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jueves, 19 de enero de 2017

Pot-au-feu


No hace falta que lo diga pero ¡¡¡qué fríiiiooooo!!!
Esta ola siberiana está pegando muy fuerte y yo me llevo el mayor tiempo posible en casa, bien abrigadita.
Para calentarme, vivo a base de infusiones y cremitas de verduras, y por supuesto, platos de cuchara que me calientan hasta los huesos.
:-)

El plato que os traigo hoy es uno de ellos, un rico caldo de carne y verduras, que tiene muchísimas declinaciones y variantes.
El "pot-au-feu" es EL típico plato de invierno en Francia, que suele hacerse con todos los alimentos en crudo, como mi caldo de carne, pero esta versión va con los alimentos previamente rehogados.
Este paso permite caramelizarlos antes y aportar más sabor y color al caldo, dando un resultado buenísimo, os lo aseguro.

Además, recuerdo que este plato era plato de domingo en mi casa, y todos disfrutábamos mucho cuando lo preparaba mi padre.
Lo servían un poco como el cocido, primero el caldo y luego las verduras y la carne troceada en una tabla. También echaban tuétano a la olla y comíamos la médula untada en un trozo de pan, con sal y pimienta, ¡manjar de Dioses!
Mis padres y mi abuela solían echar una cucharada de Bovril al caldo, cosa que me parecía asquerosa (nunca me ha gustado el Bovril), pero al caramelizar los ingredientes antes y añadir un trozo de panceta ahumada (bacon), no es para nada necesario echarle Bovril, el caldo es mucho más sabroso y oscuro.


El pot-au-feu es de lo más fácil de preparar, sólo requiere tiempo, para hacerse a fuego lento y liberar todos sus aromas.
Os garantizo que cualquiera que entre en casa y huela a este pot-au-feu querrá sentarse a la mesa y levantar la cuchara.

Es ideal para luchar contra el frío y es muy completo, sano y nutritivo, ¡lo tiene todo!
Así que nada de pasar frío, hacedme caso y probad este plato, pasará a vuestros clásicos de invierno, ¡prometido!


Ingredientes (4 personas):
250 g de falda o aguja de ternera (en un solo trozo)
250 g de morcillo/jarrete de ternera  (en un solo trozo)
200 g de bacon ahumado (1 loncha gruesa)
4 zanahorias
2 patatas
1 nabo grande o 2 pequeños
2 puerros (la parte blanca)
1 cebolla
1 trozo de col (repollo)
1 trozo de rama de apio
2 hojas de laurel
1 c.café de tomillo seco
sal y pimienta
agua

Receta:
Primero, prepara la verdura:
  1. Pela y trocea la cebolla.
  2. Corta el puerro a rodajitas, lávalo bien en varios baños de agua fría y escúrrelo.
  3. Lava el trozo de repollo y trocéalo en taquitos.
  4. Lava el apio.
  5. Pela las zanahorias y si son grandes, pártelas en 2 o 4 a lo largo.
  6. Pela el nabo y pártelo en 4 a lo largo.

Prepara las carnes:
  1. Lava los trozos de carne en agua fría, no les quites la grasa.
  2. Trocea el bacon en tacos grandes.

Ahora, en una olla grande (preferiblemente de barro o de hierro fundido), pon los tacos de bacon a fuego medio.
Cuando empiecen a soltar grasa, añade la cebolla y el puerro picados, con una pizca generosa de sal.
Rehoga un par de minutos y agrega el repollo troceado y el apio.
Remueve un poco.
Añade las carnes, las zanahorias y el nabo y cubre con agua hasta casi llenar la olla.
Pela las patatas, trocéalas en 4 a lo largo y échalas a la olla.
Salpimienta, condimenta con el laurel y el tomillo, y deja cocer a fuego medio/bajo (tiene que burbujear suavemente) durante hora y media.
En olla exprés, serían 45-50 minutos.
Al cabo de este tiempo, ya está listo para tomar pero si lo dejas reposar y lo comes recalentado, ¡está aún mejor!

Yo no sigo la tradición familiar y prefiero comer el caldo junto con la verdura y servir la carne aparte.


Lo normal es que sobre, así que cuelo el caldo y lo congelo para otros platos.

Con la verdura y la carne sobrante, suelo hacer dos cosas. O bien hago una crema de verduras y ensalada de carne ("carnecita") o bien troceo verduras y carne y las hago gratinadas al horno junto con bechamel con queso (capa de verduras + carne / capa de bechamel con queso / capa de verduras + carne / capa de bechamel con queso / queso rallado).

Espero que os haya gustado y que os animéis a probarlo, ahora que el frío invita a comer platos de cuchara...
¡Que os aproveche!


lunes, 11 de abril de 2016

Conejo cazador


Esta primavera se está haciendo un poquito caprichosa, ¿no os parece?
Entró radiante, con un sol maravilloso y unas temperaturas muy agradables, al menos en Madrid, pero ahora parece que el frío y la lluvia vuelven con bastantes ganas de quedarse.

Hombre, es verdad que el dicho dice que hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo, y también hay que reconocer que ha llovido muy poco este invierno (de hecho, sólo he podido ponerme mis preciosas primeras botas de agua sólo dos veces, siguen nuevecitas en su caja :-) ), pero yo estoy con ganas ya de terrazas, paseos al sol y picnics en el campo...

Bueno, todo se andará, no hay que ser impaciente.

Y mientras, para amenizar la espera de unas temperaturas más agradables, os traigo un plato de rechupete, muy sabroso y típico en Francia: el "lapin chasseur".

Ya sabéis que, aunque no le guste a mi chico (porque tiene muchos huesos), a mí, me encanta la carne de conejo. Es sana, suave, poco calórica, y es perfecta en guisos con salsas de todo tipo.
Aquí os dejo el enlace a las recetas de conejo que he publicado hasta la fecha.

El plato de hoy es un plato tradicional que se suele elaborar en Francia los domingos, cuando se reúne la familia.
El nombre es gracioso, ya que parece que es el conejo quien caza al cazador, en vez de lo contrario. De hecho, hay gente que llama este plato "lapin sauce chasseur", es decir, "conejo salsa cazador" porque le suena mal de la otra manera.
En todo caso, en mi casa, siempre se ha llamado el "lapin chasseur".

Existen unas cuantas viñetas sobre está temática, del famoso dibujante y autor de cómics belga Franquin, que son de lo más satírica pero muy graciosa, como ésta:


Entre juegos de palabras y dibujos sencillos, el autor ilustra la historia del cazador cazado.

Y yo os propongo disfrutar de una clásico de la gastronomía francesa, que se suele acompañar con arroz blanco o patatas hervidas (en mi casa, siempre con patatas), con el que os chuparéis los dedos (literalmente).
;-)

¡Vamos allá!



Ingredientes (4-6 personas):
1 conejo entero troceado (con vísceras y cabeza)
200 g de bacon ahumado
250 g de cebollitas francesas
250 g de champiñones
1 zanahoria
200 ml de vino blanco semi seco
100 ml nata para cocinar (18 % m.g.)
1 hoja de laurel
1/2 cc de perejil picado (seco)
1/2 cc de tomillo (seco)
sal y pimienta
aceite de oliva
agua

Para acompañar:
1 patata o 2 por persona y/o arroz blanco

Receta:
Primero, prepara los ingredientes:
  • Lava bien el conejo en agua fría, déjalo limpio de pieles, restos de sangre. etc.
  • Corta el bacon ahumado a tiras.
  • Pela las cebollitas.
  • Pela y corta la zanahoria.

En una olla grande (preferiblemente de hierro fundido), en un poco de aceite de oliva, rehoga el bacon hasta que queda doradito.
Saca con una espumadera y reserva.
En la misma grasa, dora todos los trozos de conejo (yo lo hago en dos tandas).
Si hace falta, añade un chorrito de aceite de oliva.
Mientras se dore, prepara los champiñones (córtales la parte del pie que tiene tierra y límpialos con un papel de cocina humedecido).
Trocéalos (si son gordos, los corto a laminitas pero si son pequeños, los dejo enteros o los corto a cuartos).
Aparta el conejo dorado.
En la misma olla, añade un chorrito de aceite de oliva y dora las cebollas con la zanahoria y una pizca de sal.
Una vez doradas, echa el vino de un golpe (para desglasar) y deja hervir 2-3 minutos para evaporar el alcohol.
Añade los champiñones, las hierbas, salpimienta y mezcla.
Agrega el bacon.
Remueve para mezclar bien.
Pon el conejo encima, mezcla un poco y cubre con agua.
Deja cocer medio tapado aproximadamente  30 minutos (hasta que veas que la carne se despega del hueso).

Mientras tanto, prepara la guarnición: cuece el arroz o las patatas peladas y cortadas a cuartos (a lo largo).

Al cabo de la 1/2 h de cocción, echa la nata.
Mezcla para ligar la salsa.
Deja cocer 2 minutos (sin tapar) más y apaga el fuego.
Tapa y deja reposar 5 minutos antes de servir.

Sirve en platos hondos y trae la fuente con la guarnición en la mesa (patatas o arroz) para que cada uno se eche lo que quiera.



Ya veis, un plato tradicional, sencillo, ¡pero de lo más rico!
Espero que os animéis.
;-)

¡Un beso a tod@s y buena semana!

lunes, 26 de octubre de 2015

Sopa de pescado


Estas últimas semanas, he tenido ocasión de quedar con vari@s amig@s bloguer@s y, aparte de pasar un rato muy agradable (como siempre, acompañado de comida y bebida :-) ), nos pusimos a charlar y comentar cosas sobre el mundo blogueril.

Entre otros temas, uno de los más recurrentes ha sido la fotografía culinaria.
Claramente, el escándalo de plagio entre varios blogueros -que no nombraré porque no viene al caso- ha dado mucho de que hablar.
La fotografía culinaria lleva bastante tiempo pegando fuerte y parece ser que los que no se suban al tren quedarán relegados a "blogueros de segunda".
Sí, la fotografía culinaria, este gran aliado de los blogueros cocineros que hace que "una receta pase a otro nivel"...

Es curioso ver como, en esta sociedad cada vez más acostumbrada -hasta diría que adicta- a las pantallas, el impacto visual sea lo que prevalece.
Sí, seamos sinceros, la comida entra por los ojos, así que más vale que el plato sea apetecible.
Pero ahora no sólo basta con eso, ya se habla de "#foodporn" y millones de términos y hastags más, usados para describir lo que al fin y al cabo, es un plato que tiene una pinta increíble...

Yo no digo que no me importe la fotografía, nada más lejos de mi opinión, es un arte que me fascina. Esa capacidad de captar sensaciones y emociones en una imagen es para mí un don.
Sin embargo, creo que nos estamos pasando un poco con este tema.
Todo tiene que estar perfecto y bonito, todo precioso como si viviéramos en el mundo de la piruleta siempre.
Que si filtros, que si me lo paso chupi sola/con mis amigos, que si me tomo esto, lo otro, y al final enfocamos todo en un trocito de algo que fotografiamos, sin retratar el caos que hay alrededor ni la vida real tal y como es de verdad.

Conozco muchísimos blogs que tienen fotos cutres (las cosas como son) pero que tienen recetas de 10, y al contrario, blogs que tienen fotos preciosas pero que, si te paras a leer la receta, ya tienes claro que esto no puede estar bueno ni de lejos...

Total, que me hace gracia que ciertas personas valoren un blog culinario por su fotografía sin darle la importancia que se merece al contenido.
Es más, cuando llevas unos cuantos años en esto de ser bloguero culinario, te das cuenta de que las entradas de tu blog que más visitas reciben son las de recetas súper sencillas y rápidas. Tiene sentido, porque cuando te paras a pensar, ¿quién busca recetas en Internet?
Suelen ser los cocineros novatos, estudiantes recién independizados, cocineros inexpertos que quieren hacer un plato que vean "factible" para su nivel en la cocina.
Ni espuma de noséqué, ni reducción de nosécuánto, ¡ni leches en vinagre!
Cosas fáciles, rápidas, con ingredientes que cualquier persona de a pie tenga en su despensa...

Y digo yo, ¿quién lee, prepara y comenta estas recetas de alta gastronomía acompañadas de fotos de nivel equiparable?
La respuesta está clara: otros blogueros.
Blogueros que también valoran todo el trabajo que conlleva eso: imaginar la receta, hacer pruebas, cocinar, fotografiar, redactar y publicar (eso sin contar con el tiempo que dedican algunos en "editar" con Photoshop; sí, sí, yo no tengo tiempo para ello, ni tengo Photoshop, pero muchísimos blogueros lo hacen).
Eso es un trabajo a tiempo completo, y yo no tengo tiempo para ello.
Soy autónoma, no tengo chacha que me limpie la casa, cocino, blogueo, y hasta salgo de vez en cuando. ¡Menos mal que no tengo hijos! :-)
Amig@s, la vida está para disfrutarla, sin agobios ni obligaciones.
¿Verdad que sí?

Pues todo este rollo viene a cuento de que las fotos de hoy no soy la pera limonera, no.
Y en este blog encontraréis muchas por el estilo o peor.
Fotos sacadas de noche en la cocina con flash, tras un día agotador, pero con delante un plato reconfortante y delicioso, que hace que te olvides de todo lo malo, sin más.

De eso va este blog.
Que venga la gente a visitarme no es el objetivo.
Por supuesto las visitas son más que bienvenidas, y ¡los comentarios se valoran como si fueran tesoros!
De hecho, los modero, los leo y contesto a cada uno de ellos. Es muy importante para mí ver las reacciones a las recetas, ver cómo la gente prueba mis recetas y lo agradezco con toda mi alma.

Simplemente quiero subrayar que este es mi espacio donde digo, publico y explico lo que yo quiera, como quiera y con los medios que pueda en cada momento.
Que me juzguen y que diga lo que quiera la gente, eso no lo podré impedir nunca.
Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaréeeee.
(Vale, estoy desvariando... ¡Jiji!)
:-D
En fin, que estas recetas son recetas probadas y comprobadas, y son la "imagen" de un pedacito de mi vida, del momento en el que las he preparado, las he probado, las he disfrutado y compartido, y eso es lo que importa.

Esta sopa de hoy es una auténtica delicia.
Sabrosa, fácil y muy reconfortante, es apta para todos los niveles y bolsillos.
Aunque sea con fotos cutrecillas, os aseguro que merece la pena, ¡y mucho!
¿Qué más se puede pedir?

Nada, ¡que os dé la receta!
;-)



Ingredientes (para 6 personas):
600 g de cola de merluza
200 g de salmón (1 rodaja)
250 g de almejas
1 cebolla
1 puerro
2 dientes de ajo
1 ramita pequeña de apio
2 zanahorias gorditas
4 tomates de pera
50 ml de brandy (opcional, sustituible por vino blanco)
aceite de oliva
2,5 L de agua
sal

Para esta receta, se pueden usar otros pescados sin problema, uno blanco y uno más sabroso. Incluso se pueden añadir gambas y/o mejillones.

Receta:
Ante todo, tienes que pedirle a tu pescadero que te prepare los pescados: quitar la piel y las espinas y cortar a dados medianos.
Conserva estas sobras.
Pon las almejas en agua bien fría, cambiándola 3-4 veces (para que suelten la arena que puedan tener).
Prepara un caldito exprés de pescado: pon las sobras de pescado (bien lavadas en agua fría) en los 2,5 L de agua y pon a hervir. Cuando rompa a hervir, baja el fuego y deja a fuego suave.

Mientras hierva, prepara la base de la sopa.
Lava/pela y pica a trocitos pequeños las verduras (la cebolla, el ajo, el puerro con un poco de verde y bien lavado, la zanahoria y los tomates a daditos con piel).
En una olla mediana, rehoga en un poco de aceite toda la verdura menos el ajo y el tomate con 2 pizcas generosas de sal.
Cuando la cebolla esté transparente, añade el ajo. Remueve y deja un minuto más.
Sube el fuego y echa el brandy. Deja a fuego fuerte que evapore el alcohol un minuto.
Baja un poco el fuego y añade el tomate picado.
Cuando veas que el tomate empiece a hacerse (2 minutos), añade el caldo colado, que tenías a fuego bajo al lado).
Deja cocer 10 minutos y tritura.
(Yo no la cuelo, la muelo bien pero si quieres, puedes colarla para eliminar cualquier pellejito de tomate).
Ahora, añade los trozos de pescado y las almejas escurridas y deja cocer entre 5 y 10 minutos (cuando veas que se abren las almejas).
Deja reposar tapado 3-4 minutos más antes de servir.


Como os decía, una receta fácil y deliciosa, sin complicaciones.

Se puede preparar de un día para otro sin problema, hasta diría que está más rica (a mí me gusta más)...
:-)



lunes, 28 de septiembre de 2015

Caldereta de pescado o "Waterzooï de poisson"


Hoy os propongo una receta especial: 
no sólo voy a compartir una receta de Flandes sino que también voy a vestirla de gala para presentarla en un concurso.
¿Qué os parece?

Como muchos sabréis, nuestro querido Manu “Catman" y sus acólitos están de bloguiversario y nos proponen participar en un concurso muy sano para celebrar sus 5 años en la blogosfera. Todos los aficionados a la cocina lo sabemos, cocinar mucho e ir a todos los eventos gastronómicos que surjan tiene un precio: ponemos unos kilillos que luego son difíciles de perder… Con este propósito, Manu nos anima, mediante este concurso (que termina el miércoles, día 30), cocinar sano y cuidarnos comiendo platos que nos gusten especialmente. De ahí el lema del concurso: #comesanoCUÍDATE.

Desde el primer momento, me encantó la idea, lo único era saber si me iba a dar tiempo a llegar… Al final, lo he conseguido pero no ha sido fácil, porque también quería proponer una receta original y, de paso, aprovechar para publicar otra receta de Flandes.

Esta vez, he optado por un plato muy sano, sabroso, y poco calórico: 
el waterzooï de pescado.


La palabra waterzooï viene del neerlandés, de water (agua) y ziedem (hervir), de modo que se trata básicamente de una caldereta.
Suele ser de pescado o de pollo.

Originalmente, este plato era un plato de gente pobre. Lo preparaban las familias humildes de Flandes con verduras de su huerto y pollo o gallina, y lo acompañaban con arroz.
Pero rápidamente lo empezaron a preparar las familias más acomodadas quienes, para distinguirse de la plebe, cambiaron el pollo y la gallina por el pescado.  Eso sí, pescado de agua dulce como la perca, la anguila, la trucha, etc.

Con el tiempo, se ha ido adaptando y hoy en día se sirve con todo tipo de pescado, de carne blanca principalmente, aunque a menudo se le echa también salmón (y a mí me gusta mucho con salmón).
Con pollo también está muy bueno, y en ambos casos, el caldo se liga al final con algún lácteo (nata, leche, mantequilla...).

Espero que os animéis a probarlo y a participar en el reto de cocina sana de Manu, que comer equilibrado, variado y cuidarse es muy importante. 
Y equipo "Catman", ¡enhorabuena por estos 5 añazos!
Siempre es un placer leeros y ¡¡espero que cumpláis muchísimos más!!

Ahora, la receta...

Ingredientes (para 4 personas):
400 g de pescado blanco (limpio de piel, espinas y cortado a dados)
250 g de salmón (limpio de piel, espinas y cortado a dados)
1 puerro mediano (la parte blanca)
1 cebolla mediana
15 cm de tallo de apio
2 zanahorias pequeñas
2 nabos pequeños
2 patatas pequeñas
1/2 L de caldo de pescado o fumet
250 ml de vino blanco
100 ml leche (entera o semi)
el zumo de medio limón
1 yema de huevo
1 puñadito de hojas de perejil
mantequilla
aceite de oliva
sal
pimienta


Receta:
Primero, corta el puerro en rodajitas finas y déjalo en agua fría para limpiarlo de tierra.
Escúrrelo.
Pela y pica la cebolla a tiras finas y lava, seca y corta en trocitos el apio.
En una olla, funde un poco de mantequilla con aceite de oliva.
Cuando empiece a burbujear, echa el puerro, la cebolla y el apio y deja que se pochen a fuego suave (como 5 min.).
Mientras, pela las zanahorias y córtalas a rodajas gruesas.
Échalas a la olla, remueve.
Sube el fuego y echa un poco de caldo de pescado hasta cubrir (no eches todo el caldo aún).
Cuando rompa a hervir, baja un poco el fuego y deja cocer 5 minutos.
Mientras, pela los nabos y la patata y córtalos en dados medianos. Lávalos y escúrrelos.
Añádelos a la olla y agrega el resto del caldo, sal y pimienta (ojo con la sal y si el caldo ya está salado).
Deja cocer tapado otros 10 minutos.
Mientras, pica el perejil.
Agrega el vino a la olla y sube el fuego hasta que rompa a hervir.
Como se tiene que evaporar el alcohol, deja la olla un poco destapada y baja el fuego a fuego medio-bajo, que no se evapore el caldo. Deja cocer otros 5 minutos.
Mientras, prepara la "salsa" para ligar el caldo. Para ello, exprime el medio limón.
En un cuenco, bate la yema con el zumo de limón y la leche hasta incorporar bien.

Al cabo de los 5 minutos, añade los tacos de pescado y el perejil picado, remueve con cuidado y deja cocer tapado 5 minutos a fuego suave.
Tras estos 5 minutos, aparta un poco de caldo de cocción...
...y viértelo en la mezcla de huevo/leche/limón, removiendo para que no cuaje el huevo.
Vuelca esta "salsa" en la olla, remueve, deja cocer un par de minutos más (o hasta que el pescado esté hecho).
¡Y tachán! 

Aquí tenéis un plato sanísimo, completo, muy sabroso con el pescado, las verduritas y el limón,
ideal para perder estos kilillos puestos en las vacaciones.


Lo ideal es servir este plato con una cerveza o una copa de vino blanco.
El caldito se presta a mojar pan pero si queremos evitarlo, lo mejor es usar cuchara en vez de tenedor.
:-)


Os deseo una buena semana y si no os habéis apuntado aún al concurso, ¡daos prisa, que termina el miércoles!

¡Besos a tod@s!