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miércoles, 14 de julio de 2021

Bundt cake de queso de cabra, tomate y arándano

 


Hoy es 14 de julio, Día de la Bastilla, fiesta nacional de Francia, y no podía dejar pasar esta ocasión sin preparar un bundt cake especial para conmemorarlo...

Ya sabéis que me gusta celebrar este día con una publicación especial, así que tras las mini cocardes de gelatina y el bundt cake tricolor, hoy os traigo un bundt cake con corazón tricolor dulce y salado, ideal para llevarse de picnic bajo la sombrilla.


Entiendo que no os apetezca encender el horno ahora con el calor infernal, pero, aunque sea más adelante, no dejéis de probarlo, porque os sorprenderá muchísimo, tanto por su sabor como por su bonito relleno.


Como veis, he optado por un relleno tricolor azul, blanco y rojo, hecho con mermelada de arándano, queso de cabra y mermelada de tomate, todo atrapado en un bizcocho de orégano, una delicia...

Si sois como yo, de mezclas de dulce con salado, os va a encantar. No os voy a mentir, tuve 2 inspiraciones para este bundt cake: éste de higos y nueces de mi querida Rosilet, y estos riquísimos muffins de Yolanda, que son para ponerle un monumento. Con adaptaciones para ajustarlo a un formato y una textura de bundt cake, he llegado a este recetón, que os traigo hoy.

Por el calor que hace ahora, tuve que conservarlo en el frigo (lleva relleno de queso), y eso afecta a la miga, pero bien se puede preparar en otro momento del año y se podría mantener unas horas fuera del frigo. Si no, preparándolo a primera hora de la mañana, lo tendríais listo para llevar de picnic al mediodía.

Por supuesto, como no, el molde no podía ser otro que el Fleur de lys, de Nordic Ware. Esta flor es el emblema de Francia desde el siglo XII. Aparte de lo simbólico, este molde me tiene enamorada, es tan bonito que no necesita ni coberturas.

En resumen, espero que os animéis, y si lo probáis, contadme qué os ha parecido.


Ingredientes (para un molde 10 cups):
Para el bizcocho:
250 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
175 g de azúcar blanco
5 huevos camperos
400 g de harina corriente
10 g de levadura química (tipo Royal)
1 c.sopera de orégano seco
250 g de yogur natural (2 botes)

Para el relleno:
3 tronquitos de medallones de queso de cabra tierno (3 blisters o 300 g)
125 g de confitura de tomate
125 g de confitura de arándanos salvajes


Receta:
Primero, empieza por preparar los ingredientes del bizcocho:
Pesa todo, prueba los huevos en agua fría (si flotan, están malos) y sécalos con papel de cocina para quitar la posible suciedad de la cáscara.
Mezcla la harina junto con la levadura y el orégano, procurando repartir bien los ingredientes.
Deja los ingredientes del relleno preparados también.

Pon el horno a precalentar a 170 ºC.

En una fuente grande, bate con la batidora de varillas o pala la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces baja la velocidad y añade los huevos, de uno en uno, ligeramente batidos (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).
Cuando esté todo bien integrado, añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/orégano.
Cuando esté incorporada, agrega 1 yogur (125 g).
Cuando esté incorporada, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/orégano.
Cuando esté incorporada, agrega el otro yogur.
Cuando esté incorporado, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/orégano.

Engrasa tu molde para bundt cakes con spray desmoldante (o un poco de aceite de girasol o de oliva, o mantequilla fundida y extiende bien  con la ayuda de un pincel para cubrir cada huequecito).
Ahora, vierte 1/3 parte de la masa en el molde, tratando de cubrir bien el fondo.
Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire. Alisa la superficie con una cuchara si es necesario.
Pon en el centro un círculo de medallones de queso, tratando de centrarlo muy bien. Por el lado exterior del queso, pon una fila de confitura de tomate, tratando de evitar tocar los bordes exteriores del molde. Por el lado interior del queso, pon una fila de confitura de arándanos (no pasa nada si toca los bordes interiores del molde, no se notará).

Cubre con el resto de masa y alisa con una cuchara.
Una vez más, golpea el molde sobre un trapo contra la encima para eliminar las burbujas de aire.
Hornea durante unos 60 minutos a 170 ºC.

Cuando lo saques, déjalo sobre una rejilla para que enfríe.
Espera unos 15 minutos (más si hace calor) para desmoldarlo sobre la rejilla.

(Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega del molde, está listo. De hecho, muchas veces si puede observar cómo se contrae el bizcocho y se despega solo del molde).

Déjalo enfriar completamente antes de comer.
Yo lo he decorado con un lacito hecho con rafia y un palo de brocheta, y unas velas, pero tal cual con el relieve del molde ya queda muy bonito, sin más.




miércoles, 31 de marzo de 2021

Bundt cakes de zanahoria "nidos de Pascua"


Este año, con la pequeña correteando por casa, intento celebrar cada ocasión especial con distintos elementos que me permitan enseñarle cada una de ellas de forma concreta y divertida.

Ya sea con libros, juegos, pinturas y dibujos, canciones, decoración o comida, cualquier excusa es buena para descubrir y aprender jugando.

La Pascua es una fiesta que se presta mucho a ello. Simboliza el fin del frío, la llegada de los días buenos y largos, y es una explosión de colores, flores, animales, que da mucho juego.
Por supuesto, la caza de huevos y figuras de chocolate es un incentivo indiscutible, no hay duda de ello.
Y mi ratoncita es una adicta total al chocolate, como sus papás...


Hace un par de días, puse la decoración de Pascua en casa, con mimosa fresca, conejitos, pollitos y huevos, y ahora tocaba ponerle el toque dulce.
Por supuesto, no podían faltar los bundt cakes, y su forma de nido es perfecta para ello.

Puesto que el carrot cake es uno de mis bizcochos favoritos, y que llevaba tiempo buscando LA receta perfecta (para mí) en formato bundt cake, me he puesto manos a la obra y hoy os traigo la versión definitiva.
Curiosamente, yo que soy pro mantequilla en los bundt cakes, porque les confiere una textura y un sabor muy característicos (que no se consigue con aceite), en esta ocasión, por cuestiones de densidad de masa, el aceite es la grasa que mejores resultados me ha dado.


Y ya que no usé mantequilla, pues ya decidí hacerlos sin lácteos, a prueba de intolerantes y alérgicos a la lactosa.
Mi veredicto ha sido ¡un sí rotundo!

Si sois fans como yo del carrot cake, probad esta versión de bundt cake, porque os va a encantar...


Ah, y si os gusta esta forma, el modelo de molde es el Bundlette Heritage de Nordic Ware, ideal para la forma de nido.
Y si os gustan estos moldes, aquí tenéis mi sección de recetas con fotos de (casi) todos los modelos que tengo, que me quedan unos cuantos por fotografiar...

Mirad qué ternura...
Me comía la media docena de una sentada...




Ingredientes (para un molde 5 cups):

Para el/los bizcocho/itos:
150 g de aceite de girasol (u otro aceite vegetal suave)
80 g de azúcar moreno (yo prefiero moscavado pero es al gusto)
2 huevos camperos
150 g de harina corriente
1 c.café (5 g) de levadura química (tipo Royal)
1/2 c.café de sal fina
1 c.café de canela molida
1/2 c.café de jengibre molido
1/4 c.café de nuez moscada molida
1/4 c.café de clavo molido
30 g de agua
1/2 c.café de extracto de vainilla
150 g (aprox. 2 hermosas) de zanahoria pelada y picada muy fino*
50 g de nueces pecanas tostadas y picadas (o nueces normales)

Para la cobertura:
80 g de queso de untar (preferiblemente Philadelphia normal)
25 g de azúcar glace
3 c.café (unos 10 g) de leche (puede ser vegetal, o incluso agua o ron, si os va la marcha...)
15 g de nueces pecanas tostadas y picadas
Huevos de chocolate al gusto


*Yo prefiero picar la zanahoria finita con la picadora que rallarla, me resulta mucho más agradable al comer el bizcocho.


Receta:

Primero, empieza por preparar todos los ingredientes:
  • Pésalos todos y deja que se atemperen (sobre todo los huevos).
  • Mezcla los ingredientes secos en un bol: harina, levadura, sal, y especias.
  • Pela y pica la zanahoria y las nueces.

Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC, calor arriba y abajo y engrasa y enharina tu molde (o echa el spray desmoldante - en caso del spray desmoldante, se puede echar justo antes de verter la masa en el molde).

En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate el aceite con el azúcar y los huevos, empezando bajito hasta incorporar y luego subiendo a velocidad más alta hasta que espume, tardará unos 3 minutos.


Baja la velocidad la mitad de la mezcla de ingredientes secos.

Cuando esté incorporada, agrega el agua y el extracto de vainilla.

Cuando estén incorporados, añade el resto de la mezcla de ingredientes secos.

Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y comprueba que todo esté bien repartido mezclando un poco a mano con una espátula o cuchara.

Agrega la zanahoria y las nueces picadas y mezcla para repartir bien.

Vierte la masa en el molde engrasado. Cuando se trata de bundlettes, yo uso una cuchara medidora, de las para hacer bolas de helados. Son aproximadamente 3 cucharadas por cavidad.

Pon un trapo doblado en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire dentro del bizcocho.

Hornea el/los bizcocho/itos a 180 ºC durante unos 25 minutos (comprueba la cocción pinchando con un palito).

Al cabo de este tiempo, saca el molde del horno y deja enfriar unos 15 minutos sobre una rejilla antes de desmoldar.

Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega de las paredes del molde, está listo para darle la vuelta. En todo caso, verás cómo encoge el bizcocho y se despega él solo del molde.

Tras estos 15 minutos, desmóldalo sobre la rejilla.

Deja el/los bizcocho/itos enfriar totalmente antes de ponerles la cobertura. Si no la vas a poner enseguida, cubre el/los bizcocho/itos con film bien herméticamente hasta la hora de decorar/servir.

Para la cobertura, en un cuenco, mezcla con una cucharita el queso de untar con el azúcar glace, y una vez bien integrado, añade las cucharaditas de leche poco a poco hasta integrar. Si te gusta más líquido, puedes añadir más cucharaditas de líquido.
Puedes repartir la cobertura sobre los bizcochitos con una cucharita y extenderla (aspecto más "rústico"), o ayudarte de una manga pastelera (aspecto más "perfecto").
Finalmente, reparte las nueces pecanas encima de la cobertura de queso.
Si no los vais a comer ya, tenéis que conservarlos (con la cobertura) en el frigo, dentro de una caja hermética, dado que la crema de queso y leche no puede estar a temperatura ambiente mucho tiempo. Sólo tenéis que sacarlos del frigo 15 minutos antes para atemperar antes de comer.
Los huevos de chocolate, recomiendo ponerlos a la hora de servir, porque el chocolate no es muy amigo del frigorífico. No se ponen malos, pero blanquean y algunos huevos de chocolate tienen un lustre conservante que se puede reblandecer con la humedad del frigo.

Espero que os animéis estos días de fiesta, y si lo hacéis, ¡contadme qué os han parecido!

¡Felices Pascuas!


















jueves, 22 de noviembre de 2018

Bundt cake de maíz y cheddar con relleno de queso y bacon


Llevo desde el verano sin publicar pero la verdad es que he estado con muchas cosas en mente desde entonces, un cambio muy grande en mi vida, y no he encontrado el momento ni las ganas de publicar hasta ahora.
El caso es que la receta que os traigo hoy es de hace muuuuchos meses.
La tenía guardada, redactada con sus fotos y al final, entre una cosa y otra, no la llegué a publicar...

Pero os alegrará ver que, por una vez, el bundt cake que os traigo es salado, ¡sí!
No es el primer bizcocho salado que publico, pero sí el primero en forma de bundt cake, y salió tan bien que lo tenía que publicar...

Por supuesto, no podía salir de otra manera porque esta receta es de un auténtico fan de los bundt cakes y gran pastelero, que seguramente ya conoceréis, Angelo Taveras, "the bundt cake king".
:-)

Cuando publicó este bundt cake en Instagram, enseguida me llamó la atención y le dije que tenía que probarlo.
Muy amablemente, él me dio la receta y aquí estoy, compartiéndola con vosotros (con su permiso, por supuesto). Le he hecho unas ligeras adaptaciones pero básicamente, es su receta.

Aparte de ser bastante original, la mezcla del maíz, el queso cheddar y el bacon del relleno está buenísima...
Creo que es una opción fantástica para llevar de picnic y comer frío, o a casa de unos amigos, seguro que todos se quedarán sorprendidos y encantados.
También está muy rico templadito, ligeramente recalentado al microondas o al horno, a mí es como más me gustó.

Lo más sorprendente es este relleno cremoso de queso y bacon, le da el punto que le va perfecto con el "pan" de maíz.


No me diréis que no apetece probarlo viendo este relleno...

Para presentarlo, usé este precioso modelo Jubilee de Nordic Ware, porque me recordaba la forma de una mazorca de maíz, pero cualquier molde para bundt cakes os valdría.


Así que espero que os animéis y aprovechéis estos moldes tan bonitos que tenéis.
¡Vamos con la receta!

Ingredientes (para un molde 10 cups):
Para el bizcocho:
190 g de harina de trigo
180 g de harina de maíz
12 g de levadura química (tipo Royal)
3 g de bicarbonato sódico
2 c.café de sal fina
2 pimientas de Cayena secas
85 g de mantequilla
2 huevos (camperos)
450 ml de leche (semidesnatada)
140 g de maíz dulce (1 latita, escurrido)
115 g de queso cheddar rallado

Para el relleno:
225 g de bacon ahumado en tiras finitas
225 g de queso de untar (tipo Philadelphia)
1 huevo (campero)
115 g de queso cheddar rallado

Receta:
Empezamos preparando el relleno.
Tuesta el bacon en una sartén sin nada de grasa, a fuego medio, hasta que quede doradita y aparta en un plato para dejar templar.
En una fuente, con la ayuda de una batidora de varillas, mezcla el queso de untar con el huevo. Añade el queso cheddar rallado y el bacon con una cuchara. Reserva.

Ahora, nos ponemos con la masa de bizcocho.
Primero, pon el horno a precalentar a 180ºC.
Funde la mantequilla al microondas y mezcla con la leche y los huevos.
En una fuente grande, mezcla las harinas, la levadura, el bicarbonato, la sal y la Cayena machacada con los dedos.
Forma un pozo y vierte la mezcla de mantequilla/leche/huevos en el centro. Con una batidora de varillas, ve batiendo desde el centro, incorporando la harina poco a poco hasta integrar perfectamente.
Ahora, con una cuchara, agrega el maíz y el queso cheddar rallado.

Engrasa tu molde con spray desmoldante (o aceite o mantequilla fundida con la ayuda de un pincel) y echa la mitad de la masa en el molde. Es una masa espesa, así que tendrás que echarla a cucharadas e ir aplastando para asegurarte de que no haya huecos y cubra bien el fondo.
Con una cuchara, en el centro de la masa, añade el relleno de crema de queso en forma de círculo, procurando no tocar ningún borde exterior e interior.
Vuelca el resto de masa de bizcocho encima, cubriendo todo.
Una vez más, como es una masa espesa, tendrás que echarla a cucharadas e ir aplastando y alisando.
Hornea durante aproximadamente 1h (comprueba la cocción con el filo de un cuchillo antes de sacar del horno).
Cuando lo saques, ponlo encima de una rejilla y déjalo enfriar unos 15 minutos (más si hace calor), luego desmóldalo sobre la rejilla hasta que se enfríe totalmente.
(Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega del molde, está listo.)
Cuando esté frío, envuélvelo bien en film hasta la hora de servir.
Se puede comer frío o caliente, aunque a mí me ha gustado más ligeramente recalentado al microondas.
¡Acompañado con aguacate o tomate frito está para morirse!


Espero que os haya gustado y que os animéis.
Intentaré volver a publicar pronto, aunque no os prometo nada...
;-P

¡Muchos besos a tod@s!

domingo, 10 de junio de 2018

Cheesecake de aguacate, lima y té matcha



Tras mucho tiempo sin publicar, hoy os traigo una receta que os va a encantar...
Esta tartita ha sido todo un descubrimiento, una adaptación de esta magnífica receta de Belén (Cupcakes a Gogó), que pienso repetir y volver a versionar muchas veces.
Al prepararse sin horno, resulta muy cómoda y me ha parecido muy fácil de adaptar como receta base con otros sabores.
Lo que más me ha gustado, de hecho, es que se nota el aguacate pero de forma suave y equilibrada, y no tapa los demás sabores que se le pueda echar, que en mi caso, han sido lima, té matcha, cardamomo y un poco de chocolate negro.
Además, es de lo más cremosa...


Y aparte de tener un sabor y una textura increíbles, lo bueno que tiene esta tarta es que es sin huevo, de modo que los alérgicos pueden estar tranquilos, esta cheesecake la pueden comer sin miedo.
Para la decoración, he usado más té matcha en el borde y cacao puro en el centro, puesto con un stencil de pavo real, que me encanta, aunque la idea de Belén de decorar con flores y hojas queda también preciosa.
A mí me gustó el toque del cacao recordando las chispas de chocolate negro que introduje en la base de galletas, y le va de maravilla.


 La base de galletas de las cheesecakes es, desde mi punto de vista, tan importante como el relleno en sí.
Mis galletas favoritas son las speculoos y las galletas de avena.
Las galletas María no me convencen, tanto por su sabor (demasiado suave) ni por su textura (se humedecen demasiado rápido y no le dan el toque crujiente).
Por supuesto, la elección es muy personal y, en ocasiones, enriquecer la mezcla de galletas con algún fruto seco (avellanas, nueces o almendras) o trozos de chocolate, o incluso caramelo, pueden ser todo un acierto.
En este caso, como veis, he usado galletas de avena con chocolate y el resultado nos ha parecido muy acertado.


 Así que os dejo probar ideas y os doy mi versión ligeramente adaptada de esta cheesecake, esperando que os animéis...

Ingredientes (para un molde desmontable de 16 cm):
Para la base:
80 g de galletas de avena con chispas de chocolate negro (u de otro tipo, naturales, con naranja...)
25 g de mantequilla sin sal

Para el relleno:
160 g de aguacate (aprox. un aguacate grande o 2 pequeños)
190 g de queso de untar light
200 ml de nata para montar (35% m.g.) (bien fría)
4 hojas de gelatina
70 g de azúcar (en mi caso moreno)
1 c.café generosa de té matcha
3 semillas de cardamomo
1 lima

Para decorar:
té matcha
cacao puro en polvo

Receta:
En la picadora, tritura las galletas junto con la mantequilla hasta que se integren.
Cubre el fondo del molde desmontable con la mezcla (aplanando bien) y reserva en el frigorífico.
Pon las hojas de gelatina a hidratar en agua fría.
En la batidora de vaso (o en un bol hondo con la batidora de pie), tritura la carne del aguacate junto con al queso de untar, la nata y el azúcar hasta que quede todo bien integrado. Debería montar ya que la nata estará bien fría.
Coge parte de esta mezcla y ponla en un cazo. Añade la ralladura y el zumo de una lima y las semillas de cardamomo.
Cuando empiece a burbujear, añade el té matcha, mezcla bien y deja infusionar 2-3 minutos.
Agrega las hojas de gelatina, mezcla para disolver y sigue mezclando un par de minutos para que pierda temperatura.
Con la ayuda de un chino, cuela y vierte esta mezcla dentro de la otra mezcla que tienes en la batidora (o fuente honda).
Vuelve a dar unos golpes de batidora para integrar perfectamente y remueve con una cuchara o espátula para liberar todas las burbujas de aire que se puedan haber formado con el batido.
Vierte suavemente dentro del molde sobre el fondo de galleta y alisa la superficie con una espátula o el filo de un cuchillo.
Deja cuajar en el frigorífico al menos 3 h antes de desmoldar, mejor si es toda la noche.
Antes de desmoldar, yo paso un cuchillo de hoja lisa por todo el filo para asegurarme que se va a despegar perfectamente. 
Para decorar, puedes usar té matcha, flores, frutos secos, cacao...
Si la espolvoreas, recomiendo hacerlo antes de desmoldar para que quede más limpio, el resto de decoración una vez desmoldado.



El que quiera un trozo como éste, aquí tiene la receta.
;-P
¡Besos a tod@s!

jueves, 8 de febrero de 2018

Ficelles picardes


¡Feliz Año amig@s!
Sé que es muy tarde para desearos un feliz año nuevo pero, dado que es el primer post del año 2018 que publico, aquí va mi felicitación.
:-)

Y para empezar con buen pie, os traigo una receta muy especial, típica de la zona de Flandes, ¡las ficelles picardes!
Este plato son unas crêpes saladas rellenas con jamón cocido y champiñones, gratinados al horno.
Existen dos versiones, una con bechamel y otra más sencilla con nata espesa, que es la que prefiero, ya que me resulta menos pesada.

Hace unos días, el día 2 de febrero, celebramos la Candelaria y, en Francia, ese día se celebra comiendo crêpes, así que ¿qué mejor motivo que ése para preparar unas ficelles picardes?
También es una buena opción para aprovechar las crêpes restantes que no os hayáis comido en la "Chandeleur".

Ya os he contado en varias ocasiones de dónde viene esta tradición pero, aunque existen varias interpretaciones, simplemente os cuento brevemente.
Lo más probable parece ser que la Candelaria es el día de la vuelta de la luz, el día en el que más se nota que los días se hacen más largos de nuevo, y cae siempre 40 días después de la Navidad.
Para representar la luz, se encienden candelas y se preparan unos discos de masa que representan el Sol.

Yo no falto a esta tradición y, cada año, preparo unas crêpes, puesto que es el único día del año que las como.
Ya tengo distintas preparaciones de crêpes publicadas, y son muchas las variaciones que se pueden hacer con ellas, tanto dulces como saladas, pero la versión de hoy es, además, ¡una receta de Flandes!

Os animo a probarlas, ya que no son nada difíciles de preparar y son totalmente adictivas...
Además, os cuento cómo se hace paso a paso, con fotos, así que ¡no hay excusas!
¡Vamos allá!

Ingredientes (para 4 personas):
Para las crêpes (necesitaremos 4 grandes, saldrán 2 o 3 más por si acaso):
500 ml de leche
3 huevos camperos
180 g de harina corriente
1 c.sopera de aceite de girasol + un poco más para la sartén
1/2 c.café de sal

Para el relleno:
1 chalota grande (o 1/2 cebolla en su defecto)
250 g de champiñones
100 ml de nata espesa (para montar, 35% m.g.)
75 g de queso rallado (preferiblemente Emmental o Maasdam)
4 lonchas de jamón cocido
mantequilla
sal y pimienta

Para gratinar:
75 g de queso rallado
100 ml de nata espesa (para montar, 35% m.g.)

Receta:
Primero, prepara las crêpes.
Para ello, en una batidora de vaso, o en recipiente profundo o una jarra junto con una batidora de mano, pon la harina, la sal, los huevos y el aceite, en este orden.
Bate hasta mezclar perfectamente.
No deben quedar grumos ni partes mal mezcladas. Ve agregando la leche y bate hasta integrar completamente.
Tapa y deja reposar en del frigo durante una hora.

En una sartén grande (yo uso mi paellera), extiende un poco de aceite de girasol (ayuda usar papel de cocina). Cuando esté caliente, vierte un cazo en el centro de la sartén y ve girando e inclinando la sartén para extender la masa en círculo.
Cuando veas que empiecen a dorarse y despegarse los filos, mueve la sartén para despegar la crêpe.

Dale la vuelta con la ayuda de una espátula. Deja como 30 segundos / 1 minuto más al fuego y aparta a un plato.
Ve apilando las crêpes hasta terminar con la masa.
Puede que tengas que engrasar un poco más la sartén cada 2-3 crêpes.

Ahora, prepara el relleno.
Pela y pica la chalota y limpia y trocea los champiñones.
En una sartén, funde un poco de mantequilla y rehoga la chalota.
Cuando esté transparente, añade los champiñones y salpimienta.
Cuando estén hechos, agrega la nata.
Deja a fuego suave hasta que esté suficientemente espeso para para la cuchara y deje un rastro.
Entonces añade el queso rallado.
Mezcla hasta que quede integrado y apaga el fuego.

Ve calentando el horno a 220ºC por arriba.
Para montar las ficelles, extiende una loncha de jamón cocido sobre un lado de la crêpe y extiende 3-4 c.soperas de relleno en el centro.
Ve doblando la crêpe de forma que la loncha de jamón quede doblada en dos, así:
Dobla las extremidades para cerrar la ficelle por la izquierda y la derecha.
Termina de doblar y enrollar la crêpe para cerrarla completamente.
Ve haciendo las 4 ficelles y ponlas en una fuente para horno.
Extiende la nata restante encima y cubre con el queso rallado.

Hornea con calor arriba hasta que quede gratinado.
Sirve enseguida, con un poco de ensalada.



Es una receta muy típica de mi tierra y que a mi, personalmente, ¡me encanta!
Espero que os haya gustado y que os animéis...

¡Un abrazo para tod@s!