domingo, 13 de julio de 2014

Carpaccio de sandía y melón con cecina


Hoy hago un visto y no visto por aquí, con una publicación relámpago.
Llevo un tiempo que tengo que priorizar las tareas y como el blog es más una afición que una obligación, y que desde mi punto de vista, mejor calidad que cantidad, pues he tenido que dejar un poco de lado el tema cocina y blogueo.

Sin embargo, hoy termina el plazo del reto #ponunaensalada de mi hermanita bloguera, Rosi, y quería hacer al menos una aportación más antes de que ella se vaya de vacaciones.



Así que aquí me tenéis, con una ensalada súper refrescante, muy muy fácil de preparar, y con una combinación deliciosa: melón y sandía con cecina.

No recuerdo muy bien cuando fue la primera vez que probé esta combinación pero me gustó tanto que hoy he querido sugerírosla para vuestros picoteos del verano.
En brochetitas mini para el aperitivo en la terraza o como entrante o cena, es una idea que os va a sacar de más de un apuro, y sin gastar mucho dinero.

Por supuesto, la cecina bien podría ser lomo o jamón pero he de decir que el toque de la cecina es único y tenéis que probarlo de todos modos.

Os cuento cómo se hace...

Ingredientes (2 platos como ése):
1 tajada ancha de sandía
1 tajada de melón
cecina (de 3 a 6 rodajas por plato es suficiente)
unos brotes de rúcula
queso Parmesano (u otro curado)
aceite de oliva
pimienta

Receta:
Corta la sandía y el melón en la base de la tajada para separar la carne de la cáscara.
Córtalos en lonchitas lo más finas que puedas.
Extiéndelas a tu gusto en los platos.
Dispón las lonchas de cecina como más te guste.
Esparce lascas de Parmesano y rúcula encima.
Aliña con un hilito de aceite de oliva y un poco de pimienta recién molida.


Como veis, un plato de verano total, en un abrir y cerrar de ojos.
¿Le vais a decir que no a esto...?


Y esto es todo por hoy, amig@s.
Un placer veros por aquí y ¡buena semana!