miércoles, 4 de diciembre de 2013

Orangettes


Hoy voy a compartir con vosotros una de mis mayores aficiones.
Más que una afición, sería un interés, y se trata del Art Nouveau.

El Art Nouveau es una corriente artística que surgió a finales del siglo XIX / principios del siglo XX, coincidiendo con una época llamada la "Belle Époque", un periodo de gran auge y desarrollo económico, cuyos mayores representantes a nivel internacional fueron Mucha, Gaudí, Lalique, Gallé, Klimt, Lechner o Tiffany.
En España, este movimiento adoptó el nombre de Modernismo.

Esta corriente se impuso como una continuación del impresionismo, una reacción a la industrialización masiva que se extendía por Europa en aquella época. Influyó tanto en pintura y escultura como en decoración, joyería o arquitectura.
Los elementos que lo caracterizan son, por supuesto, los elementos naturales como las flores, los árboles y arbustos, los insectos y los animales en general.

Las líneas curvas y la dulzura que definen sus obras son elementos que a mí me apasionan y me fascinan.
Soy una fiel amante de los grabados y de las pinturas de Alfons Mucha, las lámparas de Tiffany y las joyas y objetos decorativos de cristal de Lalique.
Tampoco me pierdo ninguna ocasión de visitar ciudades famosas por su arquitectura modernista o museos dedicados a este movimiento. 
Paris, Bruselas, Viena, Praga y Budapest son ciudades que me dejaron maravillada.
Sin ir tan lejos, el museo Casa Lis de Salamanca me impactó increíblemente con su vidriera enorme en la fachada.

Museo Casa Lis, Salamanca

Tiene una colección impresionante de Gallé, os recomiendo muchísimo una visita si estáis por Salamanca...

Y podría seguir horas y horas con este tema, es que me apasiona...

Pero hoy, os voy a hablar de un señor que tenía en común esta pasión conmigo, Antoni Amatller.
Él era un empresario maestro chocolatero, fotógrafo y amante del arte, que empezó a coleccionar obras que hoy se encuentran, junto con muchas fotografías suyas, en la casa Amatller, en Barcelona.
Ésta fue su residencia y hoy se ha convertido en un museo, sede de la fundación que lleva su nombre. 
Este señor vivió justo en el momento de pleno auge del Modernismo, y el vínculo que tuvo con este movimiento artístico fue muy importante.

Hoy en día, su chocolatería familiar sigue en pie pero cambió de manos en 1972, aunque se mantuvo el nombre y la fabricación original de la marca.
A mí me gustan muchísimo sus hojas de chocolate negro y con leche, ideales para acompañar un té o un café, que venden en latitas pequeñas.
Estas cajitas son realmente preciosas, tienen varios modelos, a cual más bonito, cada una con una tapa cubierta de una serigrafía propia del Art Nouveau.
Digamos que no las colecciono pero sí que tengo varias y les tengo muchísimo cariño.
Además, son perfectas para conservar o regalar bombones.

En ellas suelo guardar estos elegantes bombones que os traigo hoy: unas orangettes caseras que harán las delicias de vuestros familiares y amigos en estas Navidades.

Os explico cómo se hacen, ya me contaréis si os han gustado...

Ingredientes (para unas 110-120 orangettes):
6 naranjas de mesa
50 + 50 + 125 g de azúcar blanco
agua
300 g de chocolate

Receta:
Primero, lava bien las naranjas con un cepillo y sécalas con papel de cocina.
Ahora, corta las extremidades.
Ve haciendo cortes a lo largo con un cuchillo afilado para pelarlas.
Pela todas las naranjas (las naranjas peladas te pueden servir para otras cosas, guárdalas).
Corta bastoncillos de unos 4-5 mm de ancho en los trozos de cáscara (si sobresale un poco de blanco de las extremidades, deséchalo).
En una olla, pon los trozos de cáscara de naranja y cúbrelos con agua.
Hiérvelos durante 10 minutos y escúrrelos.
Repite la misma operación otra vez, cambiando el agua (es para quitar el amargor).

Ahora, en la misma olla, pon los trozos otra vez, cubre con abundante agua y añade 50 g de azúcar.
Pon a hervir a fuego fuerte durante 1h.
Al cabo de 1h, añade otros 50 g de azúcar en la misma agua y hierve a fuego más suave otra hora.
Pasado este tiempo, escúrrelos y pon los trozos de nuevo en la olla.
Cubre con el agua justa y añade los 125 g de azúcar restantes.
Hierve a fuego vivo durante 1/2 h o hasta que notes que se transparenten. No olvides remover para que no se peguen.
El agua casi se habrá evaporado.
Escurre.
Así deben de quedar, tiernos y transparentes:

Disponlos sobre una reja encima de una fuente para que se sequen al aire durante unas 36 h.
Al cabo de este tiempo, funde el chocolate al baño María.
Prepara unas bandejas con una hoja de papel de horno.
Baña los trozos de cáscara de naranja hasta cubrirlos bien.
Escúrrelos con la ayuda de un tenedor.
Ve disponiéndolos encima de las bandejas forradas con papel.
Si se te espesa el chocolate, vuelve a fundirlo al baño María (yo tuve que hacerlo como 5 veces).
Tardarás al menos 1h en bañar las cáscaras para esta cantidad. Puede parecer mucho pero...

¡Merecen muchísimo la pena!!!
Sinceramente, si os gusta la mezcla de chocolate con naranja, os encantarán...


Y mirad, éstas son las cajitas de chocolates Amatller, ¿no son preciosas?


Ah, y así están por dentro...


¿Os he convencido?
:-P

18 comentarios :

  1. Que chica más lista, muy interesante lo que nos cuentas de art noveau, y es cierto que puedes encontrartelo en los lugares que menos te esperas. respecto a la receta, siempre he visto las naranjas confitadas, pero hace unos años probé tambien como las haces tu solo con piel y son una delicia!! (bueno, es que mi marido la piel se la come tal que así, asi que cocinada ni te cuento si le gusta!!)

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    1. Oh, menudo estómago tiene tu marido, la piel así tal cual, no puedo... ¡jeje! :-)
      Ahora, confitada o así en almíbar, me encanta! SI lo llegas a probar, me cuentas ;-)
      Un besito, Carmen!!

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  2. Que deliciosas te quedaron.....es de mis primeras recetas en el blog y un clasico de Navidad en mi casa.....que tengas un lindo puente!.....Abrazotes, Marcela

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    1. Mira qué bien! Pues entonces sabes tú bien lo ricas que están, jeje!
      Que tengas un feliz y tranquilo puente, Marcela! Besitos!!

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  3. Esta receta me encanta y nunca la he hecho, con tu paso a paso es súper fácil! Me voy a animar. Un beso

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    1. Bien!! Me alegro de que el paso a paso te haya convencido!! Ya me contarás qué tal, Linda. ;-)
      Un besito!!

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    1. Jejeje! Pues, adelante, María! Un beso

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  5. Entradísima la de hoy, ¡¡muy completa y chulísima!! ;)

    Me chiflan las orangettes, pero al final muchos años no las preparo, porque son mogollón de trabajo :(

    No es tanto, pero no sé, me gusta la cocina de actividad, ¿sabes a lo que me refiero?

    Así que ya está rulando una cajita, porque prepararás para toda la familia, ¿no? ¡¡Es broma!! :P

    A ver si este año me lío en serio, porque además, aunque me gustan las Orangettes, ¿has comprado alguna vez alguna de esas que tienen un chocolate más bien malo y una naranja que parece una gominola mala? ¡¡Qué decepción!! En casa al meso sabes que eso no te pasa.

    En serio, pintaza, ¡¡¡me ha encantado!!!

    Y me ha gustado mucho ver que compartimos nuestro gusto por el Art Nouveau, no soy una expertísima, ¡¡pero me chifla!! Ahí tienes el paraíso, gracias a Mucha, que creo que es mi más mejor favorito (digo creo, por si un día conozco a uno que me guste más, como te digo,, no soy tan entendida).

    Un beso!!
    PD: La latita que apenas no se ve, que traía las mencionadas hojitas de chocolate, la tengo, ¡¡me la trajo un día mi padre!!
    PPD: Es que mi padre es detallista quetemueres, va a comprar el pan y te trae una latita.

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    1. Gracias, Paulita!!
      Pues oye, me quedan orangettes, así que ya sabes... ;-) ¿Quedamos?? Jajaja!!
      Sobre la cocina de actividad, te entiendo, pero es de estas recetas que puedes estar haciendo otra cosa a la vez... Ya sabes...
      Yo nunca las he comprado hechas aparte de en Leonidas, y allí son una pasada!! También están los sarments du Médoc, y están deliciosos también.
      En cuanto al Art Nouveau, no soy objetiva, me encanta... :-))))
      Qué guay que tu padre te compre cositas!!! Intenta no hacerme caso pero que sepas que en el VIPS de Orense, venden las cajitas de Amatller, lo dejo caerrrrr. JAJAJA!
      Un besote, guapísima!

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  6. Siiii, a mi me has convencido, qué delicia todo, es impresionante, adoro la combinación de naranja y chocolate!
    Y lo has explicado fantásticamente!
    Un besito

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    1. ¡Qué bien que te haya convencido!! Espero que las pruebes...
      Muchas gracias!! Un beso, Esmeralda!

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  7. Que buena pintaaa ! Me encantan las orangettes ! Ah ! Y Budapest me dejó encantado también ! Tengo ganas de volver allí y hacerme un tour Budapest, Praga y Viena... Tal vez este año. También me encantó ese museo en Salamanca. Una pasada. Oye, si te gusta el Art Nouveau, deberías echarle un vistazo al primer premio de galletas de Expo Tarta de 2013. Preciosas !

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    1. Uyyy, pues iré a verlo!!
      Lo del tour, es genial y se hace muy bien en autobús de línea, se llega fácil y rápidamente. Espero que puedas ir este año...
      Y las organgettes, ya no hay excusas para no prepararlas, salvo el tiempo! :-)
      Un abrazo, Sébastien!

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  8. Muy originales me gustan como te han quedado besos

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    1. Muchas gracias, Adita! Un besito!

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  9. ¿Y tú nos deleitas con una entrada de arte? Para arte el tuyo por ese buen gusto en disponer la mesa para días festivos, y para arte (y paciencia) el tuyo para colocar cada una de esas lonchas de naranja para que se sequen bien. ¡Un ole por ti!

    Hablas de un movimiento cultural que tuvo mucha repercusión y no solo en lo artístico, sino también en lo literario. Es realmente llamativo que tantos años atrás la gente se manifestara contra corriente de lo que acontecía en la sociedad utilizando para ello una pluma o un pincel, sin tener que salir a la calle, aunque esto era algo seguramente impensable por aquella época. Hoy, que tenemos tantas "armas" a nuestra disposición para revelarnos, pero no armas de pólvora, y lo que nos cuesta hasta levantarnos del sillón para salir a la calle.

    No sé qué nos contarían hoy todos los artistas que mencionas de vivir en este momento, en una sociedad cada vez más y más deshumanizada. Pero lo que no sé es a dónde llegaremos.

    Y después de tanta filosofía nada mejor que llevarme un grato recuerdo de mi visita de hoy: unas orangettes. ¿Sabes que me encanta la fusión del chocolate con la naranja? Umm. Y clon frambuesa, y con menta … :))

    Besos y feliz puente.

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    1. Pues... No sé qué dirían estos artistas...
      Y si todo fuera tan fácil como usar la pluma para reinvindicar, sería perfecto, pero no es así... Y la pereza nos puede, está claro!
      Sobre las orangettes, en casa triunfa la mezcla de naranja con chocolate, sin embargo, a mí con menta no me gusta, ni con licor, en fin, en este dulce coincidimos, eso es lo importante! ;-)
      Un besito, Yolanda!

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