miércoles, 19 de noviembre de 2014

Masa para pizza


Una de las bases de la cocina son las masas, y una de ellas es la masa para pizza.

Este clásico italiano tiene muchísimas variantes pero una cosa en común: su masa.
Con lo fácil que es hacer tu propia masa en casa, no entiendo que no haya más gente que la prepare...
Pero no pasa nada, vamos a ponerle remedio.
:-)

Hoy, os doy mi receta de la masa para pizza, adaptada de la de La Cuchara de Plata, veréis qué fácil, ¡y queda estupenda y deliciosa!

Si no tenéis sémola fina de trigo, no pasa nada, de harina sola también vale.
Así que ¡manos a la masa!

Ingredientes (para una pizza):
250 g de harina panificadora (o 200 g de harina panificadora + 50 g de sémola de trigo)
1 cc de sal fina
10 g de levadura fresca
170 ml de agua tibia
un poco de sémola de trigo (opcional)

Receta:
En una fuente, forma un volcán con la harina.
Diluye la levadura en el agua tibia. Mezcla bien para que no queden grumos.
Vuelca la levadura diluida en el volcán.
Mezcla hasta integrar totalmente.
La masa resultante es pegajosa y húmeda pero se despega sin demasiado trabajo.
Añade la sal y amasa con la mano unos 10 minutos (la masa tiene que quedar lisa y ser fácil de manejar). Amasa primero en el cuenco y luego en la encimera limpia y seca.
Unta una fuente hasta arriba de aceite de oliva con la ayuda de un pincel y pon la masa en el centro, dándole forma de bola.
Tapa con film untado con aceite también.
Deja que leve durante 1 h aprox. (tiene que doblar su volumen) a temperatura ambiente.
Tras este tiempo, pon el horno a precalentar a 200 ºC.
Saca la masa de la fuente y estírala (o bien en la encimera espolvoreada con harina, usando el rodillo, o bien girándola con las dos manos, suspendida en el aire).
Si quieres, puedes esparcir un poco de sémola en el papel de horno en el que vayas a dejar el disco de masa. le dará un toque curioso y más crujiente a la masa.

Estas cantidades dan para un disco de masa bastante grande o dos pequeños.


Como veis, si no la estiráis mucho, queda esponjosa.
Si queréis una base más finita, basta con estirarla más, dividiendo la masa en dos.


Ya sólo queda rellenarla...
Yo suelo cubrirla con mi salsa de tomate con miel, que nos encanta, pero para gustos, los colores.
;-)

Con el horno caliente y la pizza lista con sus ingredientes, ya podéis hornearla unos 20-25 minutos.

Y con eso, os dejo disfrutar del resto de la semana, que ya estamos en el ecuador, ¡biennn!!
¡Un besito a tod@s!