lunes, 30 de mayo de 2016

Steak Tartare


Hace unas semanas, fui a comer a un restaurante que me habían recomendado, ya que tenía muchas ganas de probar su steak tartare, tras ver las fotos que el local tenía publicadas.
No quiero ni mencionar el sitio, puesto que nuestra experiencia fue lamentable y que salí de allí dececpionadísima, pero podéis ver qué pasó aquí por si os interesa y queréis saber donde NO ir a comer/cenar.

Esta noche, volví a casa con ganas de comer un steak tartare en condiciones, y una de mis principales referencias en la materia es el steak tartare que prepara mi padre.
 He de reconocer que soy carnívora, de los de comer la carne hasta cruda, y de vez en cuando me gusta darme un capricho y comerme una hamburguesa, un entrecôte, una carpaccio o un buen steak tartare.
Ojo, eso no quita que también me encante la fruta, la verdura, el pescado y el marisco, eh, que yo soy muy comilona y como de todo.
:-)
Pero os confieso que desde pequeña me encanta el steak tartare.
Era uno de mis platos favoritos, de los que recuerdo como un plato especial.
Cuando lo preparaba mi padre, siempre era un sábado al mediodía, para comerlo con patatas fritas, porque sí, en mi casa, de toda la vida, sólo se comen patatas fritas los sábados al mediodía. Con entrecôte, con pollo asado, con steak tartare, da igual, pero sólo los sábados al mediodía.

Lo presentaba con la carne de buey picada al centro y todos los condimentos en montoncitos alrededor y la yema en su media cascarita bien lavada en el medio.
Quedaba muy bonito y bien presentado, como en un restaurante.
*_*

Otras veces, íbamos los domingos a Bélgica a comprar carne cruda picada y filet américain, y para cenar, comíamos  la carne tal cual untada en pan belga (sí, hacen un pan especial muy blando y cortado a rebanadas muy finas).
Ahora no me atrevería a hacer lo mismo pero en aquel entonces, lo veía muy normal, ¡jeje!

Total, que a los pocos días de esta lamentable experiencia en el restaurante en cuestión, decidí preparar el steak tartare como lo ha hecho mi padre toda la vida (un poco versionado según mis gustos), con sus patatas fritas caseras para acompañar, y así quitarme el gusanillo que se me había quedado.
Compartí una foto en en las redes, y viendo el éxito que tuvo, he decicido compartirlo.

No pretendo daros LA receta universal ni mucho menos.
Sólo es la receta que hemos hecho en casa desde siempre y es una de las formas en las que me gusta a mí, pero existen otras recetas que difieren mucho y están increíbles.
En todo caso, os aseguro que así está muy bueno.
:-)

Por supuesto, no hace falta deciros que la carne tiene que estar muy fresca, preferiblemente comprada a un carnicero de confianza, o previamente congelada y descongelada (en el frigorífico) para evitar sustos.
Podéis hacerlo más picante, tenéis que ir probando hasta encontrar el punto que os guste.
A mí me gusta un poco picante pero poco.

Espero que os guste...


Ingredientes (1-2 personas):
1 filete de ternera de añojo (250 g)
1,5 cc de mayonesa
1,5 cc de mostaza de Dijon
unas gotas de Tabasco (en su defecto, 2 mini guindillas de Cayena secas)
1 tallo fino de cebolla fresca (la parte blanca) o 1 chalota pequeña
5 ramas de perejil (las hojas)
2 cc de alcaparras en vinagre
1 yema de huevo
sal en escamas
(opcional: 1 cc de salsa Worcester)

Para acompañar:
1 patata hermosa por persona
aceite para freir
sal fina

Receta:
Primero, quítale cualquier nervio o tendón a la carne para dejarla bien limpia
Pícala (con un cuchillo bien afilado) a taquitos (el tamaño es al gusto, a mí me gusta de unos 5 mm).
En una fuente, mezcla la carne con la mostaza, la mayonesa y el Tabasco (o la Cayena previamente rota con los dedos, con sus semillas).
Pica la cebolla fresca y el perejil. Agrégalos a la carne junto con las alcaparras.
Sala al gusto y mantén en el frigo mientras preparas las patatas fritas.

Pon el aceite a calentar.
Pela la(s) patata(s) y córtala(s) a bastoncitos. Pásalos por agua fría.
Cuando esté el aceite bien caliente, echa las patatas y deja que se vayan haciendo.
Cuando vea que se hayan transparentado, sácalas con una espumadera y pásalas a una fuente.
No apagues el fuego.
Pasados unos 2 minutos, vuelve a poner las patatas en el aceite y deja que se terminen de hacer y dorar. (el "reposo" permite que las patatas se ahuequen un poco y queden crujientes).
Sácalas con una espumadera y  pásalas a una fuente con un papel de cocina para absorber el aceite.
Sala y remueve.

Con la ayuda de un aro de cocina, emplata el streak tartare y forma un huequecito en el centro con una cucharilla. Separa la clara de la yema del huevo (guarda la clara para cualquier otro plato, hasta la puedes congelar) y pon la yema en el hueco del centro de la carne. Pon unas escamas de sal encima de la yema.
Sirve con las patatas fritas.



¡Manjar de Dioses!

Si os animáis, contadme.
Y si tenéis otra versión del plato, no dudéis en pasármela, me encantará probarla.

¡Besos a tod@s y buena semana!