazo. Añade la ralladura y el zumo de una lima y las semillas de cardamomo.
Cuando empiece a burbujear, añade el té matcha, mezcla bien y deja infusionar 2-3 minutos.
Agrega las hojas de gelatina, mezcla para disolver y sigue mezclando un par de minutos para que pierda temperatura.
Con la ayuda de un chino, cuela y vierte esta mezcla dentro de la otra mezcla que tienes en la batidora (o fuente honda).
Vuelve a dar unos golpes de batidora para integrar perfectamente y remueve con una cuchara o espátula para liberar todas las burbujas de aire que se puedan haber formado con el batido.
Vierte suavemente dentro del molde sobre el fondo de galleta y alisa la superficie con una espátula o el filo de un cuchillo.
Deja cuajar en el frigorífico al menos 3 h antes de desmoldar, mejor si es toda la noche.
Antes de desmoldar, yo paso un cuchillo de hoja lisa por todo el filo para asegurarme que se va a despegar perfectamente. 
Para decorar, puedes usar té matcha, flores, frutos secos, cacao...
Si la espolvoreas, recomiendo hacerlo antes de desmoldar para que quede más limpio, el resto de decoración una vez desmoldado.



El que quiera un trozo como éste, aquí tiene la receta.
;-P
¡Besos a tod@s!

jueves, 15 de marzo de 2018

Bundt cake de chocolate y whisky


San Patricio es dentro de dos días y, como soy muy buena *_*, os traigo una receta de bundt cake ideal para que podáis celebrar este día al estilo irlandés, y con suficiente antelación para prepararlo y dejarlo reposar sus 24 horitas. ;-)

No es que tenga raíces irlandesas (que yo sepa, porque cualquiera diría que sí), pero cualquier excusa es buena para tomarse un trozo de bizcocho de chocolate, ¿no creéis?
Y si le añadimos un poco de whisky al asunto, no pinta nada mal, ¿verdad?

Ya publiqué el año pasado la receta de este riquísimo bundt cake de cerveza Guinness y cacao, años antes, la de este bundt cake de cacao y Baileys, y este año he decidido optar por otro licor muy común en Irlanda, el whisky.

Cualquiera de estas tres recetas merece la pena, elijáis la que elijáis, os va a encantar, podéis confiar en mí. Ahora, si sois muy de chocolate negro, la receta de hoy os va a encantar. Tiene este sabor intenso a chocolate, con un toquecito de whisky que le da un matiz muy interesante. Por supuesto, el sabor del whisky es fundamental, porque se nota, aunque se evapore el alcohol en la cocción, la mezcla con chocolate intensifica su sabor, de modo que elegid un whisky que os guste.


La cobertura también tiene whisky, pero podéis prescindir de ella sin duda, o cambiarla por nata montada, chocolate blanco, azúcar glace... ¡Las opciones son muchas!

Y para darle más gracia, decoré el bizcocho acorde con la temática de San Patricio, como si fuera un caldero lleno de monedas.
Con un poco de purpurina negra, unas sprinkles de bolitas verdes y monedas de chocolate (fáciles de encontrar ahora que estamos en Pascua), tenemos el caldero mágico.


¿Pero por qué un caldero con monedas?
Pues encontré en este blog las explicaciones sobre esta leyenda, y otros datos curiosos sobre San Patricio, así que os recomiendo leerlo, pero en resumen muy resumido, digamos que el caldero es donde los duendes de la mitología irlandesa guardaban las monedas de oro que iban ganando trabajando.

En esta ocasión, usé unos de mis nuevos moldes de NordicWare de tamaño 5 cups, de modo que las cantidades son la mitad de lo que suelo poner en las recetas. Para un molde estándar de 10 cups, sólo tenéis que usar el doble de ingredientes.


Y si no os convence el chocolate, siempre podéis tomaros el whisky solo para celebrar el día de San Patricio, o una cerveza Guinness, que un día es un día...
;-P

Ingredientes (para un molde 5 cups):
Para el bizcocho:
120 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
150 g de azúcar moreno (o panela)
2 huevos camperos
160 g de harina
50 g de cacao puro
1/2 c.café de bicarbonato (2 g)
1/2 c.café de levadura química (tipo Royal) (2 g)
1 pizca de sal fina
30 ml de whisky
150 ml de buttermilk (o lo mismo de leche con una c.café de zumo de limón)
60 g de yogur natural
1 c.café de extracto de vainilla

Para la cobertura:
150 g de chocolate negro para postres
40 g de nata para montar (35% m.g.)
5 g de whisky
monedas doradas de chocolate (LIDL)
purpurina comestible negra
sprinkles de bolitas verdes, tréboles...

Receta:
Primero, empieza por preparar los ingredientes del bizcocho:

  • Tamiza la harina junto con el cacao, la levadura, el bicarbonato y la sal.
  • Prueba los huevos en agua y sécalos.
  • Pesa todo.

Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC.
En una fuente grande, bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Añade los huevos, de uno en uno, ligeramente batidos (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).
Entonces baja la velocidad y añade 1/3 parte de la mezcla de harina/cacao/levadura/bicarbonato/sal.
Cuando esté incorporada, agrega el whisky, el extracto de vainilla y el yogur.
Cuando estén incorporados, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/cacao/levadura/bicarbonato/sal.
Cuando esté incorporada, agrega el buttermilk.
Cuando esté incorporada, añade el resto de la mezcla de harina/cacao/levadura/bicarbonato/sal.
Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y mezcla con una cuchara/espátula para asegurarte de que todo esté bien repartido.
Ahora, engrasa tu molde con spray desmoldante (o aceite o mantequilla fundida con la ayuda de un pincel) y vierte la masa en el molde.
(Técnica bundt cakes: vierte sólo por un lado y deja que sea la masa la que busca su sitio. Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra la encimera para repartir la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire. Alisa la superficie con una cuchara si lo ves necesario).

Hornea durante unos 45 minutos a 180 ºC (si hacéis un bizcocho doble, deben de ser 60 minutos).
Al cabo de este tiempo, saca el molde del horno y deja enfriar unos 10 minutos (15 minutos si el bizcocho es doble) sobre una rejilla.
Desmóldalo sobre la rejilla y déjalo enfríar totalmente.
(Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega del molde, está listo. En todo caso, verás cómo encoge el bizcocho y se despega él solo del molde).

Cuando el bizcocho esté frío, prepara la cobertura.
En un cuenco, funde el chocolate troceado junto con la nata y el whisky al microondas (en dos tandas de 30 segundos, mezclando entre tanda y tanda). Cuando esté todo mezclado y bien integrado, vierte sobre el bizcocho. Esparce un poco de purpurina negra encima y decora con unas bolitas verdes.
En el hueco central, pon las monedas de chocolate ¡y listo!


Como veis, es muy tierno y sedoso, ideal para los amantes del chocolate...



Espero que os animéis y que probéis algunos de estos bundt cakes al estilo irlandés.
Y si no, siempre podéis preparar cualquier otro, aquí tenéis muuuuchas opciones...

¡Un beso para tod@s!





miércoles, 28 de febrero de 2018

Galletas de chocolate y plátano - King Arthur Flour


Hoy os traigo unas galletas deliciosas de plátano y chocolate.
Esta receta fue todo un descubrimiento y nos gustaron tanto que en dos días habían desaparecido todas (recuerdo que sólo somos dos en casa...)
:-)

Debo reconocer que el mérito no es mío, sino de King Arthur Flour, que publicó esta receta en Instagram y me creó una necesidad a la que no pude resistirme...
Para los que sabéis inglés, podéis ir directamente a su Web, ya que es prácticamente la misma receta que la que os pongo más abajo (sustituí la leche condensada del fudge por dulce de leche).

Y aunque no os apasione esta receta, no dudéis en visitar su Web, tienen unas recetas fantásticas y seguro que encontráis algo que os apetezca preparar... Además, podéis poner los ingredientes en volumen, onzas o gramos, lo que os venga mejor, lo que lo hace mucho más fácil para convertir las medidas.

Estas galletas son muy fáciles y rápidas de preparar, y os prometo que no podréis parar a la primera, al menos dos caerán en el primer asalto...
A mi parecer, el corazón de plátano es perfectamente sustituible por otra fruta o incluso por otro ingrediente como por ejemplo manteca de cacahuete o frutos secos.

Os animo a probarlas, no os defraudarán...


Ingredientes (para 24 galletas):
Para la base de galleta:
115 g de mantequilla, a temperatura ambiente
200 g de azúcar (rubio)
1 huevo campero
1 c.café de extracto de vainilla (o 1/2 c.café de vainilla en polvo)
2 g de bicarbonato
2 g  de sal fina
2 g de levadura química (tipo Royal)
45 g de cacao
215 g de harina corriente

Para la cobertura:
1 plátano grande o 2 pequeños
170 g de chocolate negro para postres
80 g de dulce de leche



Receta:
Primero, asegúrate de tener todos los ingredientes preparados y pesados.
Forra dos placas/bandejas con papel de horno y pon el horno a precalentar a 180ºC.

En el procesador de alimentos (picadora) o en un bol alto con batidora, bate la mantequilla con el azícar hasta que se mezclen bien.
Todo el proceso se puede hacer sin procesador, simplemente a mano, mezclando primero con un tenedor y finalemente a mano (para los ingredientes secos) pero llevará un poco más de tiempo.

Agrega el huevo y la vainilla y bate hasta incorporar.

Añade la harina, el cacao, el bicarbonato, la sal y la levadura (puedes mezclarlos antes y añadirlos mezclados o repartirlos bien en el bol antes de batir.
Bate hasta incorporar perfectamente.
Saca la masa, forma un rollo y envuélvela en film mientras preparas el relleno.
Deja reposar a temperatura ambiente o en el frigo si hace mucho calor.
En un cuenco, trocea el chocolate y añade el dulce de leche. 
Fúndelos juntos en el microondas, por tandas de 30 segundos, hasta que se integren (yo necesité un minuto).
La mezcla queda un poco arenosa, es normal.
Saca el rollo del film, divide en 24 porciones.
Forma 24 bolas de masa.
En las dos placas/bandejas de horno forradas, reparte las bolitas, 12 por placa/bandeja.
Primero encargarte de todo el proceso para la primera placa/bandeja y cuando la metas en el horno, haz la segunda.
El primer paso es aplastar cada bolita para forma una galleta, dejando el centro un poco más hueco.
Trocea el/los plátano(s) en 24 rodajas y dispón una rodaja al centro de cada galleta.
Pon una cucharadita de fudge encima de cada una.
Con la ayuda de los dedos, aplánalas para que el fudge cubra todo el plátano.
Hornea cada bandeja unos 12 minutos a 180ºC.
Cuando saques cada bandeja, deja las galletas un par de minutos encima de la bandeja y luego, pásalas con cuidado a una rejilla hasta que se enfríen completamente (puede que necesites una paleta o un cuchillo ya que cuando están calientes, están más blandas y endurecen al enfriar).


En la Web recomiendan tomarlas templadas con una bola de helado de vainilla y creo que es una recomendación muy acertada pero, si os digo la verdad, no dio tiempo a probarlas de muchas maneras, ¡fueron devoradas!

Y con un cafelito, no están nada mal...
;-)


Os prometo que la mezcla es explosiva y el corazón tierno de plátano ¡es todo un acierto!


Si os animáis, contadme qué os han parecido...

¡Besos a tod@s!




viernes, 24 de noviembre de 2017

Bundt cake de calabaza, nueces y chocolate relleno de crema de queso


Os os traigo una receta muyyyy de otoño y muyyyy rica, si os gustan la calabaza y los cheesecakes, por supuesto.
A mí, que me encantan, de modo que estuve muy feliz mientras me duró este bundt cake.
:-P

Ya que es muy grande, lo estuve repartiendo, o lo que es lo mismo, repartiendo alegría y calorías para ir ejercitando el estómago para las fiestas, y os prometo que todos me dijeron que estaba muy rico (y no creo que me hayan mentido para hacerme la pelota, ¡jeje!)

El caso es que estaba deseando estrenar mi precioso molde Autumn Wreath de Nordic Ware, que me encanta en este color bronce...


...y, obviamente, no podía hacerlo con una receta que no fuese muy otoñal.
Ya me conocéis, soy muy coherente con estas cosas (por no decir inflexible...)
;-)

Total, que me acordé de esta receta de Bea (Corazón de Caramelo), que me había llamado la atención en su día y que llevaba mucho tiempo (exactamente 2 años) queriendo probar.
¡Este estreno de molde era la ocasión perfecta para probarla!

Mirad qué bonito queda, con el color anaranjado de la calabaza y las motitas de chocolate y nueces, ¡me encanta!


Al ser para un molde de bundt cake, adapté un pelín la elaboración y ajusté un poquito los ingredientes a mi gusto pero los cambios fueron mínimos.
Y os puedo asegurar que el resultado ha sido un éxito, el relleno está...¡delicioso!


Así que os dejo la receta (muy poco adaptada) para que os animéis con ella...

Ingredientes (para un molde 10 cups):
225 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
300 g de azúcar (blanco)
4 huevos (camperos)
450 g de harina corriente
5 g de levadura química (tipo Royal)
5 g de bicarbonato
2 g de sal fina
1 c.café de canela molida
1/2 c.café de jengibre molido
1/2 c.café de clavo molido
500 g de puré de calabaza*
120 ml de agua (o leche)
2 c.café de extracto de vainilla
120 g de chispas de chocolate negro
120 g de nueces peladas y troceadas

Para el relleno de crema de queso:
225 g de queso de untar (tipo Philadelphia)
65 g de azúcar (blanco)
1 huevo (campero)
1 c-café de extracto de vainilla

*Para el puré de calabaza, se puede preparar casero de forma muy fácil y rápida. Pela y quita las pipas de una calabaza. Coge unos 850 g y córtala a daditos. En una fuente cubierta con campana o film transparente perforado, cuece unos 12-15 minutos al microondas. Escurre y tritura con la batidora de pie o vaso ¡y listo! 

Receta:
Primero, empieza por preparar todos los ingredientes del bizcocho:

  • Pesa todo.
  • Prueba los huevos en agua fría (si flotan, están malos) y sécalos con papel de cocina para quitar la posible suciedad de la cáscara.
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el bicarbonato, la sal y la especias.


Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC.
En primer lugar, prepara el relleno. Con la batidora de pie o vaso, tritura el queso de untar con el azúcar y el huevo, lo justo para integrar sin meter mucho aire. Añade el extracto de vainilla y mezcla con una cuchara. Golpea contra la encima para quitar el máximo de burbujas de aire. Reserva.

En una fuente grande, bate la mantequilla junto con el azúcar a velocidad primero baja y luego alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces añade los huevos, de uno en uno, ligeramente batidos (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).
Agrega el extracto de vainilla.

Baja la velocidad de la batidora y añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal/especias.
Cuando esté incorporada, agrega el puré de calabaza.
Cuando esté incorporado, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal/especias.
Cuando esté incorporada, agrega el agua (o leche).
Cuando esté incorporado, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal/especias.

Apaga la batidora y agrega las nueces troceadas y las chispas de chocolate. Mezcla con una espátula o cuchara, lo justo para repartir.

Engrasa tu molde para bundt cakes con spray desmoldante (o un poco de aceite de girasol o de oliva suave, o mantequilla fundida y extiende bien  con la ayuda de un pincel para cubrir cada huequecito).
Ahora, vierte más o menos la mitad de la masa en el molde.
(Técnica para bundt cakes: verter la masa en el mismo lado del molde, dejar que busque ella su sitio en las hendiduras, poner un trapo en la encimera y golpear el molde varias veces seguidas contra la encimera para repartirla mejor y evitar que se cuelen burbujas de aire).

En el centro de la masa, añade la crema de queso en forma de círculo, procurando no tocar ningún borde exterior e interior.
Vierte el resto de masa de bizcocho encima, cubriendo todo.
No llegues al borde, deja un poco de margen, mínimo 1 cm para cuando suba la masa en el horno.
Si te sobra masa, puedes ponerla en un molde pequeño y cocer al microondas.

Vuelve a golpear el molde sobre un trapo en la encimera y alisa la masa en la superficie con una cuchara o espátula.
Ondea ligeramente el molde horizontalmente para que la masa vaya formando una capita fina en los filos exteriores e interiores para que, al subir en el horno, el bizcocho lo haga de forma más lisa y se quede luego más plano al darle la vuelta.

Hornea durante 60 minutos a 180 ºC.
Cuando lo saques, ponlo encima de una rejilla y déjalo enfriar unos 15 minutos (más si hace calor), luego desmóldalo sobre la rejilla hasta que se enfríe totalmente.
(Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega del molde, está listo.)

Cuando esté frío, envuélvelo bien en film hasta la hora de servir.




Es muy esponjoso pero si esperáis un día o dos, ya está totalmente en su punto, ¡una delicia!

Espero que os animéis a prepararlo este finde, ya me contaréis.
¡Besos a tod@s!