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viernes, 22 de diciembre de 2017

Bundt cake de té matcha, coco y naranja


Como os prometí en la última publicación, hoy vengo con un bundt cake navideño, que ya tocaba, pero con un algo especial que seguro que muchos agradeceréis.
Este bizcocho es totalmente vegano y apto para intolerantes al huevo y a la lactosa.
Eso sí, el mérito no es totalmente mío, la receta es adaptada de ésta de I Love Bundt Cakes, pero con algunos cambios para hacerla más navideña.

Muchos ya lo sabéis, yo soy muy de Navidad, de dulces, decoraciones, luces y mesas bien puestas.
No lo puedo remediar, un mes antes ya estoy adornando la casa y contando los días, yo soy así...
Este año, ya que íbamos a comer a casa de unos amigos y que quería llevar algún postre y que no podía llevar huevo, pensé en llevar un bundt cake adaptado, pero con un toque más navideño.

Para ello, por supuesto, quería usar mi precioso molde Pine Forest de Nordic Ware.
Quería que fuese de color verde y, a diferencia de este bundt cake de menta y frambuesas, que hice con colorante verde, pensé que podría utilizar té matcha para colorear la masa y crear abetos de un color verde natural.
El resultado ha sido muy satisfactorio, se mantuvo el color verde y tenía un sabor muy rico a té verde.


Luego, la combinación más adecuada que me vino a la mente fue con coco y naranja, dos sabores muy navideños también, así que ya estaba decidido, iba a prepararlo así.

Para darle algo más de gracia, lleva también daditos de naranja confitada, que hice casera en un plis plas, pero que podéis comprar hecha.
En este caso, si están secos, os recomiendo dejarlos en remojo un par de horas en un poco de agua, vino o licor de vuestra elección.

Y finalmente, para decorar y dar un aspecto nevado, un glaseado de naranja con coco, perfecto para dar el toque final al bizcocho.


El sabor final es muy equilibrado, se notan perfectamente los tres sabores: té matcha, coco y naranja, pero si os preocupa que sepa demasiado a té matcha, se puede sustituir una parte del té por otro tanto de harina sin problema.

Os cuento cómo se hace...

Ingredientes (para un molde 10 cups):
Para el bizcocho:
60 g de aceite de oliva
225 g de azúcar rubio (o blanco)
180 ml de vino blanco (o zumo de naranja)
400 g de leche de coco (1 lata)
370 g de harina corriente
40 g de té matcha
5 g de levadura química (tipo Royal)
5 g de bicarbonato sódico
2 g de sal fina
la cáscara de 1 naranja confitada*

Para decorar:
50 g de coco rallado
10 c.café de azúcar glace + el zumo de una rodaja gruesa de naranja

*Para la naranja confitada:
la cascara de 1 naranja grande
1 c.sopera de azúcar por c.sopera de naranja (en mi caso, 4 c.soperas de naranja / 4 c.soperas de azúcar)

Receta:
Primero, prepara la naranja confitada.
Para ello, limpia bien la naranja, sécala y pélala al vivo.
Trocea a daditos los trozos de cascara.
Ponlos en una cazuelita, cubre con agua (sólo cubrir) y pon a hervir. Deja que hierva un par de minutos y escurre. Repite este paso 4 veces.
A la 5ª vez, haz lo mismo pero añade el azúcar. Pon a hervir y cuando hierva, baja el fuego y deja que vaya confitando a fuego lento. La naranja tiene que cocerse y absorber el jugo. Cuando apenas quede líquido, apaga el fuego y extiende los daditos en papel de horno.
Reserva.

Ahora, ponte con el bizcocho.
Precalienta el horno a 180ºC y prepara todos los ingredientes:

  • Pesa todo.
  • Tamiza la harina junto con el té matcha, el bicarbonato, la levadura y la sal.


En una fuente grande, con una batidora de varillas, bate el aceite con la leche de coco, el vino blanco y el azúcar hasta integrar perfectamente.
Añade la mezcla de harina/té matcha/ levaduras/sal y bate lo justo para mezclar (no hay que batir demasiado para que no entre mucho aire en la masa.
Agrega los dados de naranja confitada y mezcla con la ayuda de una espátula de silicona para repartirlos por la masa.

Engrasa tu molde para bundt cakes con spray desmoldante (o un poco de aceite de girasol o de oliva suave, o mantequilla fundida y extiende bien  con la ayuda de un pincel para cubrir cada huequecito).
Vierte la masa en el molde.
(Técnica para bundt cakes: verter la masa en el mismo lado del molde, dejar que busque ella su sitio en las hendiduras, poner un trapo en la encimera y golpear el molde varias veces seguidas contra la encimera para repartirla mejor y evitar que se cuelen burbujas de aire).

Alisa la masa en la superficie con una cuchara o espátula.
Ondea ligeramente el molde horizontalmente para que la masa vaya formando una capita fina en los filos exteriores e interiores para que, al subir en el horno, el bizcocho lo haga de forma más lisa y se quede luego más plano al darle la vuelta.

Hornea durante unos 60 minutos a 180 ºC.
Cuando lo saques, ponlo encima de una rejilla y déjalo enfriar unos 15 minutos (más si hace calor), luego desmóldalo sobre la rejilla hasta que se enfríe totalmente.
(Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega del molde, está listo.)

Cuando esté frío, ponle la cobertura.
Para la glasa, mezcla el azúcar glace con el zumo de naranja hasta que quede liso y sin grumos.
Vierte sobre el bizcocho y decora con coco rallado por encima y por el filito para dar un aspecto nevado.


Cuando se haya secado la glasa, cubre con film o conserva en una caja bien hermética hasta la hora de servir.
Como siempre, está más rico a las 24 y 48h.

En el fondo podéis ver la vitrinita que monté este año para Navidad, ¡me encanta!
¿No os parece monísimo el coche con el abeto en el techo?
*_*


Espero que os haya gustado y que, esta Navidad, los veganos puedan disfrutar de su bundt cake navideño ¡sin que los demás les den envidia!

¡Os deseo una feliz Navidad!
¡Besos a tod@s!


miércoles, 6 de septiembre de 2017

Bundt cake de frutos rojos


Estamos en pleno apogeo del verano, medio país está de vacaciones, disfrutando del sol, de la playa, de la casita en el campo, de las noches largas y relajadas, y yo, que prefiero irme de vacaciones cuando "no hay nadie", disfruto del mes de agosto en Madrid, más tranquila.

Muchos hacen un parón del blog este mes, para recargar las pilas y para disfrutar del tiempo libre, pero yo no, yo sigo con mi ritmo normal, publicando a mi antojo, según los ingredientes de temporada y lo que tenga en casa.

Y, viendo unas cajitas de frutos rojos en la tienda el otro día, recordé que hacía mucho tiempo que quería probar hacer un bundt cake de vainilla con frutos rojos.
Así que me animé y el resultado fue espectacular...


Hacía mucho tiempo que no hacía un bundt cake taaaaan esponjoso...
Como veis, de por sí es precioso con su color dorado y sus lunares rojizos pero, además, está ¡¡rico riquísimo!!

Usé panela y extracto de vainilla en la masa, lo que le da un sabor realmente excepcional.
También usé suero de leche (buttermilk), que tenía congelado de hacer queso fresco casero y resultó perfecto para darle más humedad al bizcocho.


En esta ocasión, decidí prepararlo en el molde Squared de Nordic Ware, otra joyita de mi graaaan surtido de molde que tengo de la marca.
(Y confieso que tengo unos cuantos más encargados que no tardarán en llegarme, shhhh, no se lo digáis a nadie!!!)
*_*

Un poquito de azúcar glace espolvoreado, unos cuantos frutos rojos encima, unas florecillas y ¡tacháaaan!!
Aquí tenéis, un bizcocho de lo más bonito y tentador...


Ingredientes (para un molde 10 cups):
225 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
320 g de panela (u otro tipo de azúcar en su defecto)
4 huevos (camperos)
420 g de harina corriente (+ un poco más para pasar los frutos rojos)
5 g de levadura química (Royal)
5 g de bicarbonato
2 g de sal fina
300 ml de buttermilk (o en su defecto lo mismo de leche semidesnatada con un chorrito de zumo de limón)
3 c.café de extracto de vainilla
100 g de yogur natural
250 g de frutos rojos (en mi caso, moras, frambuesas y grosellas)

Para decorar y acompañar:
azúcar glace para espolvorear encima
125 g de frutos rojos (en mi caso, moras, frambuesas y grosellas)

Receta:
Primero, empieza por preparar los ingredientes:

  • Pesa todo, prueba los huevos en agua fría (si flotan, están malos) y sécalos con papel de cocina para quitar la posible suciedad de la cáscara.
  • Prepara el buttermilk si lo haces con leche semi y, a continuación, mezclalo con el extracto de vainilla.
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el bicarbonato y la sal.
  • Pasa los frutos rojos por agua y déjalos secar en un papel de cocina.


Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC.
En una fuente grande, bate la mantequilla junto con el azúcar a velocidad primero baja y luego alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces añade los huevos, de uno en uno, ligeramente batidos (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).

Baja la velocidad de la batidora y añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal.
Cuando esté incorporada, agrega el yogur natural.
Cuando esté incorporado, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal.
Cuando esté incorporada, agrega el buttermilk con vainilla.
Cuando esté incorporado, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal.

Una vez todo bien integrado, pasa los frutos rojos por un poco de harina (sólo un poco, que no haya pegotes, eso permitirá repartirlos bien por la masa y que no caigan al fondo).
Vuélcalos en la masa y mezcla en movimientos envolventes teniendo cuidado de no machacarlos.

Engrasa tu molde para bundt cakes con spray desmoldante (o un poco de aceite de girasol o de oliva, o mantequilla fundida y extiende bien  con la ayuda de un pincel para cubrir cada huequecito).
Ahora, vierte la masa en el molde.
(Técnica para bundt cakes: verter la masa, poner un trapo en la encimera y golpear el molde contra la encimera para repartirla y evitar que se cuelen burbujas de aire).
Alisa la masa en la superficie con una cuchara o espátula.

Hornea durante unos 50-60 minutos a 180 ºC.
Cuando lo saques, espera unos 15 minutos (más si hace calor) y desmóldalo sobre una rejilla hasta que se enfríe totalmente.
(Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega del molde, está listo.)

Cuando esté frío, envuélvelo bien en film hasta la hora de servir.
Ten cuidado, es muy tierno y esponjoso, tienes que manipularlo con cuidado porque se podría romper.

Cuando lo sirvas, decóralo con azúcar glace espolvoreado y fruto rojos.
Como todos los bundt cakes, está más rico aún tras 24-48 h.


Con los frutos rojos, se mantiene húmedo e incluso se puede guardar bien envuelto en film en el frigorífico, no se resecará.

Como veis, la miga está muy tierna y esponjosa, os costará comeros sólo un trozo...



Espero que os animéis y aprovechéis las meriendas del verano para darle una oportunidad, no os defraudará.
;-)

Si lo probáis, ¡contadme!

¡Un beso a tod@s!

martes, 25 de abril de 2017

Jalea de arándano rojo con corazón de leche


Hoy vengo con una receta que me ha costado lo suyo, pero que sin duda ha merecido la pena.
Esta jalea o gelatina con corazón de leche ha requerido 4 intentos para ver la luz en el blog,
¡cuatro intentos!

Los que me conocen saben que soy muy perseverante y cuando se me mete algo entre ceja y ceja, no abandono hasta encontrar una solución.
El caso es que esta receta es una receta que ya existe y que es bastante extendida en América, lo llaman "flotatina" o "milk jell-o cake".
Cuando la vi en el blog LSL Cooking, enseguida me enamoré y quise probarla.
¡¡Me pareció taaaaan bonita!!

El problema es que los ingredientes tenían varios preparados con sustancias químicas (tipo preparado de gelatina con colorantes, aromas artificiales, etc.) y yo no quería usar nada de eso, quería algo lo más natural posible.
De modo que busqué alternativas, y aún así, descubrí que incluso en productos tan sencillos como el queso de untar o la nata (sí, na-ta), hay ingredientes añadidos que no son nada naturales...
Ojo, no todas las natas o la leche condensada los contienen, sólo tenéis que fijaros en la lista de ingredientes.

Pero bueno, no me iba a dejar vencer por ello, no, tenía que haber algo que sí era natural y funcionase para esta receta.
Y al final encontré la fórmula, la mezcla lo más "sana" posible para obtener este resultado tan vistoso.
¡¡Yupiii!!


Por supuesto, prepararla en un molde así de bonito ayuda, claro.

Aunque el tema del molde es un poco complicado...
Éste, el Stained Glass de Nordic Ware, tiene muchas hendiduras y eso aumenta las probabilidades de que se pegue el corazón de leche al fondo y que suelte trocitos dentro de la gelatina roja.
Mi recomendación es usar un molde con dibujos más lisos, os resultará más fácil.

Eso sí, tened en cuenta el tamaño del molde.
Éste es de 9 cups, pero muchos moldes de Nordic son de 10 cups, en cuyo caso habría que aumentar un poco las cantidades.


Si os digo la verdad, mis 4 intentos me han enseñado unas cuantas cosillas, y me han dado ideas para otras elaboraciones, que sé que os van a encantar...
;-)
De modo que me veréis por aquí con más recetas de este estilo, ¡tenedlo por seguro!

Y ahora, sin más dilación, os cuento cómo preparar esta rica jalea con corazón de leche...

Ingredientes (para un molde 9 cups, 2,13 L):
Para el corazón de leche:
300 g de leche condensada
340 g de leche evaporada
200 g de leche semidesnatada
100 g de nata para cocina (18% m.g.)
10 hojas de gelatina

Para la jalea:
1 L de zumo de arándano (en mi caso, Don Simón)
50 g de miel
12 hojas de gelatina

Receta:
Primero, prepara el corazón de leche.
Para ello, pon las hojas de gelatina a hidratarse en agua fría.
En un cazo, pon a calentar los 200 g de leche semidesnatada con 140 g de la leche evaporada.
Cuando veas que empieza a hervir, apaga el fuego y echa las hojas de gelatina escurridas, en varias veces, removiendo para mezclar bien.

En la batidora de vaso (o en una jarra con la batidora de mano), bate la leche condensada, los 200 g restantes de leche evaporada y la nata hasta que esté bien mezclado. Ve echando la mezcla caliente en 2 o 3 veces, batiendo entre cada incorporación, lo justo para mezclar.
Verás que se forma espumita en la superficie, es normal y necesario para que luego el corazón de leche se ubique en su sitio.
Es muy importante batir con batidora, no mezclar con cuchara, para que se forme esta espumita.
Engrasa ligeramente el molde con spray desmoldante o con aceite de girasol y un pincel, teniendo cuidado de engrasar bien las hendiduras.
Vierte la mezcla en el molde con cuidado y lleva al frigorífico. Deja que cuaje 2 horas como mínimo.

Tras estas dos horas, ponte con la jalea.
Para ello, pon las hojas de gelatina a hidratarse en agua fría.
En un cazo, pon a calentar en un cazo 1/3 parte del zumo de arándano junto con la miel.
Remueve para asegurarte de que se mezcle bien.
Cuando hierva, apaga el fuego y echa las hojas de gelatina escurridas, en varias veces, removiendo para mezclar bien.
Vierte esta mezcla en el resto de zumo de arándano y deja templar un poco.
Ahora, saca el molde del frigorífico. Con la ayuda de un palillo de dientes, despega la gelatina de leche por el filito (no olvides el filo del tubo central).
Inclina y sacude suavemente el molde para despegar la gelatina.
Girando e inclinando el molde, verás cómo se despega completamente.

Comprueba que el zumo de arándano con gelatina no está caliente (debe estar templado) y empieza a verter por el filo del molde, separando un poco la gelatina del leche del filo con la ayuda del palillo si fuese necesario.
Es importante ir vertiendo por todo el filo, no siempre en el mismo lado, para que la gelatina de leche vaya subiendo y flotando por igual y no se hunda.
Verás cómo, poco a poco, va flotando y quedándose en la superficie.
Una vez hayas echado todo el zumo, lleva al frigorífico y deja que cuaje otras 2 horas como mínimo.

Para desmoldar, procede como con la gelatina de leche: pasa un palillo de dientes por los filos del molde para despegarlos e inclina poco a poco el molde, girándolo como un volante y sacudiendolo un poco el molde horizontalmente para ir despegando la gelatina.
Pon el plato encima y dale la vuelta como si fuese una tortilla. Oirás como hace "plof" al despegarse y desmoldarse en el plato.
Si tienes que manejar la gelatina, por ejemplo para centrarla en el plato porque no haya quedado bien al desmoldar, puedes hacerlo empujándola con las manos, pero tendrás que humedecerlas con agua fría antes. Es imprescindible para que no se te quede pegada a las manos.

¡Y tacháaaan!


La he decorado con margaritas blancas pero tal cual ya queda precioso.
En cuanto al sabor, sabe dulce pero nada empalagoso.
Por supuesto, si no os gusta el zumo de arándano rojo, os valdría cualquier otro zumo colado.


A la hora de partirlo, estad preparados para oír un "¡¡wahhh!!" o ver que os hacen la ola, porque ¡queda muy bonito!
*_*


Espero que os haya gustado y que os animéis, es mucho más fácil de lo que parece.
Siguiendo los consejos que os doy, no puede fallar.

Desde luego, a mí me parece una opción ideal como postre de verano, ahora que vienen los días buenos.
Ya tenía una jalea de cava de este estilo publicada pero pienso repetir con otras ideas, estad preparados...






jueves, 12 de enero de 2017

Turrón de chocolate y frutos secos


Como muchos, tras las fiestas, siempre me cuesta volver a la rutina y ponerme las pilas.
Cualquier tarea se me hace más pesada y me faltan las ganas de ponerme a ello.
No es que el blog sea una "tarea" pero requiere un esfuerzo que a veces me da pereza realizar.

En todo caso, he decidido animarme y compartir con vosotros este recetón, un rico turrón de chocolate casero, copiado casi entero a Su de Webos fritos.
Según mi catador oficial, cada bocado de este turrón es "un trozo de paraíso", y que creo que resume bastante bien lo rico que está...

Si os soy sincera, no soy muy "purista" y debo reconocer que soy más de chocolate blanco o con leche que de chocolate negro pero como bien dice Su en su post, este turrón es más rico que el de LA marca. Todas las tabletas que hice estas Navidades salieron volando.
:-)
Hice varias pruebas, algunas más ricas que otras, de modo que os propongo dos versiones, ambas deliciosas, cuyas diferencias son los tipos de frutos secos y de chocolates.
También preparé versiones "mini", ideales para los niños o para regalar y presentar en la mesa, incorporando una capa superior de chocolate blanco para que se viera el precioso chocotransfer de renos que compré en Postreadicción.


Tras mis pruebas, os puedo decir que los moldes perfectos son los de silicona, bien lavados varias veces para quitar cualquier resto de grasa que podría estropear las barras de turrón, dejando unas manchas blanquecinas en la superficie que les restaría presencia (como veis en las fotos...).
Los hay específicos para turrones (como éste de Ibili), pero moldes tipo "cakes" (como éste de Lekué) os valen perfectamente.
De hecho, también hice los mini turroncitos en este molde de Lekué y salen geniales.

Por supuesto, ni decir que no hace falta esperar la Navidad que viene para hacerlos, ejem...
Nosotros no nos hemos puesto a dieta post-navideña aún.
Es más, esta receta es ideal para terminar con las existencias de manteca que os pudiera haber sobrado tras preparar los mantecados y dulces varios de las Fiestas.
Ahí lo dejo...
;-)

Ingredientes (para 2 tabletas de turrón o 18 turroncitos):
300 g de chocolate negro
200 g de chocolate con leche
(se puede poner 250/250 de cada chocolate)
75 g de manteca de cerdo
300 g de frutos secos tostados sin sal (a vuestra elección)

Capa blanca:
180 g de chocolate blanco para postres
2 c.café rasas de crema de cacahuete

Receta:
Si vas a usar chocotransfer, empieza por recortar el chocotransfer a la medida de tu molde o de cada cavidad. Pon la cara del plástico hacia abajo y el dibujo hacia arriba.

Pon el chocolate blanco a fundir al baño maría (en un bol sobre un cazo con un fondo de agua hirviendo). o al microondas, por tandas de 30 segundos, mezclando entre cada tanda.
Agrega las cucharaditas de crema de cacahuete y mezcla hasta incorporar perfectamente.
Reparte en el/los molde(s) y lleva al frigorífico para que endurezca.

Ahora, si los frutos secos no están tostados, ponte primero con ello.
Personalmente, me gusta tostarlos en casa. Para las nueces de macadamia, como son grandes, las corto por la mitad antes de tostarlas. Lo hago en una sartén, a fuego bajo-medio, vigilando y retirándolas en cuanto empiecen a dorarse.

OJO: si los frutos secos se tuestan demasiado, estarán amargos. No los tuestes mezclados ya que según su tamaño, algunos se tostarían antes que otros, es mejor tostarlos y luego juntarlos. Si te preocupa, cómparlos ya tostados (o fritos) sin sal.

Para las tabletas grandes, hice dos mezclas:
nueces de macadamia (partidas por la mitad) + almendras (a partes iguales)
nueces de macadamia (partidas por la mitad) + avellanas (a partes iguales)

Para los turroncitos:
avellanas + almendras + pistachos (125 g/125 g/50 g)

Pon los chocolates a fundir al baño maría (en un bol sobre un cazo con un fondo de agua hirviendo) o al microondas, por tandas de 30 segundos, mezclando entre cada tanda.
A continuación, funde la manteca al microondas (2 veces 20-30 segundos bastarán). No tiene que hervir, sólo fundirse.
Añade la manteca a los chocolates fundidos y mezcla con una espátula hasta integrar perfectamente.
Entonces echa los frutos secos tostados. Mezcla.
Reparte la mezcla en tus moldes (encima de la capa de chocolate blanco, en su caso).

Deja que cuaje a temperatura ambiente (o en el frigo pero procura no dejarlos en el frigo, que si no, blanqueará el chocolate).

Al desmoldar las tabletas con chocotransfer, ¡no olvides quitarles el plástico! :-)

Ahora sólo quedar ponerte morado... 


¡Que lo disfrutéis!
¡Besos a tod@s!

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Bundt cake de manzana, especias y mazapán


Tras una laaarga pausa, vuelvo a publicar, y no una receta salada sino un bundt cake, otro que viene a completar la lista de estos bizcochos ricos  y bonitos que tanto me gustan.

Ya que se aproxima la Navidad, quería un sabor muy típico de este momento del año, y esta mezcla de manzana + especias + mazapán no puede serlo más.
Como disponía de poco tiempo, lo hice con mazapán comprado (error garrafal por mi parte, ya que no sabía ni la mitad de rico que el casero...) pero de todos modos, os dejo una receta de mazapán de lo más fiable en la lista de ingredientes, por si os animáis a hacerlo vosotros. Si no, os valdrían unos mazapancitos de Toledo.

Por supuesto, no podía preparar esta delicia en otro molde que no fuera éste de Nordic Ware, el "Pine Forest", y presiento que alguna recetilla más en este molde caerá de aquí a Reyes...
;-)


Como podéis comprobar, no puede quedar más tierno y apetitoso, con sus capas de mazapán, aunque si lo preferís, también se puede poner el mazapán en daditos en la masa, en vez de en capas.
Le da una jugosidad extra y un toque realmente delicioso.


La compota de manzana también la da más jugosidad, además de permitir reducir considerablemente la cantidad de mantequilla y azúcar, cosa que no viene mal teniendo en cuenta la adición de mazapán al bizcocho...
La idea no es mía, se la tomé prestada a Bea y Mara, las reinas de los bundt cakes, y es fabulosa, os la recomiendo sin duda alguna.

 En cuanto a la especias, le dan un sabor muy rico, sin ser demasiado fuertes, sólo un suave toque a galletas navideñas...
*_*


Dicho esto, os dejo con la receta de esta delicia, esperando que os animéis a probarlo.
¡A vuestras batidoras!

Ingredientes (para un molde 10 cups):
Para la compota de manzana:
4 manzanas medianas (unos 550 g)
1 c.sop. de miel

Para el bizcocho:
200 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
250 g de azúcar
4 huevos (camperos)
390 g de harina corriente
1 c.café de levadura química (tipo Royal) (5 g)
1 c.café de bicarbonato (5 g)
1 c.café de canela molida
1 c.café de nuez moscada molida
1 c.café de jengibre molido
1/2 c.café de anís molido
1/2 c.café de clavo molido
250 g de compota de manzana
1 yogur griego natural
150 g de mazapán
mazapán
azúcar glace para decorar

Receta:
Antes que nada, os recuerdo la entrada en la que explico todos los pasos básicos e importantes para elaborar un bundt cake, con fotitos del paso a paso.

Primero, prepara la compota de manzana.
Para ello, pela las manzanas, quítales las pepitas y trocéalas en daditos.
Ponlas en un cazo con la cucharada sopera de miel y cuece a fuego medio unos 15 minutos, hasta que la manzana se pueda romper aplastándola.
Muele con la batidora y aparta 250 g en un plato hondo para que vaya enfriando.

Prepara todos los demás ingredientes:

  • Pésalos todos y deja que se atemperen (sobre todo la mantequilla y los huevos).
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el bicarbonato y las especias.


Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC, calor arriba y abajo.
En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces baja la velocidad y añade los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).
Cuando estén incorporados, añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/especias.
Cuando esté incorporada, agrega la compota de manzana.
Cuando esté incorporada, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/especias.
Cuando esté incorporada, agrega el yogur griego.
Cuando esté incorporado, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/especias.
Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y comprueba que todo esté bien repartido mezclando un poco a mano con una espátula o cuchara.
Estira el mazapán, formando un disco (recomiendo espolvorear un poco de harina o azúcar glace en tu encimera para despegarlo fácilmente). Recorta el centro de este disco y estíralo un poco más para formar otro círculo con agujero al centro.

Ahora, engrasa tu molde con spray desmoldante (o aceite o mantequilla fundida con la ayuda de un pincel) y vierte 1/3 parte de la masa en el molde. Sacude un poco el molde para alisar la superficie.
Cubre con el círculo más pequeño de mazapán, sin tocar el molde por los filos.
Vierte otra 1/3 parte de la masa y sacude un poco el molde para alisar la superficie.
Cubre con el otro círculo de mazapán, sin tocar el molde por los filos.
Vierte la última 1/3 parte de la masa.
Llena el molde hasta las 3/4 partes de su capacidad. No lo llenes más o se te desbordará.
Alisa la superficie con una cuchara si lo ves necesario, para repartir la masa de manera uniforme.
Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire dentro del bizcocho.
Tapa con papel de aluminio, recogiendo bien los bordes exteriores y dejando el agujero de la chimenea central del molde abierta (este paso es opcional).

Hornea el bizcocho a 180 ºC durante unos 50-60 minutos.
Al cabo de este tiempo, saca el molde del horno, verás que la masa ha subido y que toca el papel de aluminio.
Quítale inmediatamente el papel de aluminio y deja enfriar unos 15 minutos (más si hace calor) sobre una rejilla antes de desmoldar.
Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega de las paredes del molde, está listo para darle la vuelta.
Desmóldalo sobre la rejilla y déjalo enfriar totalmente antes de servir.
A la hora de consumir (preferiblemente a las 24 h), espolvorea con azúcar glace y ¡listo!




No os podéis imaginar el olor que desprende...
Es tenerlo en casa y querer comer un trozo de lo bien que huele...

Aparte de ello, como regalito de Navidad, aquí os dejo una lista de bundt cakes especiales para las Fiestas, con sus sabores y presentaciones perfectas para celebrar ¡o incluso poner de centro de mesa!
Espero que vayáis a verlos y que os animéis con alguno, no os defraudarán...
:-)


Y con eso y este trozo de bizcocho, os dejo por hoy.
¡Un beso a tod@s!


lunes, 3 de octubre de 2016

Bundt cake de castañas y chispas de chocolate


Os lo adelantaba en las redes sociales hace una semana, he preparado un nuevo bundt cake realmente impresionante que tenía que compartir con vosotros...
Aunque el tiempo no nos lo deje ver de momento, ya llevamos más de una semana de otoño y ya apetecen recetas con castañas, boniato y calabaza, al menos a mí.
:-P

Es más, este año, he visto como el Instagram ya iba llenándose de calabazas y de ideas para Halloween ¡desde mediados de agosto!
Yo no soy tan previsora pero sí debo reconocer que, al final del invierno pasado, compré rebajadas dos latas de castañas en previsión de las recetas que estaba maquinando para este otoño: unas en almíbar y otras glaseadas.
Sí, lo sé, soy lo peor, pero me da lo mismo, lo seguiré haciendo, al igual que con el turrón después de las Navidades. :-)

Total, que con castañas y chocolate en el armario, y muchas ganas de hornear un bonito bundt cake otoñal en mi precioso molde Leaves de Nordic Ware, me puse manos a la obra el finde pasado.
Ya conocéis mi receta básica, así que simplemente la adapté a las cantidades de castañas y la idea que tenía en mente.

¿El resultado?
Una presentación de diez, un sabor increíble, una textura esponjosa y sedosa a más no poder, y un millón de calorías por quemar, ¡jeje!
Pero ¿qué importan las calorías cuando el pecado está tan rico, verdad?


La idea inicial era cubrirlo con una salsa de chocolate caliente y, si os soy sincera, le iría como anillo al dedo, pero me daba mucha pereza preparar una salsa así que simplemente le espolvoreé cacao encima.
En mi opinión, la salsa habría sido mejor opción pero bueno, incluso sin cobertura ¡está bueníiiiisimo!

La mezcla de castañas con chocolate es muy acertada y encima con los tropezones de marrons glacés y las chispas de chocolate negro, se vuelve irresistible.
Veréis, tenéis que probarlo, os va a encantar...
¡Es tan tierno, húmedo y sabroso!
Y si os da tiempo a preparar una salsita de chocolate, ni me quiero imaginar...


Si andáis buscando otra versión otoñal de bundt cake con castañas, también podéis probar éste de calabaza y castañas que ¡está de rechupete!
Y para más ideas, os recuerdo la nueva sección "Les bundt cakes d'Aurélie", encontraréis uno a vuestro gusto seguro ;-)

Ahora, vayamos con la receta...

Ingredientes (para un molde 10 cups*):
240 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
200 g de azúcar blanco
4 huevos camperos
200 g de harina corriente
235 g de castañas en almíbar escurridas (un bote de 390 g peso bruto, almíbar incluido)
50 ml/g almíbar de castañas
5 g de levadura química (tipo Royal)
5 g de bicarbonato sódico
1 buena pizca de sal fina
120 ml de buttermilk (o leche semidesnatada con 15 gotas de vinagre o zumo de limón)
200 ml de nata para montar (35% m.g.)
12 marrons glacés (1 bote de 200 g)
un poco de harina
150 g chispas de chocolate negro
cacao puro en polvo o salsa de chocolate para acompañar

*Este molde es de 9 cups así que hice otro bizcochito aparte con lo que sobró de masa, al microondas.

Receta:
Antes que nada, os recuerdo la entrada en la que explico todos los pasos básicos e importantes para elaborar un bundt cake.

Primero, empieza por preparar todos los ingredientes:

  • Pésalos todos y deja que se atemperen (sobre todo la mantequilla y los huevos).
  • Tritura las castañas en almíbar escurridas junto con los 50 ml/g del almíbar del bote hasta que se forme una crema.
  • Trocea todos los marrons glacés y pásalos por un poco de harina (evitará que caigan al fondo del molde y se mantengas repartidos en la masa durante la cocción).
  • Si no tienes buttermilk, prepáralo mezclando la leche con el vinagre o zumo de limón (verás que al cabo de unos minutos adquiere otra textura, se forma el suero de leche o "buttermilk").
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el bicarbonato y la sal.

Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC, calor arriba y abajo.
En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces baja la velocidad y añade los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).
Añade toda la crema de castañas.
Cuando esté incorporada, añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega el buttermilk (o la leche).
Cuando esté incorporado, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega la nata para montar.
Cuando esté incorporado, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y comprueba que todo esté bien repartido mezclando un poco a mano con una espátula o cuchara.
Agrega los trozos de marrons glacés y las chispas de chocolate y mezcla suavemente para repartirlos por toda la masa.
Ahora, engrasa tu molde con spray desmoldante (o aceite o mantequilla fundida con la ayuda de un pincel) y vierte la masa en el molde.
La técnica para moldes tipo bundt cakes es verter sólo por un lado y dejar que sea la masa la que busca su sitio. Llena el molde hasta las 3/4 partes de su capacidad. No lo llenes más o se te desbordará.
Alisa la superficie con una cuchara si lo ves necesario, para repartir la masa de manera uniforme.
Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire dentro del bizcocho.
Tapa con papel de aluminio, recogiendo bien los bordes exteriores y dejando el agujero de la chimenea central del molde abierta. Hornea el bizcocho a 180 ºC durante unos 50-60 minutos.
Al cabo de este tiempo, saca el molde del horno, verás que la masa ha subido y que toca el papel de aluminio.
Quítale inmediatamente el papel de aluminio y deja enfriar unos 15 minutos (más si hace calor) sobre una rejilla antes de desmoldar.
Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega de las paredes del molde, está listo para darle la vuelta.
Desmóldalo sobre la rejilla y déjalo enfriar totalmente antes de servir.

Como os decía, yo le espolvoreé cacao puro encima y estaba delicioso, pero seguro que con una salsa de chocolate (poco dulce), sería lo más.
Como veis, difícilmente se puede conseguir un bizcocho más esponjoso...


La próxima receta, salada y francesa, no digo más...
:-P

Os dejo con esta torre de bizcocho, como para atravesar la pantalla...


¡Que tengáis una buena semana!


martes, 26 de abril de 2016

Jalea de cava y frutos rojos


No sé si va a durar pero por fin ha salido el sol y ya estoy pensando en recetas veraniegas, frescas y sanas, para acompañar este tiempo tan bonito.

Estas coronitas de jalea de cava me rondan en la cabeza desde la primavera pasada, cuando descubrí esta receta de Jamie Oliver.
Probé su versión entonces y he de reconocer que no me convenció del todo.
Me quedé con la idea, y pensé que podría repetirla a mi manera. pero pasó la primavera, pasó el verano y hasta hoy, no he podido hacerlo.

Como podéis ver, estas coronas de jalea quedan preciosas y son ideales para poner de postre cuando vienen invitados a comer o cenar.
Por supuesto, se pueden hacer en un molde grande individual (como Jamie Oliver) pero lo veo más complicado a la hora de trocear y apartar. Cuando probé su receta, me resultó difícil partirla en trozos y se desmoronó un poco, así que para mí, el formato ideal son coronitas o flaneras (lisas o acanaladas), que presentan mejor.

Además, estaba deseando estrenar este maravilloso molde de Nordic Ware: el Heritage Bundlettes.
¡Las coronas salen con una forma preciosa y sin ningún esfuerzo!
<3


Son muy fáciles de preparar y bastante versátiles, ya que admiten toda la fruta que queráis (menos el kiwi, que impide que cuaje la gelatina, y hablo con experiencia... :-) ).

Sin embargo, he de decir que, para mí, la combinación perfecta con la jalea de cava es ésta: frutos rojos y melocotón. 
Como son frutas pequeñas que se quedan enteras, no hay que partirlas y no tiñen la gelatina, al igual que el melocotón en almíbar, que aporta el punto dulce para contrarrestar la acidez de los frutos rojos.
La idea de Jamie Oliver de añadir un poco de menta fresca picada también es un punto.
Ya pude comprobar que la frambuesa con el melón y la hierbabuena combinan de muerte con estos vasitos de mousse de chocolate blanco (que os recomiendo al 100%).


Si os preocupa el desmoldar las coronas, no temáis, no es nada complicado.
Se sumerge el molde en agua caliente unos segundos y listo, así de fácil.

Espero que os animéis, quedaréis como reyes, ¡y con el mínimo esfuerzo!


Ingredientes (para un molde de 6 cavidades de 1,25 L/5 cups):
12 hojas de gelatina
1/2 botella de cava (unos 400 ml)
1 lata de melocotones en almíbar (420 g, 240 g escurridos)
18 frambuesas
6 fresones
6 moras
150 g de arándanos
(intenta tener un poco de fruta demás para rellenar bien los huecos del molde)

Si no vas a usar melocotones en almíbar, tendrás que añadir líquido y dulzor, de modo que recomiendo preparar un almíbar con agua y azúcar (unos 200 g), al que podéis echar un chorrito de Cointreau, licor de manzana, etc.)



Receta:
Escurre los melocotones y reserva el almíbar.
Pon las hojas de gelatina en remojo en agua bien fría.
Cuela el almíbar (por un chino) y ponlo a hervir en un cazo junto con 1/2 vaso de cava.

Mientras, prepara la fruta:
  • Corta los melocotones a tiras
  • Lava los frutos rojos y sécalos un poco con papel de cocina.
  • Corta los fresones a cuartos (sin el rabito).
Cuando el almíbar con cava hierva, apaga el fuego, escurre las hojas de gelatina y échalas al cazo.
Mezcla para disolverlas completamente y vuelca todo en un bol.

Mientras se atempera la mezcla, reparte la fruta en las cavidades del molde.
Agrega el resto del cava a la mezcla de almíbar con cava que está en la fuente para que vaya enfriando. Espumará pero no pasa nada, mezcla unos minutos para que se vaya el gas.
Con la ayuda de un cazo y de un chino, ve rellenando las cavidades del molde.
El chino permitirá eliminar la espuma y dejar la jalea más "limpia" y transparente.

Cubre con un film y tapa con una placa/bandeja plana para mantener la fruta bien colocada dentro del molde porque si flota, las coronitas de jalea no tendrán la base plana y quedarán feas.
Lleva al frigorífico y deja que cuaje al menos 3h (de un día para otro, mejor).

A la hora de servir, prepara una bandeja más grande que tu molde.
Pon agua a calentar/hervir y rellena esta bandeja de agua bien caliente hasta la mitad.
Sumerge el molde unos 10 segundos y sácalo (ojo, no más, que se fundirá la gelatina).
Tapa con la misma placa/bandeja que usaste para tapar el molde cuando lo llevaste al frigorífico, y dale la vuelta al molde para desmoldar las coronitas (recomiendo hacerlo encima del fregadero, por si se ha fundido un poco la jalea y gotea un poco.

Y ya sólo queda presentar, ¡así de fácil!



¿No me diréis que no son muy vistosas y monas, no?

La única pega que le veo es que vais a querer repetir, así que igual os conviene duplicar cantidades y hacer 12 coronitas, por si acaso...
:-)
Avisados estáis ;-)

¡Besos a tod@s y buena semana!


viernes, 22 de abril de 2016

Bundt cake "red velvet" de fresas


Ya os lo anunciaba ayer en la redes, el post de hoy es una bomba.
Sí, sí, ¡una bomba atómica!

Estaba deseando estrenar mi precioso molde Kugelhopf de Nordic Ware, ¡y lo he hecho por todo lo alto!

El tiempo nos quiere engañar con la lluvia y las nubes pero a mí no me la da, sé que estamos en primavera, y la mejor prueba de ello son estas preciosas fresas que vemos en los mercados.
Tan rojas y hermosas, ya están en su momento perfecto.
Están maduras y mejor de precio que hace unas semanas.
Yo pienso aprovecharlas, que luego hay que esperar otro año más para comerlas.

El otro día os dejaba este recopilatorio de recetas con fresas que he publicado hasta la fecha, y hoy vengo con una receta requete bonita y, aunque muy clásica ya, con un toque original.
Se trata de un bundt cake "red velvet" o "terciopelo rojo", pero con sabor a fresa.

Ya sé, siempre os he dicho que a mí, la mezcla de chocolate con frutos rojos no me agrada mucho pero os prometo que en este bizcocho, predomina la fresa y eso hace que el chocolate sólo realce su sabor.
Además, son matices muy sutiles de modo que, para acentuarlos, he decidido acompañar el bundt cake con un deliciosísimo coulis de fresas y chocolate.
Esta salsa siempre es un acierto, no puede fallar y gusta a todos. Y si le añadís chocolate, os hacen la ola, fijo.


Para esta receta, me he inspirado de dos recetas de "red velvet bundt cake", que he adaptado a mis propias referencias para este tipo de bizcochos: ésta y ésta.

En total, entre una cosa y otra, necesitaréis una caja de 1 kg de fresas.
Para la decoración, he optado por flores y fresas pequeñas, que siempre quedan preciosas, pero no permiten decorar con antelación, ya que no soportan estar fuera del frigo mucho tiempo.
En todo caso, el bizcocho en sí es precioso y no necesita muchos adornos.
Además, cuando lo prueben, se olvidarán de la decoración, os lo aseguro.
:-)

¿Queréis saber cómo se hace?
¡Pues vamos allá!






Ingredientes (para un molde 10 cups):
200 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
400 g de azúcar blanco
3 huevos (camperos)
2 cc de colorante rojo en gel
1 cc extracto vainilla
2 cc de bicarbonato
2 cc de zumo de limón
500 g de harina corriente
10 g de cacao puro sin azúcar (Valor)
5 g de levadura química (Royal)
2 g de sal fina
125 g de yogur griego natural (1 bote individual)
250 g de fresas limpias cortadas a trocitos (unos 300 g enteras con rabito) + un chorrito de zumo de limón

Para decorar y acompañar:
Coulis de fresas con chocolate:
500 g de fresas limpias cortadas a trocitos (unos 600 g con rabito)
300 g de azúcar blanco
un chorrito de limón
25 g (3 onzas) de chocolate negro para postres 70% cacao (Valor)
opcional: purpurina roja
Flores y fresas




Receta:
Primero, empieza por preparar los ingredientes:
  • Pesa todo, prueba los huevos en agua fría (si flotan, están malos) y sécalos con papel de cocina para quitar la posible suciedad de la cáscara.
  • Tritura las fresas con el yogur y el chorrito de zumo de limón.
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el cacao y la sal.


Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC.
Engrasa tu molde para bundt cakes con spray desmoldante (o un poco de aceite de girasol o de oliva, o mantequilla fundida y extiende bien  con la ayuda de un pincel para cubrir cada huequecito).

En una fuente grande, bate con la batidora de varillas la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces añade los huevos, de uno en uno, ligeramente batidos (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).
Agrega el colorante rojo y la vainilla.
En un vaso grande, echa de un golpe el bicarbonato en las 2 cc de zumo de limón. Empezará a espumar, cuando esté bien efervescente, agrégalo a la masa y bate a velocidad baja para mezclar.
Añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/cacao/sal.
Cuando esté incorporada, agrega la mitad de la mezcla de yogur/fresas.
Cuando esté incorporada, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/cacao/sal.
Cuando esté incorporada, agrega el resto de la mezcla de yogur/fresas.
Cuando esté incorporada, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/cacao/sal.
Ahora, vierte la masa en el molde.
(Técnica bundt cakes: verter sólo por un lado y dejar que sea la masa la que busca su sitio. Poner un trapo en la encimera y golpear el molde contra la encimera para repartir la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire).
Alisa la masa en la superficie con una cuchara o espátula.

Hornea durante unos 50-60 minutos a 180 ºC, mejor en la rejilla que en la placa del horno.
Cuando lo saques, espera unos 15 minutos (más si hace calor) y desmóldalo sobre una rejilla hasta que se enfríe totalmente.
(Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega del molde, está listo.)

Mientras el bizcocho esté en el horno, puedes preparar el coulis de fresas con chocolate y dejarlo listo en el frigo.
Para ello, lava bien las fresas, sécalas con papel de cocina y ponlas en el vaso de la batidora.
Riega con el chorrito de limón, añade el azúcar y muele hasta que quede bien fino.
En un cuenquecito, funde el chocolate al microondas en 2 tandas de 30 segundos, removiendo en medio. Cuando esté perfectamente fundido, añade un chorrito de coulis de fresas en el chocolate y remueve inmediatamente para mezclar. Cuando esté diluido, ve añadiendo un poco más de coulis, removiendo, hasta llenar el cuenco. Una vez bien integrado, vuelca esta mezcla en el vaso de coulis. Mezcla para integrar bien. Pásalo por un colador muy fino (tipo chino) para quitar todas las pepitas y posibles grumos.
Ya tienes el coulis listo. Si te apetece, para darle brillito, puedes echarle purpurina comestible roja pero es totalmente opcional. Se puede congelar en bolsas o botes (no llenos hasta el tope, dejando algo de espacio para que no revienten) y sirve para acompañar otras recetas como cheescakes, bizcochos varios, yogur, etc.
Descongelado o no, no olvides removerlo siempre antes de usarlo.

A la hora de servir el bundt cake, si se va a consumir entero en el momento, puedes regarlo con coulis y decorar con flores y fresas.
Si no, recomiendo decorar con flores y fresas y servir el coulis aparte para no humedecerlo y así conservarlo mejor más tiempo.

Lo ideal es envolverlo bien en film una vez frío y conservarlo a temperatura ambiente.

Como siempre, me repito pero no os preocupéis, no estoy chocha, sólo es que merece mucho la pena esperar: los bundt cakes están más ricos a las 24-48 h, así que tened paciencia, esperad, que el resultado será aún más placentero... ;-)

Yo es que lo veo y tengo ganas de atravesar la pantalla y comer un trozo...







Ummm...
Bueno, con esta imagen más que sugerente, os dejo babeando (vosotros, ¡y yo!)

Que tengáis un buen fin de semana, que yo procuraré descansar y pasarlo bien.
¡Besos a tod@s!