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domingo, 15 de noviembre de 2020

Bundt cake de castañas y nueces


Ha pasado tanto tiempo desde mi última publicación que ya no podría resumir todo, así que hoy iré al grano y sólo hablaré de esta receta. Espero poder entretenerme más en el próximo post y contaros un poco más... 


El bundt cake de hoy es, sin duda, de lo más otoñal... Quería celebrar el Día del Bundt Cake con una receta de temporada, sencilla y con sabores auténticos. Y debo reconocer que este bizcocho ha sido todo un acierto, tanto en combinación de sabores como en nivel (bajo) de dificultad, ¡estoy muy contenta con el resultado! 


También quería usar este molde muy otoñal de Nordic Ware que tanto me gusta, con sus bellotitas y hojas caídas, y esta receta le va como un guante... Mirad qué detalles... 


Esta receta no requiere preparar castañas, ya que se usan mermelada y castañas en almíbar de bote, y el sabor a castaña es inconfundible... Las nueces y el licor son un plus, y le va de perlas. Me apetecía disfrutar un poco más de los sabores del otoño, antes de sumergirme en los sabores navideños, que este año, al estar casi siempre en casa, por la situación actual, me hace especial ilusión disfrutar de cada estación a tope, ¡y esta Navidad se me antoja más que nunca! (Y muchos sabéis lo mucho que me gusta la Navidad, disfruto como una enana...) 


En fin, espero que os animéis, porque esta receta se merece un lugar especial en mi lista de bundt cakes... 



Ingredientes (para un molde 10 cups):
Para el bizcocho:

250 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
200 g de azúcar moreno (o moscavado / panela)
4 huevos camperos
200 g de confitura (mermelada) de castañas*
400 g de harina corriente
5 g de levadura química (tipo Royal)
5 g de bicarbonato sódico
250 g en total de leche y almíbar de castañas (pesar el almíbar y completar con leche hasta llegar a 250 g)
50 g de schnapps (o ron, aguardiente...) 
125 g de yogur natural sin azúcar
2 g de sal fina (1 buena pizca)
195 g de castañas en almíbar (aprox., todas las del tarro)*
150 g de nueces peladas


*Yo usé un tarro comprado de mermelada de castañas 100% natural (ése), pero aquí tenéis una deliciosa receta de mi querida Rosilet para hacerla casera. Las castañas en almíbar eran de la misma marca, ambos productos deliciosos y sin nada de aditivos. 



Receta:
Primero, empieza por preparar todos los ingredientes:

  • Pésalos todos y deja que se atemperen (sobre todo la mantequilla y los huevos).
  • Escurre las castañas en almíbar, pesa el almíbar y completa con la leche. Trocea las castañas con los dedos.
  • Trocea las nueces peladas con un cuchillo en trozos pequeños. 
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el bicarbonato y la sal. 

Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC, calor arriba y abajo.

Pon las nueces en una fuente apta para el horno extendidas en una fina capa y hornéalas unos 10-15 minutos mientras precalienta el horno, el ligero tostado potenciará su sabor. 


En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.

 


Añade los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).

Añade la mermelada de castañas. 


Cuando esté incorporado, baja la velocidad y añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.


Cuando esté incorporada, agrega el yogur. 


Cuando esté incorporado, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.


Cuando esté incorporada, agrega la mezcla de almíbar con leche, junto con el schnapps. 


Cuando esté incorporado, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.


Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y comprueba que todo esté bien repartido mezclando un poco a mano con una espátula o cuchara.


Incorpora las nueces y castañas, repartiendo bien. 


Ahora, engrasa tu molde con spray desmoldante (o aceite o mantequilla fundida con la ayuda de un pincel) y vierte masa en el molde. 


Alisa la superficie con una cuchara si lo ves necesario, para repartir la masa de manera uniforme.
Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire dentro del bizcocho.


Ondea el molde horizontalmente para que la masa vaya formando una capita en los filos exteriores e interiores para que, al subir en el horno, el bizcocho lo haga de forma más lisa y se quede luego más plano.


Hornea el bizcocho a 180 ºC durante unos 60 minutos.


Al cabo de la hora de cocción, saca el molde del horno y deja enfriar unos 15 minutos sobre una rejilla antes de desmoldar.


Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega de las paredes del molde, está listo para darle la vuelta. En todo caso, verás cómo encoge el bizcocho y se despega él solo del molde.

Tras estos 15 minutos, desmóldalo sobre la rejilla.
En este caso, como tenía mucho copete y demasiado doradito, lo recorté con cuidado con un cuchillo justo antes de darle la vuelta para asegurar tener una base igualada.


Déjalo enfriar totalmente y cúbrelo con film bien herméticamente hasta la hora de servir.

Como siempre, recomiendo mantener a temperatura ambiente y consumir a las 24-48h. 





miércoles, 20 de diciembre de 2017

Bundt cake de manzana y nueces pecanas


Amigos, hoy vengo con el último bundt cake del otoño.
En nada estaremos en Navidad y eso significa el comienzo del invierno, y mejor aún, ¡del alargamiento de los días!
Poco a poco ¡tendremos más horas de luz y eso me hace muy feliz!

Ahora, no os preocupéis, fin de año no significa fin de los bundt cake, ¡no, no, no!
Tengo al menos un bundt cake navideño pendiente de publicar (espero llegar a tiempo para ello...) y otro en la recámara pendiente de probar. Si sale bien, también verá la luz en el blog estas Navidades. 
;-)

Pero volvamos a este delicioso bizcocho de otoño...
Llevaba tiempo queriendo preparar un bundt cake con estos ingredientes y estuve buscando recetas para inspirarme.
La que más me convenció fue ésta, de Martha Stewart, y la versión que os traigo hoy es casi la misma, con ligeras adaptaciones y conversiones a medidas europeas.

Ya le veis la pinta pero, por si no lo teníais claro, os prometo que ha sido un exitazo rotundo...
El sabor a nueces, manzana y sidra es perfecto y único, realmente excepcional...

Decidí decorarlo con unas nueces pecanas pero no es imprescindible.
En cambio, la glasa de sidra por encima es fundamental, desde mi punto de vista.
El da este toque final que marca la diferencia entre un simple bizcocho y un bizcocho 10.


En mi caso, usé una sidra natural de Asturias y le va perfecto.
Por supuesto, podéis otro tipo de sidra pero os recomiendo una natural.

Podéis usar nueces normales o avellanas, pero no os aconsejo utilizar nueces de Macadamia o anacardos, no creo que quede tan bien en esta preparación.

La idea de caramelizar y aplastar las manzanas me encantó y pienso reutilizar la idea en otras preparaciones.
Como veis, le dan mucha humedad:


Os dejo la receta, que seguro que os animáis...


Ingredientes (para un molde 9 cups):
Para las manzanas caramelizadas:
3 manzanas (Golden)
75 g de azúcar blanco
15 g de agua

Para el bizcocho:
250 g de mantequilla a temperatura ambiente
350 g de azúcar
3 huevos camperos
450 g de harina corriente
1 c.café de canela molida
1 c.café de nuez moscada molida
1 c-café de jengibre molido
5 g de levadura química (tipo Royal)
5 g de bicarbonato
2 g de sal
120 ml de leche
120 ml de sidra natural
90 g de nueces pecanas tostadas

Para la glasa:
5 c.soperas de azúcar glace
1 chorrito de sidra natural

Receta:
Primero, prepara las manzanas.
Para ello, pélalas, quítales el troncho y córtalas a dados de unos 2 cm de ancho.
Pon al fuego el azúcar con el agua, primero a fuego alto hasta que burbujee y luego a fuego más suave hasta que caramelice.
Cuando esté el caramelo, añade las manzanas de golpe, remuévelas por el caramelo y déjalas a fuego suave unos 5-10 minutos o hasta que puedas chafar un dado con un tenedor.
Apaga el fuego y cháfalas con el tenedor.
Déjalas enfriar.

Ahora, prepara todos los ingredientes del bizcocho:

  • Pica las nueces pecanas gruesamente con un cuchillo.
  • Pesa todo, prueba los huevos en agua fría (si flotan, están malos) y sécalos con papel de cocina para quitar la posible suciedad de la cáscara.
  • Tamiza la harina junto con las especias, la levadura, el bicarbonato y la sal.


Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC.
En una fuente grande, bate la mantequilla junto con el azúcar a velocidad primero baja y luego alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces añade los huevos, de uno en uno, ligeramente batidos (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).

Baja la velocidad de la batidora y añade 1/3 parte de la mezcla de harina/especias/levadura/bicarbonato/sal.
Cuando esté incorporada, agrega la leche.
Cuando esté incorporada, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/especias/levadura/bicarbonato/sal.
Cuando esté incorporada, agrega la sidra.
Cuando esté incorporada, añade el resto de la mezcla de harina/especias/levadura/bicarbonato/sal.

Apaga la batidora e integra las nueces picadas con una espátula, tratando de repartirlas bien por la masa.

Engrasa tu molde para bundt cakes con spray desmoldante (o un poco de aceite de girasol o de oliva suave, o mantequilla fundida y extiende bien  con la ayuda de un pincel para cubrir cada huequecito).
Vierte la masa en el molde.
(Técnica para bundt cakes: verter la masa en el mismo lado del molde, dejar que busque ella su sitio en las hendiduras, poner un trapo en la encimera y golpear el molde varias veces seguidas contra la encimera para repartirla mejor y evitar que se cuelen burbujas de aire).

Alisa la masa en la superficie con una cuchara o espátula.
Ondea ligeramente el molde horizontalmente para que la masa vaya formando una capita fina en los filos exteriores e interiores para que, al subir en el horno, el bizcocho lo haga de forma más lisa y se quede luego más plano al darle la vuelta.

Hornea durante unos 60 minutos a 180 ºC.
Cuando lo saques, ponlo encima de una rejilla y déjalo enfriar unos 15 minutos (más si hace calor), luego desmóldalo sobre la rejilla hasta que se enfríe totalmente.
(Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega del molde, está listo.)

Cuando esté frío, ponle la cobertura.

Mezcla el azúcar glace con la sidra hasta que quede liso y sin grumos.
Vierte sobre el bizcocho y decora con unas nueces pecanas.


Cuando se haya secado la glasa, cubre con film o conserva en una caja bien hermética hasta la hora de servir.
Como siempre, esté más rico a las 24 y 48h.

Ya sólo queda disfrutar de un buen trozo (o dos), con un buen té o café...
¿Quién se apunta?


Con esta receta me despido del otoño y os dejo imaginaros de qué será el próximo bundt cake...

¡Besos a tod@s!


viernes, 24 de noviembre de 2017

Bundt cake de calabaza, nueces y chocolate relleno de crema de queso


Os os traigo una receta muyyyy de otoño y muyyyy rica, si os gustan la calabaza y los cheesecakes, por supuesto.
A mí, que me encantan, de modo que estuve muy feliz mientras me duró este bundt cake.
:-P

Ya que es muy grande, lo estuve repartiendo, o lo que es lo mismo, repartiendo alegría y calorías para ir ejercitando el estómago para las fiestas, y os prometo que todos me dijeron que estaba muy rico (y no creo que me hayan mentido para hacerme la pelota, ¡jeje!)

El caso es que estaba deseando estrenar mi precioso molde Autumn Wreath de Nordic Ware, que me encanta en este color bronce...


...y, obviamente, no podía hacerlo con una receta que no fuese muy otoñal.
Ya me conocéis, soy muy coherente con estas cosas (por no decir inflexible...)
;-)

Total, que me acordé de esta receta de Bea (Corazón de Caramelo), que me había llamado la atención en su día y que llevaba mucho tiempo (exactamente 2 años) queriendo probar.
¡Este estreno de molde era la ocasión perfecta para probarla!

Mirad qué bonito queda, con el color anaranjado de la calabaza y las motitas de chocolate y nueces, ¡me encanta!


Al ser para un molde de bundt cake, adapté un pelín la elaboración y ajusté un poquito los ingredientes a mi gusto pero los cambios fueron mínimos.
Y os puedo asegurar que el resultado ha sido un éxito, el relleno está...¡delicioso!


Así que os dejo la receta (muy poco adaptada) para que os animéis con ella...

Ingredientes (para un molde 10 cups):
225 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
300 g de azúcar (blanco)
4 huevos (camperos)
450 g de harina corriente
5 g de levadura química (tipo Royal)
5 g de bicarbonato
2 g de sal fina
1 c.café de canela molida
1/2 c.café de jengibre molido
1/2 c.café de clavo molido
500 g de puré de calabaza*
120 ml de agua (o leche)
2 c.café de extracto de vainilla
120 g de chispas de chocolate negro
120 g de nueces peladas y troceadas

Para el relleno de crema de queso:
225 g de queso de untar (tipo Philadelphia)
65 g de azúcar (blanco)
1 huevo (campero)
1 c-café de extracto de vainilla

*Para el puré de calabaza, se puede preparar casero de forma muy fácil y rápida. Pela y quita las pipas de una calabaza. Coge unos 850 g y córtala a daditos. En una fuente cubierta con campana o film transparente perforado, cuece unos 12-15 minutos al microondas. Escurre y tritura con la batidora de pie o vaso ¡y listo! 

Receta:
Primero, empieza por preparar todos los ingredientes del bizcocho:

  • Pesa todo.
  • Prueba los huevos en agua fría (si flotan, están malos) y sécalos con papel de cocina para quitar la posible suciedad de la cáscara.
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el bicarbonato, la sal y la especias.


Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC.
En primer lugar, prepara el relleno. Con la batidora de pie o vaso, tritura el queso de untar con el azúcar y el huevo, lo justo para integrar sin meter mucho aire. Añade el extracto de vainilla y mezcla con una cuchara. Golpea contra la encima para quitar el máximo de burbujas de aire. Reserva.

En una fuente grande, bate la mantequilla junto con el azúcar a velocidad primero baja y luego alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces añade los huevos, de uno en uno, ligeramente batidos (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).
Agrega el extracto de vainilla.

Baja la velocidad de la batidora y añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal/especias.
Cuando esté incorporada, agrega el puré de calabaza.
Cuando esté incorporado, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal/especias.
Cuando esté incorporada, agrega el agua (o leche).
Cuando esté incorporado, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal/especias.

Apaga la batidora y agrega las nueces troceadas y las chispas de chocolate. Mezcla con una espátula o cuchara, lo justo para repartir.

Engrasa tu molde para bundt cakes con spray desmoldante (o un poco de aceite de girasol o de oliva suave, o mantequilla fundida y extiende bien  con la ayuda de un pincel para cubrir cada huequecito).
Ahora, vierte más o menos la mitad de la masa en el molde.
(Técnica para bundt cakes: verter la masa en el mismo lado del molde, dejar que busque ella su sitio en las hendiduras, poner un trapo en la encimera y golpear el molde varias veces seguidas contra la encimera para repartirla mejor y evitar que se cuelen burbujas de aire).

En el centro de la masa, añade la crema de queso en forma de círculo, procurando no tocar ningún borde exterior e interior.
Vierte el resto de masa de bizcocho encima, cubriendo todo.
No llegues al borde, deja un poco de margen, mínimo 1 cm para cuando suba la masa en el horno.
Si te sobra masa, puedes ponerla en un molde pequeño y cocer al microondas.

Vuelve a golpear el molde sobre un trapo en la encimera y alisa la masa en la superficie con una cuchara o espátula.
Ondea ligeramente el molde horizontalmente para que la masa vaya formando una capita fina en los filos exteriores e interiores para que, al subir en el horno, el bizcocho lo haga de forma más lisa y se quede luego más plano al darle la vuelta.

Hornea durante 60 minutos a 180 ºC.
Cuando lo saques, ponlo encima de una rejilla y déjalo enfriar unos 15 minutos (más si hace calor), luego desmóldalo sobre la rejilla hasta que se enfríe totalmente.
(Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega del molde, está listo.)

Cuando esté frío, envuélvelo bien en film hasta la hora de servir.




Es muy esponjoso pero si esperáis un día o dos, ya está totalmente en su punto, ¡una delicia!

Espero que os animéis a prepararlo este finde, ya me contaréis.
¡Besos a tod@s!

lunes, 16 de octubre de 2017

Chocoflan de calabaza


Cuando vi esta receta en el blog Chicano Eats, enseguida supe que la tenía que probar.
Me pareció tan bonita y perfecta para el otoño, con su toque de calabaza y especias, que me la guardé para prepararla lo antes posible.
Llevaba taaaaanto tiempo queriendo preparar un chocoflan (o pastel invertido o mágico...) que pensé que no pasaba de este otoño, ¡y así ha sido!

Muchos ya conoceréis este tipo de pastel pero para los que no, os cuento de qué va.
La "magia" de estos pasteles es que primero se pone en el molde la masa de bizcocho y encima se vierte la del flan, pero por las densidades, durante la cocción, las masas se invierten y el flan se va hacia el fondo y el bizcocho hacia arriba. De ahí su nombre de "pastel mágico" o "pastel invertido".


No os podéis imaginar la presión que sentía dándole la vuelta en la fuente. Pensaba: "¿habrá funcionado?, ¿se despegará o se romperá quedándose pegado al molde?, ¿se habrán invertido bien las capas?"
¡Qué ilusión me hizo desmoldarlo y ver que había funcionado!

Porque claro, al sacarlo del horno, se ve que la parte superior sí es de bizcocho pero no sabía si dentro del flan habría pegotes de bizcocho. Y tras el reposo en frío, me preocupaba que no se desmoldase bien.

Pero no, nada de eso, seguí la receta al pie de la letra y ¡salió todo de fábula!


Así que hoy os traigo esta maravillosa receta, muy otoñal, para que la probéis igual que yo, ¡porque es un éxito asegurado!
Dado que las cantidades están indicadas en medidas americanas, las he tenido que pesar para pasarlas a medidas europeas, que son las que os pongo aquí.

Ingredientes (para un molde 10 cups):
Para el bizcocho:
250 g de harina
20 g de cacao puro
2 c.café de especias (mezcla de canela, nuez moscada, jengibre, clavo, anís, cardamomo y pimienta blanca) (6 g)
1 c.café de bicarbonato (6 g)
1 c.café sal (6 g)
200 g de azúcar moreno (panela, moscavado...)
115 g de mantequilla sin sal
300 g de puré de calabaza*
2 huevos camperos
85 g de buttermilk**
dulce de leche o cajeta

Para el flan:
340 g de leche evaporada
115 h de queso de untar (no light)
400 g de leche condensada
5 huevos camperos
1 c.sopera de extracto de vainilla (10 g)

Para decorar:
nueces pacanas

*Para el puré de calabaza, usa 1/2 calabaza butternut, pélala y quítale las pipas. Córtala a daditos y pon unos 450-500 g en un bol. Cúbrelo con una campana o film perforado especial para microondas y cuece 10-12 min a máxima potencia. Machaca con un tenedor o tritura con la batidora y deja enfriar.

**Si no encuentras buttermilk, vierte 5 g de zumo de limón en 80 g de leche semidesnatada y deja que se corte.

Para cocer, necesitarás una fuente más grande que tu molde para que éste quepa dentro y poder cocer el chocoflan al baño maría.

Receta:
Primero, prepara todos los ingredientes.
Precalienta el horno a 180 ºC.

Empezaremos por la masa de bizcocho.
Mezcla los ingredientes secos (menos el azúcar) y tamízalos.
En un cazo mediano, funde la mantequilla (funde solamente, no dejes que se dore). Agrega el azúcar moreno, deja a fuego suave un par de minutos, mezclando para que quede homogéneo.
Aparta del fuego y añade el puré de calabaza.
Bate los huevos en un cuenco y añádelos despacio, sin dejar de remover (es importante ir poco a poco para que no cuajen los huevos con el calor).
Añade el buttermilk.
Ahora, agrega esta mezcla poco a poco a los ingredientes secos, con una espátula, con cuidado de mezclar solo lo justo para integrar todo.

Engrasa el molde con spray desmoldante o con mantequilla fundida o aceite de girasol y un pincel.
Pon este molde dentro de la fuente que usarás para el baño maría.
Vierte la masa de bizcocho en el molde.

Ahora, pasemos a la masa del flan.
Con la batidora de vaso o de pie, tritura el queso de untar con la leche evaporada (unos 5-10 segundos, lo justo para mezclar sin meter mucho aire en la masa).
Añade la leche condensada, los huevos y la vainilla y vuelve a batir 20-25 segundos (no más, sólo tiene que quedar homogéneo sin que se formen burbujas de aire).
Vierte con cuidado esta mezcla en el molde sobre la mezcla de bizcocho (puede que te sobre un poco de masa de flan, tienes que dejar como 1 cm de margen en el molde).
Cubre con papel de aluminio engrasado (para que no se pegue el bizcocho al salir a la superficie), dejando el agujero del centro perforado.

Mételo dentro del horno, llena la fuente del baño maría de agua hasta 3/4 de su altura y cierra el horno.
Cuece durante 1 h y media.

Cuando saques el pastel del horno, déjalo enfriar sobre una rejilla hasta que esté templado (de 1 h a 2 h).
Mételo en el frigorífico al menos 2 h antes de desmoldar. Si lo dejas más tiempo en frío, cuando lo saques, deja templar unos 15 minutos, te costará menos desmoldarlo.
A la hora de servir, presenta con unas nueces pecanas tostadas encima.


Ahora que lo he probado, he pensado en unas cuantas variantes de esta misma receta que podrían estar genial, así que ya estáis avisados...
:-)

Mirad el corte, es realmente mágico, ¿verdad?








lunes, 3 de octubre de 2016

Bundt cake de castañas y chispas de chocolate


Os lo adelantaba en las redes sociales hace una semana, he preparado un nuevo bundt cake realmente impresionante que tenía que compartir con vosotros...
Aunque el tiempo no nos lo deje ver de momento, ya llevamos más de una semana de otoño y ya apetecen recetas con castañas, boniato y calabaza, al menos a mí.
:-P

Es más, este año, he visto como el Instagram ya iba llenándose de calabazas y de ideas para Halloween ¡desde mediados de agosto!
Yo no soy tan previsora pero sí debo reconocer que, al final del invierno pasado, compré rebajadas dos latas de castañas en previsión de las recetas que estaba maquinando para este otoño: unas en almíbar y otras glaseadas.
Sí, lo sé, soy lo peor, pero me da lo mismo, lo seguiré haciendo, al igual que con el turrón después de las Navidades. :-)

Total, que con castañas y chocolate en el armario, y muchas ganas de hornear un bonito bundt cake otoñal en mi precioso molde Leaves de Nordic Ware, me puse manos a la obra el finde pasado.
Ya conocéis mi receta básica, así que simplemente la adapté a las cantidades de castañas y la idea que tenía en mente.

¿El resultado?
Una presentación de diez, un sabor increíble, una textura esponjosa y sedosa a más no poder, y un millón de calorías por quemar, ¡jeje!
Pero ¿qué importan las calorías cuando el pecado está tan rico, verdad?


La idea inicial era cubrirlo con una salsa de chocolate caliente y, si os soy sincera, le iría como anillo al dedo, pero me daba mucha pereza preparar una salsa así que simplemente le espolvoreé cacao encima.
En mi opinión, la salsa habría sido mejor opción pero bueno, incluso sin cobertura ¡está bueníiiiisimo!

La mezcla de castañas con chocolate es muy acertada y encima con los tropezones de marrons glacés y las chispas de chocolate negro, se vuelve irresistible.
Veréis, tenéis que probarlo, os va a encantar...
¡Es tan tierno, húmedo y sabroso!
Y si os da tiempo a preparar una salsita de chocolate, ni me quiero imaginar...


Si andáis buscando otra versión otoñal de bundt cake con castañas, también podéis probar éste de calabaza y castañas que ¡está de rechupete!
Y para más ideas, os recuerdo la nueva sección "Les bundt cakes d'Aurélie", encontraréis uno a vuestro gusto seguro ;-)

Ahora, vayamos con la receta...

Ingredientes (para un molde 10 cups*):
240 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
200 g de azúcar blanco
4 huevos camperos
200 g de harina corriente
235 g de castañas en almíbar escurridas (un bote de 390 g peso bruto, almíbar incluido)
50 ml/g almíbar de castañas
5 g de levadura química (tipo Royal)
5 g de bicarbonato sódico
1 buena pizca de sal fina
120 ml de buttermilk (o leche semidesnatada con 15 gotas de vinagre o zumo de limón)
200 ml de nata para montar (35% m.g.)
12 marrons glacés (1 bote de 200 g)
un poco de harina
150 g chispas de chocolate negro
cacao puro en polvo o salsa de chocolate para acompañar

*Este molde es de 9 cups así que hice otro bizcochito aparte con lo que sobró de masa, al microondas.

Receta:
Antes que nada, os recuerdo la entrada en la que explico todos los pasos básicos e importantes para elaborar un bundt cake.

Primero, empieza por preparar todos los ingredientes:

  • Pésalos todos y deja que se atemperen (sobre todo la mantequilla y los huevos).
  • Tritura las castañas en almíbar escurridas junto con los 50 ml/g del almíbar del bote hasta que se forme una crema.
  • Trocea todos los marrons glacés y pásalos por un poco de harina (evitará que caigan al fondo del molde y se mantengas repartidos en la masa durante la cocción).
  • Si no tienes buttermilk, prepáralo mezclando la leche con el vinagre o zumo de limón (verás que al cabo de unos minutos adquiere otra textura, se forma el suero de leche o "buttermilk").
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el bicarbonato y la sal.

Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC, calor arriba y abajo.
En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Entonces baja la velocidad y añade los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).
Añade toda la crema de castañas.
Cuando esté incorporada, añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega el buttermilk (o la leche).
Cuando esté incorporado, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Cuando esté incorporada, agrega la nata para montar.
Cuando esté incorporado, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.
Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y comprueba que todo esté bien repartido mezclando un poco a mano con una espátula o cuchara.
Agrega los trozos de marrons glacés y las chispas de chocolate y mezcla suavemente para repartirlos por toda la masa.
Ahora, engrasa tu molde con spray desmoldante (o aceite o mantequilla fundida con la ayuda de un pincel) y vierte la masa en el molde.
La técnica para moldes tipo bundt cakes es verter sólo por un lado y dejar que sea la masa la que busca su sitio. Llena el molde hasta las 3/4 partes de su capacidad. No lo llenes más o se te desbordará.
Alisa la superficie con una cuchara si lo ves necesario, para repartir la masa de manera uniforme.
Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire dentro del bizcocho.
Tapa con papel de aluminio, recogiendo bien los bordes exteriores y dejando el agujero de la chimenea central del molde abierta. Hornea el bizcocho a 180 ºC durante unos 50-60 minutos.
Al cabo de este tiempo, saca el molde del horno, verás que la masa ha subido y que toca el papel de aluminio.
Quítale inmediatamente el papel de aluminio y deja enfriar unos 15 minutos (más si hace calor) sobre una rejilla antes de desmoldar.
Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega de las paredes del molde, está listo para darle la vuelta.
Desmóldalo sobre la rejilla y déjalo enfriar totalmente antes de servir.

Como os decía, yo le espolvoreé cacao puro encima y estaba delicioso, pero seguro que con una salsa de chocolate (poco dulce), sería lo más.
Como veis, difícilmente se puede conseguir un bizcocho más esponjoso...


La próxima receta, salada y francesa, no digo más...
:-P

Os dejo con esta torre de bizcocho, como para atravesar la pantalla...


¡Que tengáis una buena semana!


viernes, 19 de febrero de 2016

Bundt cake de calabaza y castañas


Señores, sé que esta receta pinta más a otoño que a invierno pero me da igual, tenía que publicarla...
:-)

Lo primero, porque tenía en el congelador puré de calabaza guardado del otoño, en el frigo un resto de crema de castañas, y en el armario unos marrons glacés que no me gusta comer solos, y algo había que hacer para darles salida.
Y ¿qué mejor que un rico bizcocho, no?

Y lo segundo, porque ¡¡¡TENÍA que estrenar mi precioso molde nuevo de Nordic Ware!!!

Sí, lo reconozco y lo digo alto y claro: me llamo Aurélie y soy adicta a los moldes de Nordic Ware...
:-D
No sé ni cuántos tengo pero es que son tan bonitos y perfectos que no puedo resistirme...

Éste en concreto es el modelo "Leaf", de la colección de otoño para Williams Sonoma.
Me costó mucho conseguirlo pero gracias a mi adorable Rosilet, he podido traerlo a España y hoy os lo enseño.
¿Ah que es preciosísimo?


Con estas hojas es muy otoñal, y no pega mucho a estas alturas del año, no os lo voy a negar, pero ¿qué más da, verdad?

Aquí lo veis, es muy original, ¡me encanta!
*_*
<3


Total, que como las niñas pequeñas, no he podido esperar para estrenar mi juguete nuevo...

La receta que os propongo es un poco original y, aunque cada vez se usa más la calabaza en los bizcochos, no se puede decir lo mismo de la castaña.
Puede resultar curioso pero os aseguro que le va de maravilla a la calabaza.

Se distinguen perfectamente ambos sabores, no resulta nada empalagoso ni es muy dulce, lo que permite cubrirlo con azúcar glace o un glaseado clásico si queréis.
Incluso podéis combinarlo con una salsa de caramelo especiada o un glaseado con algo de castaña...
¡Lo que os apetezca!

Como todos los bundt cakes, es mejor dejarlo reposar unas 24 h antes de consumirlo, y conservarlo hasta 3-4 días a temperatura ambiente (si no hace mucho calor en casa), bien envuelto en film.

Seguro que os queda algo de puré de calabaza del otoño y algún bote de marrons glacés de la Navidad, así que sólo tenéis que ir al comprar la crema de castañas y en un pis-pás tendréis un delicioso bizcocho.

Además, mejor aprovechar ahora que la operación bikini no ha empezado para darse caprichitos, que ya, luego... ¡a pan y agua!
:-)

¿Os animáis? 


Ingredientes (para un molde 9 cups):
150 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
250 g de azúcar blanco
4 huevos (camperos)
300 g de puré de calabaza
150 g de crema de castañas
300 g de harina corriente
8 g de levadura química (tipo Royal)
5 g de bicarbonato
2 g de sal fina
100 ml de buttermilk (o en su defecto lo mismo de leche semidesnatada con un chorrito de zumo de limón)
125 g de yogur griego natural (1 bote individual)
12 marrons glacés (1 bote de 200 g)

Receta:
Primero, prepara todos los ingredientes:
  • Pesa todo, prueba los huevos en agua fría (si flotan, están malos) y sécalos con papel de cocina para quitar la posible suciedad de la cáscara.
  • Mezcla la leche con unas gotas de zumo de limón para separar el suero de leche (el buttermilk).
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el bicarbonato y la sal.
  • Trocea los marrons glacés y reserva en una fuente.


Ahora, pon el horno a precalentar a 170 ºC.
Engrasa tu molde para bundt cakes con spray desmoldante (o un poco de aceite de girasol o de oliva, o mantequilla fundida y extiende bien con la ayuda de un pincel para cubrir cada huequecito).

En una fuente grande, bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.
Agrega los huevos, de uno en uno, ligeramente batidos (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).
Baja la velocidad de la batidora y añade el puré de calabaza y la crema de castañas.
Cuando estén incorporados, añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal.
Cuando esté incorporada, agrega la mitad de la leche y la mitad del yogur.
Cuando estén incorporados, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal.
Cuando esté incorporada, agrega el resto de la leche y yogur.
Cuando estén incorporados, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato/sal.
Para la batidora.
Echa los marrons glacés troceados y mezcla con una cuchara o espátula para repartir.
Vierte la mezcla en el molde engrasado.
(Técnica bundt cakes: vierte sólo por un lado y deja que sea la masa la que busca su sitio. Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra la encimera para repartir la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire).
Alisa la masa en la superficie con una cuchara o espátula.
Hornea durante unos 50-60 minutos a 170 ºC, mejor en la rejilla que el la placa del horno.
Puedes probarlo pinchándole el filo de un cuchillo, si sale limpio, está listo.

Cuando lo saques, sacude un poco el molde horizontalmente para despegar el bizcocho y ponlo sobre una rejilla para que enfríe unos 15 minutos (más si hace calor). Al cabo de los 15 minutos, desmóldalo sobre una rejilla hasta que se enfríe totalmente.
(Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega del molde, está listo.)

Como os suelo recomendar siempre, esperad a las 24 horas para comerlo, estará mucho más rico.


 Para desayunar o merendar, con una cafelito o una infusión de canela bien caliente, ¡es como más me gusta! 


¿Quién quiere un trozo?


Si lo probáis, decidme.
¡Buen finde a tod@s!