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domingo, 10 de junio de 2018

Cheesecake de aguacate, lima y té matcha



Tras mucho tiempo sin publicar, hoy os traigo una receta que os va a encantar...
Esta tartita ha sido todo un descubrimiento, una adaptación de esta magnífica receta de Belén (Cupcakes a Gogó), que pienso repetir y volver a versionar muchas veces.
Al prepararse sin horno, resulta muy cómoda y me ha parecido muy fácil de adaptar como receta base con otros sabores.
Lo que más me ha gustado, de hecho, es que se nota el aguacate pero de forma suave y equilibrada, y no tapa los demás sabores que se le pueda echar, que en mi caso, han sido lima, té matcha, cardamomo y un poco de chocolate negro.
Además, es de lo más cremosa...


Y aparte de tener un sabor y una textura increíbles, lo bueno que tiene esta tarta es que es sin huevo, de modo que los alérgicos pueden estar tranquilos, esta cheesecake la pueden comer sin miedo.
Para la decoración, he usado más té matcha en el borde y cacao puro en el centro, puesto con un stencil de pavo real, que me encanta, aunque la idea de Belén de decorar con flores y hojas queda también preciosa.
A mí me gustó el toque del cacao recordando las chispas de chocolate negro que introduje en la base de galletas, y le va de maravilla.


 La base de galletas de las cheesecakes es, desde mi punto de vista, tan importante como el relleno en sí.
Mis galletas favoritas son las speculoos y las galletas de avena.
Las galletas María no me convencen, tanto por su sabor (demasiado suave) ni por su textura (se humedecen demasiado rápido y no le dan el toque crujiente).
Por supuesto, la elección es muy personal y, en ocasiones, enriquecer la mezcla de galletas con algún fruto seco (avellanas, nueces o almendras) o trozos de chocolate, o incluso caramelo, pueden ser todo un acierto.
En este caso, como veis, he usado galletas de avena con chocolate y el resultado nos ha parecido muy acertado.


 Así que os dejo probar ideas y os doy mi versión ligeramente adaptada de esta cheesecake, esperando que os animéis...

Ingredientes (para un molde desmontable de 16 cm):
Para la base:
80 g de galletas de avena con chispas de chocolate negro (u de otro tipo, naturales, con naranja...)
25 g de mantequilla sin sal

Para el relleno:
160 g de aguacate (aprox. un aguacate grande o 2 pequeños)
190 g de queso de untar light
200 ml de nata para montar (35% m.g.) (bien fría)
4 hojas de gelatina
70 g de azúcar (en mi caso moreno)
1 c.café generosa de té matcha
3 semillas de cardamomo
1 lima

Para decorar:
té matcha
cacao puro en polvo

Receta:
En la picadora, tritura las galletas junto con la mantequilla hasta que se integren.
Cubre el fondo del molde desmontable con la mezcla (aplanando bien) y reserva en el frigorífico.
Pon las hojas de gelatina a hidratar en agua fría.
En la batidora de vaso (o en un bol hondo con la batidora de pie), tritura la carne del aguacate junto con al queso de untar, la nata y el azúcar hasta que quede todo bien integrado. Debería montar ya que la nata estará bien fría.
Coge parte de esta mezcla y ponla en un cazo. Añade la ralladura y el zumo de una lima y las semillas de cardamomo.
Cuando empiece a burbujear, añade el té matcha, mezcla bien y deja infusionar 2-3 minutos.
Agrega las hojas de gelatina, mezcla para disolver y sigue mezclando un par de minutos para que pierda temperatura.
Con la ayuda de un chino, cuela y vierte esta mezcla dentro de la otra mezcla que tienes en la batidora (o fuente honda).
Vuelve a dar unos golpes de batidora para integrar perfectamente y remueve con una cuchara o espátula para liberar todas las burbujas de aire que se puedan haber formado con el batido.
Vierte suavemente dentro del molde sobre el fondo de galleta y alisa la superficie con una espátula o el filo de un cuchillo.
Deja cuajar en el frigorífico al menos 3 h antes de desmoldar, mejor si es toda la noche.
Antes de desmoldar, yo paso un cuchillo de hoja lisa por todo el filo para asegurarme que se va a despegar perfectamente. 
Para decorar, puedes usar té matcha, flores, frutos secos, cacao...
Si la espolvoreas, recomiendo hacerlo antes de desmoldar para que quede más limpio, el resto de decoración una vez desmoldado.



El que quiera un trozo como éste, aquí tiene la receta.
;-P
¡Besos a tod@s!

miércoles, 28 de febrero de 2018

Galletas de chocolate y plátano - King Arthur Flour


Hoy os traigo unas galletas deliciosas de plátano y chocolate.
Esta receta fue todo un descubrimiento y nos gustaron tanto que en dos días habían desaparecido todas (recuerdo que sólo somos dos en casa...)
:-)

Debo reconocer que el mérito no es mío, sino de King Arthur Flour, que publicó esta receta en Instagram y me creó una necesidad a la que no pude resistirme...
Para los que sabéis inglés, podéis ir directamente a su Web, ya que es prácticamente la misma receta que la que os pongo más abajo (sustituí la leche condensada del fudge por dulce de leche).

Y aunque no os apasione esta receta, no dudéis en visitar su Web, tienen unas recetas fantásticas y seguro que encontráis algo que os apetezca preparar... Además, podéis poner los ingredientes en volumen, onzas o gramos, lo que os venga mejor, lo que lo hace mucho más fácil para convertir las medidas.

Estas galletas son muy fáciles y rápidas de preparar, y os prometo que no podréis parar a la primera, al menos dos caerán en el primer asalto...
A mi parecer, el corazón de plátano es perfectamente sustituible por otra fruta o incluso por otro ingrediente como por ejemplo manteca de cacahuete o frutos secos.

Os animo a probarlas, no os defraudarán...


Ingredientes (para 24 galletas):
Para la base de galleta:
115 g de mantequilla, a temperatura ambiente
200 g de azúcar (rubio)
1 huevo campero
1 c.café de extracto de vainilla (o 1/2 c.café de vainilla en polvo)
2 g de bicarbonato
2 g  de sal fina
2 g de levadura química (tipo Royal)
45 g de cacao
215 g de harina corriente

Para la cobertura:
1 plátano grande o 2 pequeños
170 g de chocolate negro para postres
80 g de dulce de leche



Receta:
Primero, asegúrate de tener todos los ingredientes preparados y pesados.
Forra dos placas/bandejas con papel de horno y pon el horno a precalentar a 180ºC.

En el procesador de alimentos (picadora) o en un bol alto con batidora, bate la mantequilla con el azícar hasta que se mezclen bien.
Todo el proceso se puede hacer sin procesador, simplemente a mano, mezclando primero con un tenedor y finalemente a mano (para los ingredientes secos) pero llevará un poco más de tiempo.

Agrega el huevo y la vainilla y bate hasta incorporar.

Añade la harina, el cacao, el bicarbonato, la sal y la levadura (puedes mezclarlos antes y añadirlos mezclados o repartirlos bien en el bol antes de batir.
Bate hasta incorporar perfectamente.
Saca la masa, forma un rollo y envuélvela en film mientras preparas el relleno.
Deja reposar a temperatura ambiente o en el frigo si hace mucho calor.
En un cuenco, trocea el chocolate y añade el dulce de leche. 
Fúndelos juntos en el microondas, por tandas de 30 segundos, hasta que se integren (yo necesité un minuto).
La mezcla queda un poco arenosa, es normal.
Saca el rollo del film, divide en 24 porciones.
Forma 24 bolas de masa.
En las dos placas/bandejas de horno forradas, reparte las bolitas, 12 por placa/bandeja.
Primero encargarte de todo el proceso para la primera placa/bandeja y cuando la metas en el horno, haz la segunda.
El primer paso es aplastar cada bolita para forma una galleta, dejando el centro un poco más hueco.
Trocea el/los plátano(s) en 24 rodajas y dispón una rodaja al centro de cada galleta.
Pon una cucharadita de fudge encima de cada una.
Con la ayuda de los dedos, aplánalas para que el fudge cubra todo el plátano.
Hornea cada bandeja unos 12 minutos a 180ºC.
Cuando saques cada bandeja, deja las galletas un par de minutos encima de la bandeja y luego, pásalas con cuidado a una rejilla hasta que se enfríen completamente (puede que necesites una paleta o un cuchillo ya que cuando están calientes, están más blandas y endurecen al enfriar).


En la Web recomiendan tomarlas templadas con una bola de helado de vainilla y creo que es una recomendación muy acertada pero, si os digo la verdad, no dio tiempo a probarlas de muchas maneras, ¡fueron devoradas!

Y con un cafelito, no están nada mal...
;-)


Os prometo que la mezcla es explosiva y el corazón tierno de plátano ¡es todo un acierto!


Si os animáis, contadme qué os han parecido...

¡Besos a tod@s!




lunes, 14 de marzo de 2016

Galletas de avena, naranja, aguacate y especias - #ElR3to


Estamos a pocos días de la primavera y nosotras aún sin publicar la receta de #elR3to de invierno...
¿Os lo podéis creer?

Desde noviembre que fue nuestra última cita con Rosi y Marga, no hemos podido sacar ni siquiera un ratito para proponernos los ingredientes y poner nuestra creatividad en marcha.
Es que entre las fiestas y estas vidas de locas que tenemos las tres, pues ¡no nos da para más!

Pero por fiiiin, ya estamos aquí con nuestras recetitas.

Esta vez, los ingredientes que elegimos fueron, como siempre, ingredientes de temporada: naranja, aguacate y avena.
Rica combinación, ¿verdad?


He de decir que mi primer intento de receta fue un grand fracaso y no tuve más remedio que darle otra vuelta al coco para encontrar una idea.
Si os digo la verdad, no fue nada difícil porque justo en este momento, vi una receta de Liliana (Albahaca y Canela) para Directo al paladar que me encendió la bombilla: ésta.

De modo que me puse a investigar y me inspiré en esta otra receta, con las modificaciones pertinentes, y ha resultado ser ganadora total,
¡qué ricas estas galletitas!

Son de las que pillas una y de repente, sin darte cuenta, te has comido 5-6 y ni te has enterado, ¡jeje!
Os aseguro que no se nota nada el uso del aguacate en la masa, no da sabor, sólo textura.

Aunque lleven mucho azúcar, son bastante sanas, ya que he usado harina, avena y azúcar moscavado ecológicos, todos buenísimos.
El único problemilla es que la masa es pegajosa y resulta difícil de trabajar con las manos, de modo que tendréis que usar cucharas, pero ya veréis que no supone ninguna dificultad.

Espero que os gusten y que os animéis.

Yo, mientras, voy a cotillear a ver qué han preparado mis compis...
:-)

Ingredientes (para unas 50 mini galletas):
130 g de azúcar moscavado (eco)
100 g de aguacate maduro (1 pequeño)
120 g de harina de trigo corriente (eco)
1 cc de canela
1 cc de jengibre
1/2 cc de nuez moscada
la ralladura de una naranja
130 g de avena


Receta:
Primero, tritura en la picadora el azúcar con la carne del aguacate.
Tiene que quedar bien molido:
Agrega los ingredientes secos y muele.
Añade la ralladura de naranja y el huevo y tritura.
Cuando esté todo bien mezclado, añade los copos de avena y muele, pero esta vez, poco.
No tritures mucho, porque si no no se notarán los copos de avena (a menos que busques eso).
Pasa la masa a un film (la masa es pegajosa, es normal), envuélvela y déjala en el frigo 2h.
Al cabo de este tiempo, pon el horno a precalentar a 160 ºC.
Forma bolitas del tamano de una nuez con la ayuda de dos cucharas soperas y de poniéndolas en una placa de horno cubierta con papel de horno.
En principio, te saldrán como 50 bolas (2 placas de 25).
Con la ayuda de un trocito de film, ve aplastándodolas para formar galletas planas (al llevar aguacate en vez de mantequilla, no se derriten el en horno y no se aplanan solas, tienes que aplastarlas tú).
Hornea durante unos 15-20 minutos hasta que veas que los bordes se doren y no se vean húmedas por el centro.

Cuando las saques del horno, puedes dejarlas encima de la placa para enfriar.
Luego, se pueden conversar en una lata hermética varios días (si duran...) ;-)



Y con estas galletitas, os dejo ir a ver con qué recetas nos sorprenden Marga y Rosi... 

¡Un beso y buena semana a tod@s!

domingo, 6 de diciembre de 2015

Entremets de mousse de chocolate


Hoy vengo con una receta de competición...
La tarta que os presento hoy es un homenaje al chocolate, una tarta irresistible para chocoadictos...

Cada componente tiene como ingrediente principal el chocolate, declinado en una forma o textura distinta:
Una base crujiente de galleta con cacao, cubierta con ganache de chocolate negro y pralin, seguida de una intensa mousse de chocolate negro y coronada de una fina capa de cacao, frutos secos y lágrimas de ganache de chocolate blanco...
¡Puro amor!


Y "¿por qué tanta lujuria?" me diréis.
Pues porque Chocolates Valor ha lanzado un concurso llamado "La mejor tarta de tu vida", que termina hoy y que nos anima a preparar nuestra mejor tarta de chocolate, y al que no podía dejar de participar...

El jueves os prometía una receta mortal con mousse de chocolate,
¡y aquí la tenéis!

No dudéis en probarla, si os gusta el chocolate, os haréis adictos...



Las cantidades que os indico dan para una tarta mediana (14 cm) y 3 individuales (7 cm).
Al ser muy intensa, si optáis por tartas individuales, no hagáis porciones muy grandes, con un diámetro de 7-8 cm, es más que suficiente.


Ingredientes (para 1 tarta de 22-24 cm de diámetro o una de 14 cm y 3 individuales):
Para el pralin:
80 g de azúcar blanco
50 g de avellanas tostadas sin sal
50 g de almendras tostadas sin sal
20 g  de agua (unas 3 cs) + un poco más para pincelar
unas gotas de zumo de limón

Para la ganache de chocolate negro:
100 g de chocolate negro 70% para postres (Valor)
75 g de nata para montar (35% m.g.)
10 g de mantequilla sin sal
1 pizca de sal fina
40 g de pralin

Para el fondo:
10 galletas Digestive (unos 150 g)
50 g de mantequilla sin sal
1 cs de cacao puro (Valor)
70 g de pralin

Para la mousse de chocolate:
200 g de chocolate negro 70% para postres (Valor)
40 g de mantequilla salada (o sin sal con una pizca generosa de sal en escamas)
40 g de azúcar moreno
6 huevos (camperos)
1 pizca de sal fina

Para decorar:
cacao puro (Valor)
avellanas y almendras tostadas sin sal
ganache de chocolate blanco (hecha con 45 g de chocolate blanco, 20 g de nata para montar (35 % m.g.) y una pizca de sal fina)

Para montar la tarta, os recomiendo usar moldes desmontables o aros de cocina con tiras de acetato (o en su defecto, papel de horno, aunque no quedará igual) o, si no, montar el postre en vasitos transparentes individuales.

Receta:
Lo primero que haremos será preparar el pralin.
Prepara una fuente alargada cubierta con papel de horno.
Ahora, prepara el caramelo.
En una sartén, pon el azúcar junto con los 20 g de agua y las gotas de zumo de limón.
Pon a hervir.
Deja un cuenquecito con agua al lado y ve mojando los bordes con la ayuda de una brocha de cocina.

Cuando empiece a dorarse, mueve la sartén para repartir bien el caramelo y apaga el fuego.

Echa los frutos secos al caramelo y mueve bien para cubrirlos totalmente.

Extiéndelos sobre el papel de horno y deja enfriar completamente.
Cuando esté totalmente frío, tritura con la picadora, no muy fino.
Ahora, prepara la ganache de chocolate negro con pralin.
Para ello, ralla el chocolate o córtalo pequeñito (este paso es importante porque si no, no se fundirá bien y quedarán trozos grandes en la ganache).
Pon el chocolate con la mantequilla en daditos en una fuente.
Pon la nata a hervir con la pizca de sal fina.
Cuando hierva, viértela sobre el chocolate fundido y la mantequilla y mezcla con una espátula hasta que se hayan fundido y disuelto totalmente.
Añade el pralin y mezcla.

Cuando esté bien integrado, pasa a una manga pastelera y reserva en el frigo media hora.
Mientras, prepara el fondo crujiente.
Para ello, pon todos los ingredientes del fondo en la picadora y tritura hasta obtener una masa pastosa (seguirá arenosa y granulada, es normal).
Reparte en tu(s) molde(s) y aplana la superficie con la ayuda de un vaso de fondo plano (no hagas la capa muy gorda (medio cm es suficiente) porque luego se hará muy compacta y costará partirla para comer).
Al cabo de la media hora, puedes sacar la ganache de chocolate del frigo(si la dejas demasiado tiempo en frío, estará muy dura e imposible de manejar).

Ahora ponte con la mousse de chocolate.
Al baño maría, funde el chocolate rallado o cortado en trocitos junto con la mantequilla.
Mientras se funde, separa las claras de las yemas.
En las yemas, echa el azúcar y en las claras, la pizca de sal fina.
Cuando el chocolate y la mantequilla estén fundidos y brillantes...
...pásalos a otra fuente fría (metida en otra fuente con agua bien fría o con hielo) para que baje la temperatura.
Mientras, bate enérgicamente las yemas con el azúcar hasta que la mezcla blanquee.
Con la ayuda de la batidora de varillas, monta las claras a punto de nieve (no pasa nada si no están muy muy firmes, de hecho, si no lo están del todo, se incorporarán mejor a la mezcla de huevo).
Vierte las yemas en el chocolate enfriado.
Mezcla con una espátula hasta integrar.
Verás cómo va espesando a medida que se enfría.
Añade un poco de claras montadas a mezcla para suavizarla, eso permitirá incorporar el resto sin que bajen las claras.
Ve incorporando el resto en varias tandas.
No olvides mezclar siempre en movimientos envolventes con la espátula para no romper las claras y así conseguir esta textura de mousse.
Tiene que quedar así:
En los fondos crujientes, extiende una capa de ganache de chocolate con pralin.
Así:
Cubre con mousse hasta el borde.
Deja que cuaje al menos una noche en el frigo, lo ideal son 24h.

Al día siguiente, prepara la ganache de chocolate blanco para decorar (es opcional).
Trocea o ralla el chocolate.
Pon la nata a hervir con una pizquita de sal.
Vierte sobre el chocolate.
Mezcla con una espátula hasta que esté totalmente fundido y diluido.
Pasa a una manga pastelera y deja enfriar unos 20 minutos en el frigo.
Cuando saques las tartas del frigo, cúbrelas con cacao (espolvoreándolo con un chino).
Trocea los frutos secos para decorar y forma "gotas" de ganache de chocolate blanco sobre una tabla (si intentas formar las gotas directamente sobre la tarta, no se quedarán pegadas a ella por el cacao).
Para servir, quíta los aros de cocina y la tira de aceto (o papel de horno, etc.) y decora a tu gusto.
En mi caso, use los aros sin papel y conseguí desmoldarlos pasando un cuchillo por todo el filo del aro y con mucho cuidadito pero te resultará mucho más fácil con tiras de acetato.

¡Y tachán!


Se ven perfectamente todas las capas, a cual más chocolaeada y pecaminosa,
¡pura delicia!

Aquí la mediana individual:


Y aquí la mini con su campanita:


Chocolate en estado puro...
¿Una cucharada?