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domingo, 15 de noviembre de 2020

Bundt cake de castañas y nueces


Ha pasado tanto tiempo desde mi última publicación que ya no podría resumir todo, así que hoy iré al grano y sólo hablaré de esta receta. Espero poder entretenerme más en el próximo post y contaros un poco más... 


El bundt cake de hoy es, sin duda, de lo más otoñal... Quería celebrar el Día del Bundt Cake con una receta de temporada, sencilla y con sabores auténticos. Y debo reconocer que este bizcocho ha sido todo un acierto, tanto en combinación de sabores como en nivel (bajo) de dificultad, ¡estoy muy contenta con el resultado! 


También quería usar este molde muy otoñal de Nordic Ware que tanto me gusta, con sus bellotitas y hojas caídas, y esta receta le va como un guante... Mirad qué detalles... 


Esta receta no requiere preparar castañas, ya que se usan mermelada y castañas en almíbar de bote, y el sabor a castaña es inconfundible... Las nueces y el licor son un plus, y le va de perlas. Me apetecía disfrutar un poco más de los sabores del otoño, antes de sumergirme en los sabores navideños, que este año, al estar casi siempre en casa, por la situación actual, me hace especial ilusión disfrutar de cada estación a tope, ¡y esta Navidad se me antoja más que nunca! (Y muchos sabéis lo mucho que me gusta la Navidad, disfruto como una enana...) 


En fin, espero que os animéis, porque esta receta se merece un lugar especial en mi lista de bundt cakes... 



Ingredientes (para un molde 10 cups):
Para el bizcocho:

250 g de mantequilla sin sal (a temperatura ambiente)
200 g de azúcar moreno (o moscavado / panela)
4 huevos camperos
200 g de confitura (mermelada) de castañas*
400 g de harina corriente
5 g de levadura química (tipo Royal)
5 g de bicarbonato sódico
250 g en total de leche y almíbar de castañas (pesar el almíbar y completar con leche hasta llegar a 250 g)
50 g de schnapps (o ron, aguardiente...) 
125 g de yogur natural sin azúcar
2 g de sal fina (1 buena pizca)
195 g de castañas en almíbar (aprox., todas las del tarro)*
150 g de nueces peladas


*Yo usé un tarro comprado de mermelada de castañas 100% natural (ése), pero aquí tenéis una deliciosa receta de mi querida Rosilet para hacerla casera. Las castañas en almíbar eran de la misma marca, ambos productos deliciosos y sin nada de aditivos. 



Receta:
Primero, empieza por preparar todos los ingredientes:

  • Pésalos todos y deja que se atemperen (sobre todo la mantequilla y los huevos).
  • Escurre las castañas en almíbar, pesa el almíbar y completa con la leche. Trocea las castañas con los dedos.
  • Trocea las nueces peladas con un cuchillo en trozos pequeños. 
  • Tamiza la harina junto con la levadura, el bicarbonato y la sal. 

Ahora, pon el horno a precalentar a 180 ºC, calor arriba y abajo.

Pon las nueces en una fuente apta para el horno extendidas en una fina capa y hornéalas unos 10-15 minutos mientras precalienta el horno, el ligero tostado potenciará su sabor. 


En una fuente grande (o el bol de tu robot de cocina), bate la mantequilla cortada en trozos junto con el azúcar a velocidad alta durante unos 3-5 minutos hasta que se forme una crema homogénea.

 


Añade los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno (no añadas el siguiente antes de que el anterior esté perfectamente incorporado).

Añade la mermelada de castañas. 


Cuando esté incorporado, baja la velocidad y añade 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.


Cuando esté incorporada, agrega el yogur. 


Cuando esté incorporado, añade otra 1/3 parte de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.


Cuando esté incorporada, agrega la mezcla de almíbar con leche, junto con el schnapps. 


Cuando esté incorporado, añade el resto de la mezcla de harina/levadura/bicarbonato.


Una vez todo bien integrado, apaga la batidora y comprueba que todo esté bien repartido mezclando un poco a mano con una espátula o cuchara.


Incorpora las nueces y castañas, repartiendo bien. 


Ahora, engrasa tu molde con spray desmoldante (o aceite o mantequilla fundida con la ayuda de un pincel) y vierte masa en el molde. 


Alisa la superficie con una cuchara si lo ves necesario, para repartir la masa de manera uniforme.
Pon un trapo en la encimera y golpea el molde contra ella para repartir bien la masa y evitar que se cuelen burbujas de aire dentro del bizcocho.


Ondea el molde horizontalmente para que la masa vaya formando una capita en los filos exteriores e interiores para que, al subir en el horno, el bizcocho lo haga de forma más lisa y se quede luego más plano.


Hornea el bizcocho a 180 ºC durante unos 60 minutos.


Al cabo de la hora de cocción, saca el molde del horno y deja enfriar unos 15 minutos sobre una rejilla antes de desmoldar.


Para asegurarte de que está listo para desmoldar, tienes que mover el molde horizontalmente, si ves que el bizcocho se despega de las paredes del molde, está listo para darle la vuelta. En todo caso, verás cómo encoge el bizcocho y se despega él solo del molde.

Tras estos 15 minutos, desmóldalo sobre la rejilla.
En este caso, como tenía mucho copete y demasiado doradito, lo recorté con cuidado con un cuchillo justo antes de darle la vuelta para asegurar tener una base igualada.


Déjalo enfriar totalmente y cúbrelo con film bien herméticamente hasta la hora de servir.

Como siempre, recomiendo mantener a temperatura ambiente y consumir a las 24-48h. 





lunes, 21 de abril de 2014

Calamarata siciliana


Hoy estamos de vuelta de las vacaciones, con las pilas cargadas y trabajo en cola.
Nada más que con eso, ya me puedo considerar afortunada, así que aunque el tiempo esté feo en Madrid, hay motivos para alegrarse, ¿verdad?
Y si encima las vacaciones han sido más que perfectas, ¡pues mejor aún!
:-)

Para la vuelta, pensaba traeros otra receta pero resulta que he perdido las fotos así que habrá que repetir la receta (no pasa nada, estaba tan rica que no supondrá ningún problema... ¡jeje!)

De momento, os traigo un plato italiano que, según tengo entendido, es típico de Sicilia, una isla de este maravilloso país que es Italia, que tengo muchísimas ganas de conocer.
El nombre de calamarata viene de la pasta que se usa, que son anillas parecidas a canelones o paccheri partidos en rodajas, y que también se parecen a los calamares en anillas.
Dado que el plato se prepara con ambos (pasta y calamares), cuesta distinguir ambas cosas, de ahí el nombre del plato.
Curioso, ¿verdad?

En España no encontré esta pasta, la traje de Francia cuando estuve en las Navidades, pero si descubro un sitio en España donde la venden, os avisaré.
Si no, se puede preparar con cualquier pasta corta o hueca, ¡estará igual de rica!

Para esta receta, seguí la versión de una Web italiana muy buena, que considero "de fiar", que se llama Giallo Zafferano. Concretamente, esta receta.

Os cuento cómo lo hice...

Ingredientes (3-4 personas):
400 g de pasta para calamarata (anillas)
550 g de calamar (en mi caso, congelado ya troceado: anillas y patas)
250 g de tomates cherry
1 guindilla seca
1 diente de ajo
50 ml de vino blanco seco
3 cc de concentrado de tomate (unos 50 g) (Mercadona)
2 tallos de perejil
aceite de oliva
sal y pimienta

Receta:
Lava bien el calamar y quita las pieles, los ojos y la tinta.
Pon una olla de agua con sal a hervir.
Pela y pica el ajo (sin germen).
Cubre el fondo de una sartén grande con aceite de oliva.
Añade el ajo picado y la guindilla picada sin pepitas.
Agrega el calamar. Cuece minutos a fuego alto.
Añade el vino y deja un minuto a fuego alto.
Agrega el concentrado de tomate, mezcla y baja un poco el fuego.
Lava los tomates y trocéalos en cuartos.
Agrégalos a la sartén. Salpimienta y cuece 10 minutos.
Cuando hierva el agua, pon la pasta a cocer durante 10 minutos (En principio, necesitarían unos 15 minutos para estar al dente).
Mientras, lava, seca y pica las hojas de perejil.
Tras los 10 minutos de cocción de los calamares y tomates, agrega el perejil picado y apaga el fuego.
Tras los 10 minutos de cocción de la pasta, escúrrelas, conservando como 2 cazos de agua de cocción.
Vuelca la pasta inmediatamente en la sartén con los calamares y los tomates.
Agrega los dos cazos de agua de cocción y sube el fuego.
Deja cocer unos 5 minutos más.
Apaga el fuego y deja reposar un minuto o dos más.
Sirve acompañado de queso Parmesano recién rallado.


Una receta sencilla y muy sabrosa.
Probadla, ya me contaréis. ;-)

¡Feliz semana a tod@s!


viernes, 21 de febrero de 2014

Pasta rellena de pesto cremoso de rúcula con salsa de tomate


Hace unos días os comenté que os daría otra receta con esta bonita pasta llamada lumacchoni, galets o incluso conchas, y ése día ha llegado...
:-)

Esta pasta la preparé hace unas semanas y no os podéis imaginar la sorpresa que me llevé cuando vi, el miércoles pasado, que Paula (Mi enredadera) publicaba una receta muy similar: aquí.
No es exactamente igual pero es muy muy parecida, eso seguro que es porque tuvimos las mentes conectadas en un momento de nuestras imaginaciones culinarias...

Creo que el hecho de que publicáramos las dos esta receta os da una pista de lo rica que está, porque de verdad, ¡está de muerte mortal!!

Pasta + 2 salsas de inspiración italiana = puro placer.

De verdad, TENÉIS que probarla, no os arrepentiréis, os lo prometo.
Si tenéis picadora (procesador de alimentos), es coser y cantar. os cuento cómo se hace...


Ingredientes (para 2-4 personas):
20 conchas de pasta seca (preve 2-4 demás por si se rompen durante la cocción)
queso Parmesano

Para la salsa de tomate:
1 cebolla grande
250 g de tomates (rama, pera o cherry, preferiblemente)
1 cs generosa de miel
aceite de oliva
sal

Para el pesto:
50 g de rúcula
1 diente de ajo
30 g de queso Parmesano(+ un poco para rallar encima)
1 cs de piñones
200 g de queso fresco (de cabra mejor)
1 cs de aceite de oliva
sal

Ah, y pan, para mojar en esta rica salsa... :-P

Receta:
Pon agua con sal a hervir y cuando hierva, cuece la pasta justo para tenerla al dente (las conchas suelen cocerse completamente en 15 minutos, yo las dejo como 10-11 minutos).
Pásala por agua fría debajo del grifo en el escurridor justo al sacarla para cortar la cocción y enfriar.

Mientras, pela y pica la cebolla.
En una sartén con un poco de aceite de oliva, sofríela a fuego bajo con una pizca de sal hasta que se poche.
Mientras, lava los tomates y pícalos en trocitos. Agrégalos a la cebolla pochada.
Deja que cueza y se evapore su jugo como 10-15 minutos (hasta que empiece a agarrar a la sartén porque apenas queda jugo).
Entonces, vuelca en la batidora de vaso (o en un vaso alto para meter luego la batidora) y tritura muy fino.
Añade la cs de miel y vuelve a triturar.
Reparte en el fondo de tu(s) fuente(s) de horno (puedes prepararlo en formato individual en cazuelitas también).

Para el pesto, pon el la picadora la rúcula con el ajo pelado y sin germen, el Parmesano, los piñones y una pizca de sal y pica bien fino.
Añade le queso fresco troceado y tritura.
Añade el aceite y tritura. Verás como la mezcla se hace cremosa.

Pon el horno a precalentar a 175 ºC.
Con la ayuda de una cucharita (o con la manga pastelera con boquilla gorda), rellena las conchas (podrás rellenar unas 18).
Dispónlas en la(s) fuente(s) sobre la salsa de tomate.
Esparce un poco de queso Parmesano rallado encima y hornea unos 15-20 minutos para terminar de cocer la pasta y gratinar el queso (en modo grill se dorará mejor).



Realmente delicioso...




lunes, 17 de febrero de 2014

Sopa de galets


Para empezar la semana, hoy os traigo una receta que me ha encantado y que desconocía por completo.
Se trata de esta sopa de galets, muy fácil de preparar y muy sabrosa.

Sí, lo sé, es una receta típica de Navidad pero, ¿qué queréis que os diga?
Hace tanto frío en Madrid que de momento el recetario no puede ser otro: sopas, cremas y platos de cuchara...

En esta ocasión, me inspiré mucho en una receta que publicó Mary (cuchillito y tenedor).
Tenía todos los ingredientes en casa, incluido un caldo de tetrabick de Aneto, así que me puse manos a la obra.

Yo no suelo comprar caldos hechos porque me saben muy mal, además de muy salados, pero que debo de decir, me ha sorprendido muy gratamente. En el súper tenían de oferta un caldo de pollo 100% natural de Aneto y decidí darle una oportunidad.
Y para ser de bote, está realmente bueno, nada que ver con éstos que saben a sobre diluido en agua, está rico y tiene cuerpo, por lo que os lo recomiendo para "situaciones de urgencias".

Eso sí, no se puede comparar con un buen caldo natural, como éste de pollo o éste de carne.

El relleno de los galets es adictivo, está tremendo...

Un último detalle antes de daros la receta: se puede preparar el caldo y rellenar los galets con antelación, se cuecen en el último momento y el plato se finaliza en un pis-pás.
Es muy importante que hagáis solamente la pasta que vayáis a consumir en el momento.
Si no, se seguirá cociendo en el caldo y terminará muy pasada y poco presentable...

¿Vemos cómo se prepara?

Ingredientes (2-4 personas):
1 L de caldo de pollo, carne, o verduras
14-16 conchas de pasta
4 cs de carne picada de ternera
2 cs de pan rallado
1 cs de piñones
1 cc de perejil picado
1 diente de ajo grande
2 champiñones grandes

Receta:
En una fuente, mezcla la carne picada con el pan rallado y el perejil picado.
Lava los champiñones y pícalos finitos.
Pela el ajo, quítale el germen y pícalo finito.
En una sartén, rehoga los champiñones y el ajo picados en un poco de aceite. Cuando estén casi hechos, añade un chorrito de vino y deja que se evapore y empape los champiñones.
Añádelos a la carne picada en la fuente.
En la sartén de los champiñones, tuesta los piñones un poco.
Agrégalos a la mezcla de carne.

Pon el caldo a hervir en una olla.
Llena los galets de carne con una cucharita (o manga pastelera) y reserva.

Cuando hierva el caldo, añade los galets rellenos y baja el fuego. Cuece durante unos 10-12 minutos a fuego medio-bajo.
Como dije antes, hierve los galets en el caldo justo antes de servir y solamente los que se vayáis a consumir, si no se pasa la pasta.


Y esta semana, compartiré con vosotros otra receta con estas conchas de pasta, ¡igual de deliciosa!!

¡Feliz semana a tod@s!


martes, 8 de octubre de 2013

Spaghetti negros con salsa picante de gambas, lima y mojo verde


La receta de hoy estuvo a punto de no aparecer por aquí.
Os cuento por qué...

En teoría, no suelo preparar platos picantes porque el picante no me agrada mucho y menos cuando es muy fuerte, me anestesia la boca y odio, cuando como, sentir dolor o directamente no saborear nada.
Por otro lado, a pesar de que a mí me gusten las gambas, al señor de la casa, no le gustan y procuro no prepararlas cuando está él porque incluso el olor le disgusta (estas cosas raras que nos pasan a todos... :-) ).

Total, que este plato, en un principio, nunca lo hubiera preparado de por sí.
Pero resulta que, al volver de las vacaciones, me encontré con varios botes y productos casi terminados, que quería vaciar para hacer sitio a las cosas nuevas del otoño.
Y ahí es donde interviene esta receta...

Con medio paquete de spaghetti de tinta de sepia, dos miserables pepperoni picantes, medio paquete de gambas congeladas, un resto de mojo verde y una lima, empecé a darle vueltas al coco hasta que decidí que podía intentar juntarlos todos a ver qué tal.

¡Y la verdad es que el resultado ha sido muy bueno!

De modo que pensé que, si como yo tenéis ingredientes de éstos en casa, esta idea de receta os podría servir, ¡y seguro que os sorprende tan gratamente como a mí!!

Os voy a poner variantes, para que os hagáis una idea de lo versátil que puede ser este plato...

Ingredientes (1 persona):
125 g de spaghetti negros (o pasta de otro tipo, salvo con picante)
1 lima (o un limón pequeño)
2 pepperonccini picantes (o dos guindillas en conserva)
100 g de gambas cocidas peladas congeladas (o de pechuga de pollo)
vino blanco seco (o caldo de pescado o de pollo)
1 cs de mojo verde (en su defecto, un majado de ajo y cilantro o perejil)
sal

Receta:
Descongela las gambas pasándolas por agua caliente del grifo y déjalas escurrir.
Lava bien la lima con un cepillito y aparta unas rodajitas para decorar. Con la ayuda de un rallador o un pelador especial de tiras finas, rállale la piel. Si lo prefieres, puedes exprimirla ahora pero yo la estrujo luego directamente en el momento.
Vacía un pepperonccino (o guindilla) de pepitas y trocéalo. Reserva el otro para decorar.

Ahora, cuece los spaghetti en agua hirviendo pero sácalos un minuto antes del tiempo recomendado.
Escúrrelos.
En la misma olla, echa un poquito de aceite de oliva y saltea las gambas con una pizca de sal durante un minuto. Si sueltan agua, elimínala.
Añade un chorrito de vino blanco, el zumo de lima, el mojo verde, la ralladura de lima y los trozos de pepperoni. Mezcla bien y apaga el fuego.
Agrega la pasta, dale unas vueltas para que se mezcle bien y deja tapado un minutito.

Sirve inmediatamente, decorado con las rodajas de lima y el pimiento o la guindilla sobrante, acompañado preferiblemente del mismo vino de la salsa.


Como veis, una receta fácil y muy resultona.

Espero que os haya gustado la idea...
¡Besos a tod@s!


martes, 16 de julio de 2013

Ensalada de lentejas coral, pasta, berberechos y aguacate


Esta vez os propongo una ensalada muy refrescante y saciante, ideal para dar un toque fresco al calor que está haciendo.
Yo, no me quejo, que me encanta el calor, de modo que estoy disfrutando al máximo de las temperaturas altas.
El verano se ha hecho desear pero aquí está, ¡menos mal!

Esta ensalada me vino a la mente el 21 de junio, el día que se eligió para la iniciativa de Redes Sociales #legumbresenverano.
Al final opté por esta rica ensalada de alubias pero hoy os traigo otra opción que os permitirá cambiar de fórmula y seguir comiendo legumbres en verano.

También deciros que es bueno combinar las legumbres con un cereal de modo que si no os inspira la pasta, podéis sustituirla por arroz, trigo, o incluso comerla con pan, que os vale.

Antes de explicaros la receta, por supuesto, añado esta ensalada al recetario de mi Rosi, y os invito a prepararle una receta vosotros también, estará encantada, ¡seguro!

Más info aquí.


Ahora, sí, la receta.

Ingredientes (2-3 personas):
100 g de lentejas coral (o las que te gusten)
50 g de pasta seca corta
1 lata de berberechos
1/2 aguacate maduro
1/2 tomate (o tomatitos cherry)
2 cc de mojo verde (en su defecto, un majado con cilantro y ajo)
el zumo de 1 lima
1/2 cc de ají amarillo (en pasta)
sal

Receta:
El día anterior, pon las lentejas en remojo en agua caliente y cambia el agua una o dos veces.
Tras 24 h, ponlas a hervir en agua fría y deja hirviendo un minuto o dos (no más, que las lentejas coral son muy finas y se rompen). Enjuágalas inmediatamente con agua muy fría para cortar la cocción.
Cuece la pasta en agua hirviendo el tiempo que indique el paquete. Enjuágalas inmediatamente con agua muy fría para cortar la cocción.
Escurre los berberechos y límpialos bien con agua fría.
Pela el aguacate, pásalo por agua muy fría para que se mantenga verde.
Córtalo a daditos.
Lava el tomate y corta la mitad en daditos (si te gusta mucho el tomate, échalo entero).
Prepara el aliño con el mojo verde, el zumo de lima, el ají y sal al gusto. Mezcla bien con la varilla de mano.
Añade el resto de ingredientes, remueve hasta que esté perfectamente mezclado y deja en el frigo hasta la hora de servir para que esté bien frío. 

Puedes presentarla en botes de cristal o vasos transparentes:


O en plato usando un aro: cubres el fondo con unas láminas de aguacate, añades la ensalada y decoras con una rodaja de lima:


Un bocadito exótico para comer sano y sabroso ¡sin dejar de lado las legumbres!


¡Besos a tod@s!



lunes, 20 de mayo de 2013

Cappellacci di zucca al burro e salvia


Como muchos sabéis, Paula, de Con las zarpas en la masa, organiza un concurso para celebrar su 4º aniversario. 4 años, ¡nada más!!!
Si no la conocéis ya (que creo que eso difícil pero posible, jeje), tiene un blog fantástico, acogedor, lleno de recetas fantásticas y muy bien explicadas. Id a verlo, os va a encantar...

Total, que ha decidido celebrar su bloguiversario con un concurso de pasta, un plato mediterráneo y muy versátil, que nos permite dejarnos llevar por nuestra imaginación: seca o fresca, con o sin relleno, salada, dulce... ¡Da igual, pasta, simplemente!

Además, cuenta con un jurado de categoría: BeatriZ, del blog Sin salir de mi cocina, Carmen, del blog Recetas de Tía AliaSilvia, del blog Mi dulce tentación y Yolanda, del blog Cocido de Sopa.



Los regalos son una máquina de estirar pasta de Homenaje a la cocina y libros de la editorial Blume, una editorial que me gusta especialmente por tener libros de muy buena calidad y muy bien detallados.

Y bueno, yo, más que optar a ganar, que me da siempre penita hacerme ilusiones y luego no conseguirlo, pues he querido aportar un plato delicioso de pasta, que nos ha encantado y que llevaba tiempo queriendo preparar: los cappellacci di zucca.

Los cappellacci di zucca son un plato italiano típico ferrarese.
Hace unas semanas os contaba que había estado en Ferrara este año, una ciudad preciosa cerca de Boloña, y en la que había disfrutado de muchos platos típicos y deliciosos.
Esta receta de hoy es una de ellas.
Su traducción literal sería como "sombreros de calabaza". Se suelen servir con una mantequilla con salvia, que es una forma bastante común de comer la pasta en Italia.

Y no quiero influenciaros pero... ¡está deliciosaaaa!!!
La pasta rellena con calabaza está buenísima, y con el toque de salvia, ¡está mejor todavía!!
Si, como yo, tenéis todavía puré de calabaza congelado de este invierno, os animo a probar esta receta. No lleva apenas ingredientes, es fácil y rápida de preparar y, si no encontráis salvia, siempre podéis sustituirla por albahaca, que tiene un frescor parecido.

Lo dicho, vamos con la pasta... 


Ingredientes (2 personas o unos 18 cappellacci por persona):
Para la pasta fresca:
150 g de harina
2 huevos pequeños (una parte la usaremos para el relleno)

Para el relleno:
250 g de puré de calabaza
25 g de Parmesano rallado
2 cs de huevo batido
1 cs de pan rallado
1 pizca de nuez moscada
sal fina

Para la salsa:
10-12 hojas de salvia
mantequilla (con sal), como 20 g
Parmesano rallado o en lascas para acompañar

Receta:
Primero, prepara el relleno: en una fuente, mezcla el puré de calabaza con el resto de ingredientes (la sal, al gusto) y reserva en el frigo.
Si lo ves muy poco consistente, puedes añadir pan rallado pero no debería pasar.

Ahora, prepara la pasta.
Forma un volcán con la harina y en el centro vuelca los huevos (uno de ellos estará batido ya dado que has puesto 2 cs en el relleno).
Ve mezclando con un tenedor desde el centro hasta integrar todo bien.
Termina de trabajar con las manos y pasa a la encimera enharinada.
Trabaja un poco amasando en la encimera, enharinando cada rato para que no se pegue.
En la encimera bien enharinada, estira la masa con el rodillo hasta que quede con aproximadamente 1 mm de altura.
Recorta cuadrados de masa de unos 6-7 cm de lado.
Dispón 1/2 cc de relleno en el centro del cuadrado.
Dobla el cuadrado en triángulo y aprieta bien los bordes.
Junta las dos puntas de abajo y aprieta con los dedos para que adhieran bien.
Dale la vuelta al capellacci.
Déjalos en una bandeja con un paño limpio mientras sigues haciendo el resto.
Lava  y seca un manojo de salvia (como 10-12 hojas grandes).
Pícala fino.
En una cazuela con abundante agua salada, cuece la pasta en dos veces (dos tandas de unos 18 cappellacci).
Cuando suben a la superficie, están cocidos.
Ve retirándolos con una espumadera a un escurridor y pásalos por agua fría para cortar la cocción e impedir que se peguen entre sí mientras cueces el resto.
Una vez tirada el agua de cocción, en esta misma olla, funde la mantequilla y rehoga la salvia medio minuto.
Apaga el fuego y agrega la pasta a la olla para que se caliente con el calor residual.
Mueve la olla para que se mezclen los ingredientes (si removieras con una cuchara, te arriesgarías a romper la pasta).
Pasa a los platos y sirve con un poco de Parmesano rallado.



¡Un plato muy sabroso y muchísimo más sencillo de lo que parece!


¡Espero que os haya gustado y que al jurado también!!

¡Y mucha suerte a todos los concursantes!